Para el segundo paso de tu viaje, quiero que consideres la importancia de expandir tu consciencia. La mayoría de la gente, aunque aparentemente estén vivos, existen en un estado surreal entre estar dormidos y estar en estado comatoso.
Tu consciencia inicial viene de los cinco sentidos, así como de tu raciocinio, conocimiento y lógica. Luego está la consciencia adquirida en tus experiencias en esta vida. Pero, más allá de la habitual, existe una consciencia más sutil, una percepción extrasensorial.
Es vital que vuelvas a sentir, reforzar y reclamar esa percepción extrasensorial (ESP), porque el lenguaje de tu Ser infinito es muy sutil; sus requerimientos no son necesariamente obvios para la mente consciente. Opera a un nivel energético subliminal muy rápido. Sin un poco de ESP, podrías pasar por alto algo de vital importancia en tu vida,, o no ver la respuesta a un problema que está impidiendo tu evolución como ser espiritual.
Aquí tienes la explicación del proceso. Una vez que has interiorizado la fuerza de Dios, y aceptas que eres parte de la infinita energía que compone todas las cosas, entonces estás conectado con todas la Creación. Piensa: la realidad exterior parece estar fuera de ti, pero eso es una ilusión creada por un punto de vista finito .Un ser transdimensional que viera el plano terrestre, mirando las formas-pensamiento de la gente y sus sentimientos, vería la tierra como una molécula hecha de átomos muy diferentes, de materia, pensamiento y sentimiento.
Vería toda nuestra evolución dentro de una molécula. Desde más allá del plano terrestre no se vería realidad interna y externa; sólo habría una realidad, toda ella interna. Así que tú estás secretamente conectado con todas las cosas, visibles e invisibles, aquí y más allá. Nada está fuera de ti. Extraño pero verdad.
Durante años he experimentado mucho con el estado de trance. En ese estado acabas por ver el túnel del que la gente describe como lo que une el mundo físico con el espiritual. Habiéndolo explorado en muchas ocasiones, aprendí que en los mundos del espíritu (aquellos que he visitado), son espejos del plano terrestre, quiero decir que nuestra derecha es su izquierda y viceversa. Pero también comprobé que existe una rotación, de lo que es nuestro mundo 3-D a lo que sería el mundo 4-D, o mejor dicho, multidimensional. Me he dado cuenta de que, nuestro mundo físico, comparado con el del espíritu está del revés.
Ahora, antes de que te lleves las manos a la cabeza preguntándote qué rayos dice este tío, permíteme explicarte que debes recordar que sólo tenemos palabras para describir el mundo de 3 dimensiones, así que explicar los giros más allá de las 3-D es difícil.
Imagina un gran balón de playa, lleno de aire. Toma unas cuantas figuritas de Lego de los juguetes del niño y pégalas en la superficie de la pelota. Ahora, imagina que le das la vuelta a la pelota. La parte de fuera ahora es lisa y los edificios Lego y los muñequitos estarían pegados en la parte interior de la pelota. Un pequeño personaje de Lego viviendo dentro del balón diría: “Yo estoy aquí y el edificio rojo está allá, así que el edificio es externo a mí. ”Pero, de hecho, todo está dentro del balón: los edificios, el aire, las figuritas, con todos sus pensamientos y sentimientos. El universo y nuestra tierra están al revés. Desde una perspectiva espiritual estamos dentro del mismo balón de playa, que describe nuestra evolución/realidad, y esa pelota de playa física está dentro de una pelota mayor, etc.
Estamos conectados con todo porque estamos en la misma molécula, y todo, en mayor o menor medida, expresa la fuerza de dios. El papel de este libro tiene dentro una parte de la fuerza divina porque está la fuerza de Dios en sus átomos y moléculas. No hay tanta energía divina como en algo vivo, como p. ej. un gusano, y un gusano tiene menos fuerza divina que un pájaro, porque éste es más complejo en su evolución que el gusano. Los humanos tienen más fuerza divina que los animales.(....)
Algunos humanos tienen una gran cantidad de energía divina reunida mayor que la que tú o yo tenemos. Hay niveles, pero todo está conectado. Así que eres esta página, el gusano y el pájaro. Eres todas las cosas y toda vida existe en ti, incluso si parecen estar fuera de ti.
Dándote cuenta de que todo es un sentimiento puedes empezar a poner tu consciencia en las cosas para descubrir cómo se sienten..¿Cómo se siente un cuervo volando?.¿Cómo se siente este árbol? ¿Cómo se siente esta situación en el trabajo?. ¿Cómo se siente la proposición de negocios que te acaba de ofrecer ese tipo en el bar? ¿Sospechosa? ¿Segura? ¿Cómo se sienten las cosas?. Mirando tu realidad así empujarás tu consciencia adentro de las cosas para ver cómo se sienten. Estos son los rudimentos de la percepción extrasensorial. El sistema no es a prueba de tontos y a veces tus percepciones sutiles pueden mezclarse con tu lógica, pero cuanto más usas el músculo de tu ESP, más exacto y sensitivo se vuelve.
Partiendo de que eres un sentimiento y de que la fuerza de Dios está en ti, acepta la idea de que puedes dirigirla mentalmente. Eres un imán para la energía y también un proyector de energía. Vives dentro de una forma-pensamiento personal que refleja tus acciones y tus palabras, pero también tus sentimientos más recónditos. La mayoría de la gente no considera que su diálogo interno tenga grandes consecuencias. Para ellos es silencioso y secreto y no parece impactar en su vida de modo alguno. No es así. La realidad externa cambia instantáneamente para reflejar no sólo lo que estás diciendo y haciendo, sino lo que estás pensando y sintiendo en tu interior. Todo lo que dices, cada pensamiento, incluso un vistazo a la gente que pasa por la calle genera una respuesta sutil emocional dentro de ti.(...)
Escucha tu diálogo interno y vigila tus pensamientos. Mira cuántas quejas y expresiones de debilidad surgen y cuánta energía divina expresando esperanza, gratitud, amor y bienestar manifiestan. La negatividad te mata, no lo olvides nunca.(....)
Ernest Holmes dijo: “La energía fluye hacia el lugar donde va tu mente”. Sabemos por experiencia que tenía razón. En cualquier cosa que te concentras le estás dando poder. Así que si has estado concentrándote en cosas negativas, si te sientes sobrepasado por las dificultades, puedes estar seguro de que esas cosas forman parte de tu “museo de los horrores” particular: Aquí una estatua a la disfunción. Aquí otra a la frustración. Y allí una que honra la lucha. Reverenciemos al dios de la lucha y démosle 15 minutos de nuestra realidad.
El primer paso de la Consciencia es disciplinar la mente, vigilar el diálogo interno, y decapitar cualquier estado de auto desprecio, que destruye tu energía y te pone enfermo. Si alguien te pregunta cómo estás, no contestes: “Horrible, la vida es una pesadilla” En vez de eso responde:”Fantástico”. No importa que tu vida no sea fantástica, eso sólo es el punto de vista del ego. Espiritualmente tu vida es fantástica, es un gran privilegio estar aquí. Creo que es importante que te lo recuerdes a ti mismo con frecuencia.
Al principio será duro. Dirás: “Creo ...” y la mente dirá: “No, no crees”. Dirás: “Me siento bien”, y la mente dirá “No, no me siento bien”. Es una lucha, pero es el desafío y la belleza de este viaje sagrado. No serás necesariamente siempre una víctima de tu mente; puedes empujarla y cambiar su programación. No se trata de echarle un pulso a tu mente, sino que es más un proceso de suavemente y consistentemente ir sacándole poder a su influencia negativa. Cuando la mente te ofrezca un pensamiento negativo dite a ti mismo: “No acepto esta energía negativa”, no acepto el miedo. Soy amor. Soy positividad. Todo fluye a través de mí. Todo viene para mi mayor bien, Así empezarás a reemplazar la psicología que tan a menudo crea destrucción en tu vida.
A la vez que monitoreas tus pensamientos y tu diálogo, querrás cuidar la calidad de tus asociaciones y acciones. Aléjate de los que discriminan y desprecian a otros, y de los que están envueltos en acciones destructivas o degradantes. No necesitas juzgarlos, pero tampoco estar con ellos. Vigílate y asegúrate de que tu vida discurre de modo positivo y honorable. Paga tus deudas, cumple tus compromisos y trata apropiadamente a la gente. No permitas que tu mente te lleve a acciones que afirmen tu debilidad o que te roben energía y destruyan tu equilibrio.(....)
A medida que te observas, irás descubriendo que socialmente juegas el papel del tipo agradable, lleno de atención y amabilidad pero por detrás está tu yo real, que puede ser vengativo, discriminatorio, asustado, auto-obsesionado, avaricioso y con un parásito de rasgos bastante feos que maquillan tu lado sombrío. Cuando descubres esto probablemente pasarás por la noche oscura del alma, al darte cuenta de que, en tu interior no sólo hay dulzura y luz. Una vez que pases este remordimiento de ver tu asquerosidad, puedes, a través de la consciencia y del amor por ti mismo, curar esta suciedad y transformar tu yo interior. La mayor parte de los celos, el odio y la amargura tienen sus raíces en la niñez y en nuestra familia de origen. Algunas cosas vienen de la naturaleza competitiva del sistema educativo, que enseña a los niños a competir contra los demás, alabándoles si ganan y devaluándolos si pierden. (....)
Has de negociar con tu sombra. No puedes presentarte a tu Ser Divino con falsedades como en la esfera social. Vienes realmente como eres y a través de la consciencia y de la suvidad yin de la espiritualidad, ves la realidad de quien eres. Un montón de preguntas sin respuesta, de repente se resuelven.
Los tipos "buena persona", "más blancos que blanco", son con frecuencia seres frustrados. Son tan buenos y generosos con la gente y reciben tan poco a cambio. La gente es feliz de tomar lo que ellos dan pero cuando el santurrón se acerca demasiado salen por pies. (....)
En el interior de las "buenas gentes" a menudo hay una agenda oculta. Comienza con el odio a sí mismos o falta de autovaloración que ellos tienen que aminorar. Con una conducta más que buena encubren una pobre auto imagen que busca aprobación y reconocimiento.
El arquetipo del salvador necesita tener una vida con significado y fingir amar y servir a los demás es un modo de crear ese significado. Sólo un pequeño porcentaje de esta bondad y preocupación por los demás es real. Muy a menudo, con su parte consciente, se ve superior a los demás, separado del populacho por su santidad. Mientras que en el subconsciente se ve como un descastado ser inferior, dada su necesidad de aprobación.
Al sentir sus motivaciones ocultas, la gente se queda con ellos lo suficiente para tomar algo de lo que reparten y luego vuelan. Les falta confianza o bien los ven como individuos semidivinos, que es como él o ella quieren ser vistos. La gente ordinaria no siente que haya algo que ellos puedan hacer por dios, así que no hacen ofertas.
La vida cotidiana es un símbolo de tu interior. Usando tus cinco sentidos al máximo desarrollarás el sexto. Así que, como parte de la elevación de tu consciencia, empieza a pedir a tu mente que note todo: mira, observa, cuenta y toma nota mental de todo. Si, p. ej. Entras en un gran salón de baile de un hotel, en segundos deberías saber la respuesta a una docena de preguntas: ¿cuántas sillas, lámparas y camareros hay? ¿De qué color es la alfombra? ¿Dónde están las mesas y qué hay encima? etc.
Demándale constantemente a tu mente incluso la información más irrelevante. De este modo elevas tu consciencia en los cinco sentidos; y mirando a tu alrededor cuidadosamente, refuerzas gradualmente tu sexto sentido (...)
La vida es una oración; es un diálogo. Estás proyectando y recibiendo energía; esa es la interacción entre tú y la Fuerza de Dios. Mira el flujo y reflujo; observa tu diálogo interior y el lenguaje simbólico de la vida, y ofrece tus simples actividades humanas, tus momentos de silencio, en intercambio simbiótico de energía e información, de pedir y agradecer. El diálogo externo/interno viene del silencio, y se desarrolla y fortalece a través de la serenidad.
En la antigua leyenda de Camelot, el rey Arturo tomó la espada, Excalibur, de la Dama del Lago. Esa Excalibur es poder silencioso; no es poder egótico. Viene de la placidez del lago, de la serenidad. No tienes que ser perfecto para ser sereno. Repítete constantemente, “Yo estoy sereno y equilibrado, tanto si la vida es perfecta como si no”.(....)
Es una paradoja de la vida ver el ego, por una parte, balbuceando, intentando construirse a sí mismo, esperando generar experiencias gratificantes, intentando pedir atención para sostener su importancia, y, por la otra parte generando negatividad para destrozarse a sí mismo y a sus sueños. Sólo el ego creería que chillando y quejándose las cosas podrían mejorar. Esencialmente es el niño pequeño que llama a mamá para que le ayude. Lloraré, suspiraré, aullaré, demostraré lo injusto que es todo esto. Sálvame ayúdame. Si me quejo lo suficiente ¿me darás algo a cambio de nada?
La expansión de la consciencia viene de entender que todo es un sentimiento, y de preguntarte constantemente cómo se sienten las cosas. Es como un músculo que tal vez no has usado durante años. Si empiezas a preguntar, se fortalecerá rápidamente.
Prueba esto: pide a la Fuerza de Dios que te muestre algo en las próximas 24 horas, algo que nunca hayas visto antes, una percepción, una intuición, un modo diferente de ver las cosas que has visto cientos de veces.
Entonces observa cuidadosamente. Algo inusual aparecerá y verás que aunque parezca que es externo, el mundo, de hecho, es interno y te está hablando. Te ama a su manera particular.
En la próxima sección te hablaré acerca del coraje y del heroísmo en tu vida.
viernes, 27 de junio de 2008
miércoles, 25 de junio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - Paso 1: YO SOY DIOS
El primero de los 33 pasos se llama “Yo soy DIOS”.
Puede que te estés preguntando ¿Quién se cree que es este bobo diciendo "Yo soy Dios"? Lo que quiero decir es que tienes que aceptar la idea de que “La Fuerza de Dios está en tu interior”.
Obviamente, si la Fuerza de Dios está en todos los sitios, debe estar dentro de ti. Pero la mayoría de la gente no tiene ni idea de qué significa "Dios" o lo externalizan creando un Dios fuera de sí mismos. Al usar el intelecto para comprender a Dios, proyectan la idea en el exterior. Así, dicen: "Esta persona es Dios, esas ideas son Dios, el dinero es Dios, el glamour es Dios", o cualquier otra cosa.
“La Fuerza de Dios está dentro”. Internaliza y acepta que está fluyendo a través de ti. Cuando percibes a Dios como una fuerza fuera de ti, no puedes usar su energía apropiadamente. Una vez que interiorices la fuerza y deje de ser un vago concepto intelectual, entonces puedes avanzar hacia sentirla realmente dentro de ti. En este punto, un asombroso poder de percepción y bondad penetrará en tu vida.
Hay un método guiado para este viaje nuestro; no es tan improvisado como la mayoría piensa. Yo creo que el "tú infinito", que es la morada de más alta energía dentro de tu ser, tenía una visión de lo que te iba a ocurrir en esta vida. No creo que vinieras aquí por accidente, que simplemente te dejaras caer dentro de un pañal y pensaras: ¿Qué diablos hago aquí? Creo que tu evolución aquí en el plano terrestre es tan poderosa y sagrada, tan espiritualmente dinámica y especial, que el infinito dentro de ti tenía un plan.
Tu primer punto de poder es abrazar el concepto de "Yo soy Dios". A primera vista, la idea parece egoísta. Pero no estás acogiendo esta idea para hablar de ella, ni para mostrarla y conseguir admiración por tus cualidades divinas. Estás interiorizando la idea silenciosamente, aceptando que la fuerza de Dios está en ti como un sentimiento espiritual.
Si acostumbrabas a tener un concepto de Dios fuera de ti mismo, entonces invita a Dios a casa. Permitirlo traerá un enorme poder a tu corazón. Incluso puede que no lo sientas aún, pero por lo menos puedes imaginarlo, visualizarlo ahí.
Esta idea no trasciende ninguna fe. Puedes aún ser un buen cristiano y creer en Jesucristo y a la vez en una energía crística en tu interior, más que fuera de ti. Un concepto intelectual de Dios fuera de ti te merma poder, porque lo que estás diciendo es, "No tengo poder sobre mi destino". Esto significa que no crees que puedas crear energía y hacer diferencias. No puedes entrar en acción y orientar y cambiar tu destino. No puedes creer en prosperidad, actuar enérgica y sabiamente, y conseguir más dinero...
El segundo movimiento en este proceso es respetar el punto de evolución en que te encuentras, lo que significa aceptar el lugar en que estás. Luchar contra las circunstancias o quejarse de ellas, diciendo que no eres tan privilegiado como los demás, disgustarte porque no tienes toda la fuerza física o el conocimiento que necesitarías, todo eso es un malgasto de energía y una falta de respeto a tu yo espiritual. Es algo sin propósito, autoindulgente y débil.
Si te vas a convertir en un guerrero espiritual y a honrar la fuerza divina en ti, estarás de acuerdo en aceptar las circunstancias tal y como te las encuentras, recordando por supuesto, que casi todo puede mejorarse y que las cosas cambian. Lo que no puedas cambiar, probablemente no necesitas cambiarlo. Puedes simplemente ir más allá de preocuparte por ello.
Di: "el infinito dentro de mí, esa parte mía que es Dios, ama y respeta esta evolución humana mía. Ama y respeta donde me encuentro y mis actuales circunstancias, así que yo haré lo mismo, incluso si mis circunstancias no son las mejores. Todo esto es parte de mi evolución. Puedo trascenderlo e ir más allá."
Si estás rodeado de un grupo de gente negativa y desagradable, a veces llamados parientes, o quizás amigos, o compañeros de trabajo, o lo que quiera que sean, mejor que luchar contra esa fealdad alrededor de ti y verla como una desgracia, ámala. Mira a la gente, al trabajo, a tus circunstancias, la familia, la tribu, tú casa, y di, “Gracias, Dios, gracias por enviarme estos maestros. Ellos me están volviendo loco, me están enseñando a no reaccionar. Me fortalecen enseñándome a transmutar las energías negativas en positivas. Usando a estas gentes, convertiré mi enfado, odio y reacción en, por lo menos, una energía neutral, de pasividad o, si me es posible, en amor. Estos gilipollas son mis venerados maestros. Estoy agradecido a Dios por enviarme tantos gilipollas. Gracias por permitirme estar en este plano terrestre.” ¡¡Qué experiencia tan increíble. Es fantástico, y casi gratis, estoy rodeado por 55 gilipollas que están enseñándome un montón acerca de mí mismo!!
Si quieres reclamar tu infinito poder querrás ir más allá de las rígidas definiciones del ego. Y, afrontémoslo, el ego es autoindulgente, ¿verdad? quiere que todo sea perfecto, quiere que seas reconocido, que la vida esté garantizada, quiere que todo sea confortable, que le paguen más de lo que vale. Quiere un montón de cosas que no son razonables. Para ser libre y activar el Infinito Ser en ti, tiene que estar de acuerdo con abandonar el dogma del ego por un punto de vista más fluido y abierto. De otro modo, estarás perpetuamente atascado en la agonía del ego.
Lo primero es, al menos, tomar una posición neutral, dándose cuenta de que las circunstancias no son ni buenas ni malas. La gente que te vuelve loco no es ni buenos, ni malos. Tus circunstancias puede que no sean confortables pero no son ni buenas ni malas. Solamente SON. Incluso si fueran desagradables, desde la definición del Ser Infinito, todo es parte de tu aprendizaje, de tu desafío. Es parte de estar aquí.
Segundo, tienes que aceptar que eres tú el que crea la mayor arte de tu realidad y tu destino. OK., parte de tu destino fue preescrito cuando viniste aquí, en tu código genético y herencia tribal, y luego modelado por tu educación. Pero la mayoría de ello puede ser cambiado, adaptado y modificado para mejor. Así que interiorizando la fuerza de DIOS, empiezas a entender que puedes manifestarla fuera, que puedes dirigir la fuerza del espíritu en la dirección que quieras, para cambiar tu vida para mejor.
Se te ha dado el poder. No está en ningún otro lugar, en la cima de una montaña, en un edificio, o en un pequeño cojín. Está aquí, en tu corazón. Y no eres una personita sin poder ni voluntad ni capacidad. Una vez que la fuerza de Dios está en ti, y puedes aceptar el infinito dentro, tu poder crece. Sino tendrías que confiar sólo en el poder de tu intelecto y en las percepciones del mundo del ego, y tendrías que competir con otras mentes y egos en el mercado de la vida. Una triste manera de vivir.
Eres la fuerza de Dios dentro de ti. Afírmalo varias veces al día. Di, “Soy la fuerza de Dios en mí. Puede que aún no la sienta, pero mientras la imagino”. Este es el primer paso para reclamar tu poder.
Puede que te estés preguntando ¿Quién se cree que es este bobo diciendo "Yo soy Dios"? Lo que quiero decir es que tienes que aceptar la idea de que “La Fuerza de Dios está en tu interior”.
Obviamente, si la Fuerza de Dios está en todos los sitios, debe estar dentro de ti. Pero la mayoría de la gente no tiene ni idea de qué significa "Dios" o lo externalizan creando un Dios fuera de sí mismos. Al usar el intelecto para comprender a Dios, proyectan la idea en el exterior. Así, dicen: "Esta persona es Dios, esas ideas son Dios, el dinero es Dios, el glamour es Dios", o cualquier otra cosa.
“La Fuerza de Dios está dentro”. Internaliza y acepta que está fluyendo a través de ti. Cuando percibes a Dios como una fuerza fuera de ti, no puedes usar su energía apropiadamente. Una vez que interiorices la fuerza y deje de ser un vago concepto intelectual, entonces puedes avanzar hacia sentirla realmente dentro de ti. En este punto, un asombroso poder de percepción y bondad penetrará en tu vida.
Hay un método guiado para este viaje nuestro; no es tan improvisado como la mayoría piensa. Yo creo que el "tú infinito", que es la morada de más alta energía dentro de tu ser, tenía una visión de lo que te iba a ocurrir en esta vida. No creo que vinieras aquí por accidente, que simplemente te dejaras caer dentro de un pañal y pensaras: ¿Qué diablos hago aquí? Creo que tu evolución aquí en el plano terrestre es tan poderosa y sagrada, tan espiritualmente dinámica y especial, que el infinito dentro de ti tenía un plan.
Tu primer punto de poder es abrazar el concepto de "Yo soy Dios". A primera vista, la idea parece egoísta. Pero no estás acogiendo esta idea para hablar de ella, ni para mostrarla y conseguir admiración por tus cualidades divinas. Estás interiorizando la idea silenciosamente, aceptando que la fuerza de Dios está en ti como un sentimiento espiritual.
Si acostumbrabas a tener un concepto de Dios fuera de ti mismo, entonces invita a Dios a casa. Permitirlo traerá un enorme poder a tu corazón. Incluso puede que no lo sientas aún, pero por lo menos puedes imaginarlo, visualizarlo ahí.
Esta idea no trasciende ninguna fe. Puedes aún ser un buen cristiano y creer en Jesucristo y a la vez en una energía crística en tu interior, más que fuera de ti. Un concepto intelectual de Dios fuera de ti te merma poder, porque lo que estás diciendo es, "No tengo poder sobre mi destino". Esto significa que no crees que puedas crear energía y hacer diferencias. No puedes entrar en acción y orientar y cambiar tu destino. No puedes creer en prosperidad, actuar enérgica y sabiamente, y conseguir más dinero...
El segundo movimiento en este proceso es respetar el punto de evolución en que te encuentras, lo que significa aceptar el lugar en que estás. Luchar contra las circunstancias o quejarse de ellas, diciendo que no eres tan privilegiado como los demás, disgustarte porque no tienes toda la fuerza física o el conocimiento que necesitarías, todo eso es un malgasto de energía y una falta de respeto a tu yo espiritual. Es algo sin propósito, autoindulgente y débil.
Si te vas a convertir en un guerrero espiritual y a honrar la fuerza divina en ti, estarás de acuerdo en aceptar las circunstancias tal y como te las encuentras, recordando por supuesto, que casi todo puede mejorarse y que las cosas cambian. Lo que no puedas cambiar, probablemente no necesitas cambiarlo. Puedes simplemente ir más allá de preocuparte por ello.
Di: "el infinito dentro de mí, esa parte mía que es Dios, ama y respeta esta evolución humana mía. Ama y respeta donde me encuentro y mis actuales circunstancias, así que yo haré lo mismo, incluso si mis circunstancias no son las mejores. Todo esto es parte de mi evolución. Puedo trascenderlo e ir más allá."
Si estás rodeado de un grupo de gente negativa y desagradable, a veces llamados parientes, o quizás amigos, o compañeros de trabajo, o lo que quiera que sean, mejor que luchar contra esa fealdad alrededor de ti y verla como una desgracia, ámala. Mira a la gente, al trabajo, a tus circunstancias, la familia, la tribu, tú casa, y di, “Gracias, Dios, gracias por enviarme estos maestros. Ellos me están volviendo loco, me están enseñando a no reaccionar. Me fortalecen enseñándome a transmutar las energías negativas en positivas. Usando a estas gentes, convertiré mi enfado, odio y reacción en, por lo menos, una energía neutral, de pasividad o, si me es posible, en amor. Estos gilipollas son mis venerados maestros. Estoy agradecido a Dios por enviarme tantos gilipollas. Gracias por permitirme estar en este plano terrestre.” ¡¡Qué experiencia tan increíble. Es fantástico, y casi gratis, estoy rodeado por 55 gilipollas que están enseñándome un montón acerca de mí mismo!!
Si quieres reclamar tu infinito poder querrás ir más allá de las rígidas definiciones del ego. Y, afrontémoslo, el ego es autoindulgente, ¿verdad? quiere que todo sea perfecto, quiere que seas reconocido, que la vida esté garantizada, quiere que todo sea confortable, que le paguen más de lo que vale. Quiere un montón de cosas que no son razonables. Para ser libre y activar el Infinito Ser en ti, tiene que estar de acuerdo con abandonar el dogma del ego por un punto de vista más fluido y abierto. De otro modo, estarás perpetuamente atascado en la agonía del ego.
Lo primero es, al menos, tomar una posición neutral, dándose cuenta de que las circunstancias no son ni buenas ni malas. La gente que te vuelve loco no es ni buenos, ni malos. Tus circunstancias puede que no sean confortables pero no son ni buenas ni malas. Solamente SON. Incluso si fueran desagradables, desde la definición del Ser Infinito, todo es parte de tu aprendizaje, de tu desafío. Es parte de estar aquí.
Segundo, tienes que aceptar que eres tú el que crea la mayor arte de tu realidad y tu destino. OK., parte de tu destino fue preescrito cuando viniste aquí, en tu código genético y herencia tribal, y luego modelado por tu educación. Pero la mayoría de ello puede ser cambiado, adaptado y modificado para mejor. Así que interiorizando la fuerza de DIOS, empiezas a entender que puedes manifestarla fuera, que puedes dirigir la fuerza del espíritu en la dirección que quieras, para cambiar tu vida para mejor.
Se te ha dado el poder. No está en ningún otro lugar, en la cima de una montaña, en un edificio, o en un pequeño cojín. Está aquí, en tu corazón. Y no eres una personita sin poder ni voluntad ni capacidad. Una vez que la fuerza de Dios está en ti, y puedes aceptar el infinito dentro, tu poder crece. Sino tendrías que confiar sólo en el poder de tu intelecto y en las percepciones del mundo del ego, y tendrías que competir con otras mentes y egos en el mercado de la vida. Una triste manera de vivir.
Eres la fuerza de Dios dentro de ti. Afírmalo varias veces al día. Di, “Soy la fuerza de Dios en mí. Puede que aún no la sienta, pero mientras la imagino”. Este es el primer paso para reclamar tu poder.
miércoles, 21 de mayo de 2008
El sufrimiento no existe
El dolor existe, pero no el sufrimiento. El sufrimiento no es real, sino una obra de tu mente. Si sufres es que estás dormido porque, en sí, el sufrimiento no existe, es un producto de tu sueño y si estás dormido no serás capaz de ver los problemas. Pasará la vida por ti sin que tú la vivas. La vida no es problemática. Es el yo (la mente humana) el que crea los problemas. La realidad no hace problemas, los problemas nacen de la mente cuando estás dormido. A ver si eres capaz de comprender que el sufrimiento no está en la realidad, sino en ti. Tú pones los problemas. ¿Se puede decir que en estos últimos días no te has sentido como un hombre libre y feliz, sin problemas ni preocupaciones? ¿No te has sentido así? Pues estás dormido. ¿Qué ocurre cuando estás despierto? No cambia nada, todo ocurre igual, pero tú eres el que ha cambiado para entrar en la realidad. Entonces lo ves todo claro.
Le preguntaron a un maestro oriental sus discípulos: "Qué te ha proporcionado la iluminación?" Y contestó: "Primero tenía depresión y ahora sigo con la misma depresión, pero la diferencia está en que ahora no me molesta la depresión."
Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, ni como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación. Aceptarlo todo porque lo ves claro y ya nada ni nadie te puede engañar. Es despertar a la luz. El dolor existe, y el sufrimiento sólo surge cuando te resistes al dolor. Si tú aceptas el dolor, el sufrimiento no existe. El dolor no es inaguantable, porque tiene un sentido comprensible en donde se remansa. Lo inaguantable es tener el cuerpo aquí y la mente en el pasado o en el futuro. Lo insoportable es querer distorsionar la realidad, que es inamovible. Eso sí que es insoportable. Es una lucha inútil como es inútil su resultado: el sufrimiento. No se puede luchar por lo que no existe.
No hay que buscar la felicidad en donde no está, ni tomar la vida por lo que no es vida, porque entonces estaremos creando un sufrimiento que sólo es el resultado de nuestra ceguera y, con él, el desasosiego, la congoja, el miedo, la inseguridad. Nada de esto existe sino en nuestra mente dormida. Cuando despertemos, se acabó.
Importa la vida. El ir contra la realidad, haciendo problemas de las cosas, es creer que tú importas, y lo cierto es que tú, como personaje individual, no importas nada. Ni tú, ni tus decisiones ni acciones importan en el desarrollo de la vida; es la vida la que importa y ella sigue su curso. Sólo cuando comprendes esto y te acoplas a la unidad, tu vida cobra sentido.
¿Qué hace falta para despertarse? No hace falta esfuerzo ni juventud ni discurrir mucho. Sólo hace falta una cosa, la capacidad de pensar algo nuevo, de ver algo nuevo y de descubrir lo desconocido. Es la capacidad de movernos fuera de los esquemas que tenemos. Ser capaz de saltar sobre los esquemas y mirar con ojos nuevos la realidad que no cambia. ¿Quién te tiene que liberar si ni tú mismo eres consciente de tus cadenas? Nos hemos acostumbrado a la cárcel de lo viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo. Lo peor y más peligroso del que duerme es creer que está despierto y confundir sus sueños con la realidad. Lo primero que necesitas para despertar, es saber que estás durmiendo y estas soñando.
Para despertar hay que estar dispuesto a escucharlo todo, más allá de los cartelitos de buenos y malos, con receptividad, que no quiere decir credulidad. Hay que cuestionarlo todo, atentos a descubrir las verdades que puede haber, separándolas de las que no lo son. Si nos identificamos con las teorías sin cuestionarlas con la razón -y sobre todo con la vida- y nos las tragamos almacenándolas en la mente, es
que seguimos dormidos. No has sabido asimilar esas verdades para hacer tus propios criterios. Hay que ver las verdades, analizarlas y ponerlas a prueba, una vez cuestionadas.
Ordinariamente, buscamos alivio y no curación. Cuando sufres, ¿estás dispuesto a separarte de ese sufrimiento lo necesario para analizarlo y descubrir el origen que está detrás? Es preferible dejar que sufras un poco más, hasta que te hartes y estés dispuesto a ver. O despiertas tú, o la vida te despertará.
Las componendas y alivios son manejos comerciales del buen comportamiento que te han metido en la mente tu sentido de buena educación. Si los miras, bien despierto, descubrirás que no son más que utilización, comercio de toma y daca y chantaje, más hipocresía.
Cuando ves esto, ¿quieres quitarte el cáncer, o tomar un analgésico para no sufrir? Cuando la gente se harta de sufrir es un buen momento para despertar.
¿Estoy dispuesto a reconocer que el sufrimiento y la congoja los fabrico yo mismo?
No quiero que ustedes crean lo que les digo porque yo lo digo, sino que cuestionen cada palabra y analicen su significado y lo que les dice su vida personal; pero con sinceridad, sin autoengañarse por comodidad o por miedos.
Del libro "Autoliberación Interior" de Anthony de Mello. Psicologo, sacerdote Jesuita y escritor.
Le preguntaron a un maestro oriental sus discípulos: "Qué te ha proporcionado la iluminación?" Y contestó: "Primero tenía depresión y ahora sigo con la misma depresión, pero la diferencia está en que ahora no me molesta la depresión."
Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, ni como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación. Aceptarlo todo porque lo ves claro y ya nada ni nadie te puede engañar. Es despertar a la luz. El dolor existe, y el sufrimiento sólo surge cuando te resistes al dolor. Si tú aceptas el dolor, el sufrimiento no existe. El dolor no es inaguantable, porque tiene un sentido comprensible en donde se remansa. Lo inaguantable es tener el cuerpo aquí y la mente en el pasado o en el futuro. Lo insoportable es querer distorsionar la realidad, que es inamovible. Eso sí que es insoportable. Es una lucha inútil como es inútil su resultado: el sufrimiento. No se puede luchar por lo que no existe.
No hay que buscar la felicidad en donde no está, ni tomar la vida por lo que no es vida, porque entonces estaremos creando un sufrimiento que sólo es el resultado de nuestra ceguera y, con él, el desasosiego, la congoja, el miedo, la inseguridad. Nada de esto existe sino en nuestra mente dormida. Cuando despertemos, se acabó.
Importa la vida. El ir contra la realidad, haciendo problemas de las cosas, es creer que tú importas, y lo cierto es que tú, como personaje individual, no importas nada. Ni tú, ni tus decisiones ni acciones importan en el desarrollo de la vida; es la vida la que importa y ella sigue su curso. Sólo cuando comprendes esto y te acoplas a la unidad, tu vida cobra sentido.
¿Qué hace falta para despertarse? No hace falta esfuerzo ni juventud ni discurrir mucho. Sólo hace falta una cosa, la capacidad de pensar algo nuevo, de ver algo nuevo y de descubrir lo desconocido. Es la capacidad de movernos fuera de los esquemas que tenemos. Ser capaz de saltar sobre los esquemas y mirar con ojos nuevos la realidad que no cambia. ¿Quién te tiene que liberar si ni tú mismo eres consciente de tus cadenas? Nos hemos acostumbrado a la cárcel de lo viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo. Lo peor y más peligroso del que duerme es creer que está despierto y confundir sus sueños con la realidad. Lo primero que necesitas para despertar, es saber que estás durmiendo y estas soñando.
Para despertar hay que estar dispuesto a escucharlo todo, más allá de los cartelitos de buenos y malos, con receptividad, que no quiere decir credulidad. Hay que cuestionarlo todo, atentos a descubrir las verdades que puede haber, separándolas de las que no lo son. Si nos identificamos con las teorías sin cuestionarlas con la razón -y sobre todo con la vida- y nos las tragamos almacenándolas en la mente, es
que seguimos dormidos. No has sabido asimilar esas verdades para hacer tus propios criterios. Hay que ver las verdades, analizarlas y ponerlas a prueba, una vez cuestionadas.
Ordinariamente, buscamos alivio y no curación. Cuando sufres, ¿estás dispuesto a separarte de ese sufrimiento lo necesario para analizarlo y descubrir el origen que está detrás? Es preferible dejar que sufras un poco más, hasta que te hartes y estés dispuesto a ver. O despiertas tú, o la vida te despertará.
Las componendas y alivios son manejos comerciales del buen comportamiento que te han metido en la mente tu sentido de buena educación. Si los miras, bien despierto, descubrirás que no son más que utilización, comercio de toma y daca y chantaje, más hipocresía.
Cuando ves esto, ¿quieres quitarte el cáncer, o tomar un analgésico para no sufrir? Cuando la gente se harta de sufrir es un buen momento para despertar.
¿Estoy dispuesto a reconocer que el sufrimiento y la congoja los fabrico yo mismo?
No quiero que ustedes crean lo que les digo porque yo lo digo, sino que cuestionen cada palabra y analicen su significado y lo que les dice su vida personal; pero con sinceridad, sin autoengañarse por comodidad o por miedos.
Del libro "Autoliberación Interior" de Anthony de Mello. Psicologo, sacerdote Jesuita y escritor.
miércoles, 7 de mayo de 2008
¿Qué decimos cuando decimos "Gracias!"?
Como esta expresión con frecuencia parece en nuestra sociedad ir cayendo desuso, hoy queremos "resucitarla" . Porque sin ella, somos menos que una máquina: aún los animales son agradecidos... y quizás hasta las plantas, retribuyéndonos nuestros cuidados! Pero... ¿qué significa la expresión "Gracias!"? Si Ud. busca en el diccionario, hallará que "Gracia" se define como "Un don de Dios, obtenido aún sin mérito de quien lo recibe".
Lo que en el Misticismo se llama "estados de Gracia" refiere a esos momentos en que uno puede sentir un gozo que parece no tener que ver con logros de este mundo: hay en él una sensación de completud, de pertenecer al Todo, de estar en contacto con el Sentido de todas las cosas (un Sentido no-intelectual, desde el cual percibimos que hay "Algo Más" detrás de lo evidente). Puede que la persona sea creyente o no: no importa. En ese momento, su pecho respira "otro Aire", y es posible que vea la realidad con cierta Belleza inexplicable, teñida por un Amor-sin-objeto (así se llama el Amor en sí, que no necesariamente se deposita sobre alguien en particular, sino que es más bien como una radiancia...). Esos momentos de Gracia, aunque luego se evaporen, pueden dejar una huella profunda. Es como bajar al valle luego de haberlo visto todo desde la cima de una montaña: habrá "otro mapa" de lo que vayamos viendo...
De modo que cuando Ud. le dice a alguien "Gracias!", lo que está diciéndole es algo así como: "Te deseo que la Inteligencia Creadora ,[como cada uno la entienda], te dispense momentos... así: benditos. De Gozo. De Sentido. De Radiancia. De Gracia...". Nada menos! Yo, Eduardo, les invito a escuchar una breve anécdota real que Virginia nos quiere compartir sobre este tema:
"Yo era pequeña, y vivía en la granja de mis abuelos, en medio del campo, absorbiendo la Naturaleza. Ya había comenzado la tarde en ese día de invierno: recuerdo que hacía frío, y cuando uno hablaba salía de la boca un vapor espeso que me causaba gracia y asombro.
De pronto, por la escasamente transitada calle de tierra, apareció un señor. Quizás por mi edad, me pareció bastante mayor. Golpeó las manos para que alguien en casa le atendiera; yo le espiaba entre los arbustos. (Era toda una rareza que alguien desconocido se allegara a ese apartado lugar!). Salieron al mismo tiempo mi abuelo y mi madre. Mi abuelo le preguntó, con voz firme, entre desconfiado y cordial: "Qué quiere!?". Para mi sorpresa, el hombre no emitió palabra: sólo hizo un gesto de saludo, con una sonrisa amistosa, se tocó el abdomen con la palma de la mano poniendo cara de dolor, y luego abrió la boca, moviendo su mano derecha como si se echara alimento dentro. Mi madre me miró y me dijo por lo bajo: "Tiene hambre, y, -pobre!- es mudo." En mi escasa relación con la gente, yo nunca había visto aún un mudo! Sabía que existían, pero jamás había estado cerca de uno "de carne y hueso". Me produjo una compasiva fascinación, -sentimiento aún extraño para una criatura, pero que se iría volviendo muy mío-.
El abuelo miró a mamá, y mamá, con amorosa autoridad, le hizo al hombre un gesto de que esperara, yéndose hacia dentro de la casa. (Quién sabe por qué a los mudos uno no les habla, dando por sentado que tampoco escuchan...) El abuelo se quedó, vigilando la situación, y aunque me mandó para adentro, inusualmente no le obedecí.
Mi familia para ese entonces era verdaderamente pobre: dependía de la bondad de cada cosecha, y de algunos pocos productos caseros de la granja. Sin embargo, al rato mi madre apareció con un sandwich enooorme! Era un pan entero, del cual sobresalían fetas de todos los colores (seguramente todo un poco de cada cosa de las que pudo encontrar en la casa), y una bolsita con frutas de estación. Cuando el hombre vio lo que mamá con gesto generoso le ofrecía, abrió sus ojos desmesuradamente, y una sonrisa más ancha que sus propios labios le transfiguró sus facciones. Y fue tal su alegría, -nacida de un hambe bien real, y tal vez de haber sido rechazado en otras casas-, que, para sorpresa de todos, de su boca salió, sonoro, y perfecto, un expresivo "GRACIAS!!!!", con innegable franqueza. Luego hizo un gesto de saludo con la mano, se dio vuelta, y se marchó a paso rápido, calle arriba. El abuelo y mamá se miraron, azorados, me miraron a mí, y los tres nos largamos a reír a carcajadas.
Nunca olvidaré esta historia. Había habido una mentira, es cierto. Y ser veraz es un valor innegociable en mi familia. Sin embargo comprendí, aún a esa edad, que ser agradecido a veces puede ser tan o más importante que ser veraz . Cada tanto me acuerdo de aquél "mudo", que jamás volvió a aparecer por casa. Me había dejado para siempre una enseñanza inolvidable: creo que desde ese día me prometí a mí misma no ser nunca muda para dar las Gracias."
Si quiere acompañarnos en nuestro empeño de resucitar esta palabra... hágalo ahora: todos la necesitamos! Envíe un mail, llame por teléfono, dígaselo a quienes viven con Usted, al portero de su edificio, al vigilante de la esquina... y a quienes en su pasado le dieron lo que Ud. necesitó, pues eso también es cerrar círculos de la propia historia. Hoy, mañana... no se demore demasiado. Y, si quiere y puede, asegúrese de no ser nunca mudo para decir "Gracias!".
Lo que en el Misticismo se llama "estados de Gracia" refiere a esos momentos en que uno puede sentir un gozo que parece no tener que ver con logros de este mundo: hay en él una sensación de completud, de pertenecer al Todo, de estar en contacto con el Sentido de todas las cosas (un Sentido no-intelectual, desde el cual percibimos que hay "Algo Más" detrás de lo evidente). Puede que la persona sea creyente o no: no importa. En ese momento, su pecho respira "otro Aire", y es posible que vea la realidad con cierta Belleza inexplicable, teñida por un Amor-sin-objeto (así se llama el Amor en sí, que no necesariamente se deposita sobre alguien en particular, sino que es más bien como una radiancia...). Esos momentos de Gracia, aunque luego se evaporen, pueden dejar una huella profunda. Es como bajar al valle luego de haberlo visto todo desde la cima de una montaña: habrá "otro mapa" de lo que vayamos viendo...
De modo que cuando Ud. le dice a alguien "Gracias!", lo que está diciéndole es algo así como: "Te deseo que la Inteligencia Creadora ,[como cada uno la entienda], te dispense momentos... así: benditos. De Gozo. De Sentido. De Radiancia. De Gracia...". Nada menos! Yo, Eduardo, les invito a escuchar una breve anécdota real que Virginia nos quiere compartir sobre este tema:
"Yo era pequeña, y vivía en la granja de mis abuelos, en medio del campo, absorbiendo la Naturaleza. Ya había comenzado la tarde en ese día de invierno: recuerdo que hacía frío, y cuando uno hablaba salía de la boca un vapor espeso que me causaba gracia y asombro.
De pronto, por la escasamente transitada calle de tierra, apareció un señor. Quizás por mi edad, me pareció bastante mayor. Golpeó las manos para que alguien en casa le atendiera; yo le espiaba entre los arbustos. (Era toda una rareza que alguien desconocido se allegara a ese apartado lugar!). Salieron al mismo tiempo mi abuelo y mi madre. Mi abuelo le preguntó, con voz firme, entre desconfiado y cordial: "Qué quiere!?". Para mi sorpresa, el hombre no emitió palabra: sólo hizo un gesto de saludo, con una sonrisa amistosa, se tocó el abdomen con la palma de la mano poniendo cara de dolor, y luego abrió la boca, moviendo su mano derecha como si se echara alimento dentro. Mi madre me miró y me dijo por lo bajo: "Tiene hambre, y, -pobre!- es mudo." En mi escasa relación con la gente, yo nunca había visto aún un mudo! Sabía que existían, pero jamás había estado cerca de uno "de carne y hueso". Me produjo una compasiva fascinación, -sentimiento aún extraño para una criatura, pero que se iría volviendo muy mío-.
El abuelo miró a mamá, y mamá, con amorosa autoridad, le hizo al hombre un gesto de que esperara, yéndose hacia dentro de la casa. (Quién sabe por qué a los mudos uno no les habla, dando por sentado que tampoco escuchan...) El abuelo se quedó, vigilando la situación, y aunque me mandó para adentro, inusualmente no le obedecí.
Mi familia para ese entonces era verdaderamente pobre: dependía de la bondad de cada cosecha, y de algunos pocos productos caseros de la granja. Sin embargo, al rato mi madre apareció con un sandwich enooorme! Era un pan entero, del cual sobresalían fetas de todos los colores (seguramente todo un poco de cada cosa de las que pudo encontrar en la casa), y una bolsita con frutas de estación. Cuando el hombre vio lo que mamá con gesto generoso le ofrecía, abrió sus ojos desmesuradamente, y una sonrisa más ancha que sus propios labios le transfiguró sus facciones. Y fue tal su alegría, -nacida de un hambe bien real, y tal vez de haber sido rechazado en otras casas-, que, para sorpresa de todos, de su boca salió, sonoro, y perfecto, un expresivo "GRACIAS!!!!", con innegable franqueza. Luego hizo un gesto de saludo con la mano, se dio vuelta, y se marchó a paso rápido, calle arriba. El abuelo y mamá se miraron, azorados, me miraron a mí, y los tres nos largamos a reír a carcajadas.
Nunca olvidaré esta historia. Había habido una mentira, es cierto. Y ser veraz es un valor innegociable en mi familia. Sin embargo comprendí, aún a esa edad, que ser agradecido a veces puede ser tan o más importante que ser veraz . Cada tanto me acuerdo de aquél "mudo", que jamás volvió a aparecer por casa. Me había dejado para siempre una enseñanza inolvidable: creo que desde ese día me prometí a mí misma no ser nunca muda para dar las Gracias."
Si quiere acompañarnos en nuestro empeño de resucitar esta palabra... hágalo ahora: todos la necesitamos! Envíe un mail, llame por teléfono, dígaselo a quienes viven con Usted, al portero de su edificio, al vigilante de la esquina... y a quienes en su pasado le dieron lo que Ud. necesitó, pues eso también es cerrar círculos de la propia historia. Hoy, mañana... no se demore demasiado. Y, si quiere y puede, asegúrese de no ser nunca mudo para decir "Gracias!".
domingo, 16 de marzo de 2008
EL ENORME PODER DEL SÍ - Eckhart Tolle
Y cuando verdaderamente notas que una flor existe en completa quietud
no sólo está quieta en su lugar : se puede sentir la quietud que la rodea,
el sentimiento de quietud, incluido en la Naturaleza
y es maravilloso ; está viva pero no hace ruido
así que el darse cuenta de esa dimensión es el espacio que rodea el “contenido” de tu vida y he dado tan solo el ejemplo de la flor
pero se aplica a todos los “contenidos” de tu vida, a todas las experiencias
que te suceden. Vamos a pasar de la flor a un atasco de tráfico :
estás sentado en el coche, estresado ;
quieres salir de allí, lo necesitas, pero nada se mueve.
Sin embargo, hay una experiencia, la de estar inmóvil
así que la experiencia de ser consciente de la flor puede ahora trasladarse al atasco, notando que la quietud está allí, rodeándote dentro del espacio, porque el espacio (“espaciosidad”) es siempre el ahora en el que algo sucede ¿Y cómo descubres el espacio en ese suceso?
Simplemente permitiendo
ese momento ser. En el momento en que dices SI a la situación en lugar de luchar
y resistirte a lo que es, te haces consciente de
esa dimensión que es más profunda que el suceso.
La próxima vez, en un atasco de tráfico prueba a ver qué sucede si dices: Sí, aquí estoy,
los coches no se mueven
y estos es como es.
y de repente, esa quietud aparecerá alrededor del “contenido”
y después tu práctica puede ser observar alguna emoción que aflora, por ejemplo la ira.
Puede ser que no hayas llegado a tiempo a algún sitio por culpa del atasco
así que estoy enfadado,
la ira llega
y aquí también puedes permitir esto. Esta ira alimenta energéticamente a (¿el ego?¿la situación?).
Es como es:
es la energía llamada ira,
energía atrapada como
si algo quisiera salir.
Es como es …… Sí, no es tan fácil.
No es igual sentir la quietud silenciosa alrededor de la flor que alrededor de la ira
pero el mismo principio es el que funciona:
cualquier cosa que permites, cualquier forma que aflora,
cualquier cosa a la que no te opones porque ves la futilidad de resistirte.
esta forma es así porque es así.
Desde luego, un acción al respecto es posible, pero mientras tanto, esto es así.
Así, lo que quiera que aparezca en el ahora es completamente aceptado
y a través de eso, la más profunda dimensión de repente se revela a través de ti
y esto es lo que he llamado la “quietud espaciosa”…
Nada puede suceder fuera del campo del ahora.
La mayor parte de la gente no es consciente del campo, sólo son conscientes de lo que sucede en el campo y están identificados con lo que sucede en el campo del ahora, reaccionando a ello en su búsqueda del yo.
no sólo está quieta en su lugar : se puede sentir la quietud que la rodea,
el sentimiento de quietud, incluido en la Naturaleza
y es maravilloso ; está viva pero no hace ruido
así que el darse cuenta de esa dimensión es el espacio que rodea el “contenido” de tu vida y he dado tan solo el ejemplo de la flor
pero se aplica a todos los “contenidos” de tu vida, a todas las experiencias
que te suceden. Vamos a pasar de la flor a un atasco de tráfico :
estás sentado en el coche, estresado ;
quieres salir de allí, lo necesitas, pero nada se mueve.
Sin embargo, hay una experiencia, la de estar inmóvil
así que la experiencia de ser consciente de la flor puede ahora trasladarse al atasco, notando que la quietud está allí, rodeándote dentro del espacio, porque el espacio (“espaciosidad”) es siempre el ahora en el que algo sucede ¿Y cómo descubres el espacio en ese suceso?
Simplemente permitiendo
ese momento ser. En el momento en que dices SI a la situación en lugar de luchar
y resistirte a lo que es, te haces consciente de
esa dimensión que es más profunda que el suceso.
La próxima vez, en un atasco de tráfico prueba a ver qué sucede si dices: Sí, aquí estoy,
los coches no se mueven
y estos es como es.
y de repente, esa quietud aparecerá alrededor del “contenido”
y después tu práctica puede ser observar alguna emoción que aflora, por ejemplo la ira.
Puede ser que no hayas llegado a tiempo a algún sitio por culpa del atasco
así que estoy enfadado,
la ira llega
y aquí también puedes permitir esto. Esta ira alimenta energéticamente a (¿el ego?¿la situación?).
Es como es:
es la energía llamada ira,
energía atrapada como
si algo quisiera salir.
Es como es …… Sí, no es tan fácil.
No es igual sentir la quietud silenciosa alrededor de la flor que alrededor de la ira
pero el mismo principio es el que funciona:
cualquier cosa que permites, cualquier forma que aflora,
cualquier cosa a la que no te opones porque ves la futilidad de resistirte.
esta forma es así porque es así.
Desde luego, un acción al respecto es posible, pero mientras tanto, esto es así.
Así, lo que quiera que aparezca en el ahora es completamente aceptado
y a través de eso, la más profunda dimensión de repente se revela a través de ti
y esto es lo que he llamado la “quietud espaciosa”…
Nada puede suceder fuera del campo del ahora.
La mayor parte de la gente no es consciente del campo, sólo son conscientes de lo que sucede en el campo y están identificados con lo que sucede en el campo del ahora, reaccionando a ello en su búsqueda del yo.
domingo, 2 de marzo de 2008
EL EGO Y EL MOMENTO PRESENTE – por Eckhart Tolle
La relación más importante y primordial de la vida es la relación con el Ahora, o mejor aún, con cualquiera que sea la forma que adopte el Ahora, es decir, lo que es o lo que sucede. Si la relación con el Ahora es disfuncional, esa disfunción se reflejará en todas las relaciones y en todas las situaciones de la vida. El ego podría definirse sencillamente como una relación disfuncional con el momento presente. Es en este momento cuando podemos decidir la clase de relación que deseamos tener con el momento presente.
Una vez que hemos alcanzado un cierto nivel de conciencia, es decir, de Presencia (y si está leyendo esto es porque seguramente es su caso) estamos en capacidad de decidir qué clase de relación deseamos tener con el momento presente. ¿Deseo que éste momento sea mi amigo o mi enemigo? El momento presente es inseparable de la vida, de tal manera que nuestra decisión se refiere realmente a la clase de relación que deseamos tener con la vida. Una vez tomada la decisión de ser amigos con el momento presente, nos toca dar el primer paso: mostrarnos amigables con él, acogerlo independientemente de su forma de presentarse. Y no tardaremos en ver los resultados. La vida se torna amable con nosotros. La gente nos ayuda y las circunstancias cooperan. Pero es una decisión que debemos tomar una y otra vez, hasta que aprendemos a vivir naturalmente de esa manera.
Con la decisión de hacer amistad con el momento presente viene el fin del ego. El ego no puede nunca estar en consonancia con el momento presente, es decir, en consonancia con la vida, puesto que su propia naturaleza lo induce a resistir, menospreciar o hacer caso omiso del Ahora. El ego se nutre del tiempo. Mientras más fuerte el ego, mayor es el tiempo durante el cual controla nuestra vida. Casi todos nuestros pensamientos entonces se refieren al pasado o al futuro y el sentido de lo que somos depende del pasado, donde encuentra una identidad, o del futuro donde busca su realización. El temor, la ansiedad, la expectativa, el remordimiento, la culpa, y la ira son disfunciones del estado de la conciencia atrapado en el tiempo.
El ego trata el momento presente de tres maneras: como un medio para una finalidad como un obstáculo o como un enemigo. Analicemos una a la vez, de tal manera que cuando ese patrón se apodere de usted, pueda reconocerlo y decidir nuevamente.
En el mejor de los casos, el ego ve en el momento presente un medio para cumplir una finalidad. Sirve para llevarnos a algún momento en el futuro considerado más importante. Pero el futuro nunca llega salvo como momento presente y, por tanto, nunca es más que un pensamiento en la cabeza. En otras palabras, nunca estamos totalmente aquí porque siempre estamos ocupados tratando de llegar a algún otro lugar.
Cuando este patrón se acentúa, lo cual suele suceder, el momento presente es visto o tratado como si fuera un obstáculo a superar. Es allí donde surgen la impaciencia, la frustración y el estrés y, en nuestra cultura, esa es la realidad cotidiana, el estado normal de muchas personas. La Vida, la cual ocurre ahora, es vista como un "problema", y todos habitamos en un mundo lleno de problemas que debemos resolver para ser felices, sentirnos realizados o comenzar realmente a vivir (o por lo menos eso creebmos). El problema está en que, por cada problema que resolvemos aparece uno nuevo. Mientras veamos un obstáculo en el momenbto presente, los problemas no tendrán fin. "Seré lo que deseas que sea", dice la Vida o el Ahora. "Te trataré como tú me trates. Si me ves como un problema, eso seré para ti. Si me tratas como a un obstáculo, seré un obstáculo".
En el peor de los casos, y esto también es muy común, el momento presente es visto como un enemigo. Cuando odiamos lo que hacemos, nos quejamos de nuestro entorno, maldecimos de las cosas que suceden o han sucedido; o cuando nuestro diálogo interno está lleno de lo que deberíamos o no deberíamos hacer, de acusaciones y señalamientos, entonces nos peleamos con lo que es, con aquello que de todas maneras ya es como es. Convertimos a la Vida en nuestra enemiga y ella nos dice, "si lo que quieres es guerra, guerra tendrás". La realidad externa, la cual es siempre el espejo de nuestro estado interior, se experimenta como algo hostil.
Una pregunta crucial que debemos hacernos con frecuencia es ¿cuál es mi relación con el momento presente? Después debemos estar alertas para descubrir la respuesta. ¿Trato el Ahora apenas como un medio para llegar a una finalidad? ¿Lo veo como un obstáculo? ¿Lo estoy convirtiendo en enemigo? Puesto que el momento presente es lo único que tendremos, puesto que la vida es inseparable del Ahora, lo que la pregunta significa realmente es, ¿cuál es mi relación con la vida? Esta pregunta es una forma excelente de desenmascarar al ego y de entrar en el estado de Presencia. Aunque la verdad absoluta no está encarnada en la pregunta (en últimas, yo y el momento presente somos uno), es una guía importante hacia el camino correcto. Hágase esa pregunta con frecuencia, hasta que ya no la necesite.
¿Cómo trascender una relación disfuncional con el momento presente? Lo más importante es reconocerla en nosotros mismos, en nuestros pensamientos y en nuestros actos. Estamos en el presente en el momento mismo en que notamos que nuestra relación con el Ahora es disfuncional. Ver equivale al afloramiento de la Presencia. Tan pronto como vemos la disfunción, ésta comienza a desvanecerse. Algunas personas se ríen cuando ven esto. Con el reconocimiento viene el poder de elegir: la posibilidad de decirle "sí" al Ahora y de aceptarlo como amigo.
Una vez que hemos alcanzado un cierto nivel de conciencia, es decir, de Presencia (y si está leyendo esto es porque seguramente es su caso) estamos en capacidad de decidir qué clase de relación deseamos tener con el momento presente. ¿Deseo que éste momento sea mi amigo o mi enemigo? El momento presente es inseparable de la vida, de tal manera que nuestra decisión se refiere realmente a la clase de relación que deseamos tener con la vida. Una vez tomada la decisión de ser amigos con el momento presente, nos toca dar el primer paso: mostrarnos amigables con él, acogerlo independientemente de su forma de presentarse. Y no tardaremos en ver los resultados. La vida se torna amable con nosotros. La gente nos ayuda y las circunstancias cooperan. Pero es una decisión que debemos tomar una y otra vez, hasta que aprendemos a vivir naturalmente de esa manera.
Con la decisión de hacer amistad con el momento presente viene el fin del ego. El ego no puede nunca estar en consonancia con el momento presente, es decir, en consonancia con la vida, puesto que su propia naturaleza lo induce a resistir, menospreciar o hacer caso omiso del Ahora. El ego se nutre del tiempo. Mientras más fuerte el ego, mayor es el tiempo durante el cual controla nuestra vida. Casi todos nuestros pensamientos entonces se refieren al pasado o al futuro y el sentido de lo que somos depende del pasado, donde encuentra una identidad, o del futuro donde busca su realización. El temor, la ansiedad, la expectativa, el remordimiento, la culpa, y la ira son disfunciones del estado de la conciencia atrapado en el tiempo.
El ego trata el momento presente de tres maneras: como un medio para una finalidad como un obstáculo o como un enemigo. Analicemos una a la vez, de tal manera que cuando ese patrón se apodere de usted, pueda reconocerlo y decidir nuevamente.
En el mejor de los casos, el ego ve en el momento presente un medio para cumplir una finalidad. Sirve para llevarnos a algún momento en el futuro considerado más importante. Pero el futuro nunca llega salvo como momento presente y, por tanto, nunca es más que un pensamiento en la cabeza. En otras palabras, nunca estamos totalmente aquí porque siempre estamos ocupados tratando de llegar a algún otro lugar.
Cuando este patrón se acentúa, lo cual suele suceder, el momento presente es visto o tratado como si fuera un obstáculo a superar. Es allí donde surgen la impaciencia, la frustración y el estrés y, en nuestra cultura, esa es la realidad cotidiana, el estado normal de muchas personas. La Vida, la cual ocurre ahora, es vista como un "problema", y todos habitamos en un mundo lleno de problemas que debemos resolver para ser felices, sentirnos realizados o comenzar realmente a vivir (o por lo menos eso creebmos). El problema está en que, por cada problema que resolvemos aparece uno nuevo. Mientras veamos un obstáculo en el momenbto presente, los problemas no tendrán fin. "Seré lo que deseas que sea", dice la Vida o el Ahora. "Te trataré como tú me trates. Si me ves como un problema, eso seré para ti. Si me tratas como a un obstáculo, seré un obstáculo".
En el peor de los casos, y esto también es muy común, el momento presente es visto como un enemigo. Cuando odiamos lo que hacemos, nos quejamos de nuestro entorno, maldecimos de las cosas que suceden o han sucedido; o cuando nuestro diálogo interno está lleno de lo que deberíamos o no deberíamos hacer, de acusaciones y señalamientos, entonces nos peleamos con lo que es, con aquello que de todas maneras ya es como es. Convertimos a la Vida en nuestra enemiga y ella nos dice, "si lo que quieres es guerra, guerra tendrás". La realidad externa, la cual es siempre el espejo de nuestro estado interior, se experimenta como algo hostil.
Una pregunta crucial que debemos hacernos con frecuencia es ¿cuál es mi relación con el momento presente? Después debemos estar alertas para descubrir la respuesta. ¿Trato el Ahora apenas como un medio para llegar a una finalidad? ¿Lo veo como un obstáculo? ¿Lo estoy convirtiendo en enemigo? Puesto que el momento presente es lo único que tendremos, puesto que la vida es inseparable del Ahora, lo que la pregunta significa realmente es, ¿cuál es mi relación con la vida? Esta pregunta es una forma excelente de desenmascarar al ego y de entrar en el estado de Presencia. Aunque la verdad absoluta no está encarnada en la pregunta (en últimas, yo y el momento presente somos uno), es una guía importante hacia el camino correcto. Hágase esa pregunta con frecuencia, hasta que ya no la necesite.
¿Cómo trascender una relación disfuncional con el momento presente? Lo más importante es reconocerla en nosotros mismos, en nuestros pensamientos y en nuestros actos. Estamos en el presente en el momento mismo en que notamos que nuestra relación con el Ahora es disfuncional. Ver equivale al afloramiento de la Presencia. Tan pronto como vemos la disfunción, ésta comienza a desvanecerse. Algunas personas se ríen cuando ven esto. Con el reconocimiento viene el poder de elegir: la posibilidad de decirle "sí" al Ahora y de aceptarlo como amigo.
miércoles, 20 de febrero de 2008
Síntomas del Despertar Espiritual
Debes saber que aunque nuestro proceso evolutivo está acelerándose rápidamente, junto con las nuevas energías elevadas, todos estamos experimentando estos cambios a nuestra propia manera y en nuestro propio tiempo, de acuerdo a quien somos y en concordancia con nuestro código y plan que hicimos antes de nacer. Además, hablando en general, nuestro proceso de ascensión se relaciona con como dejamos correr nuestra energía individual, y cuales son nuestras creencias y experiencias (en otras palabras, cómo estamos conectados y cómo vibramos). Estas cosas pueden ser cambiadas y cambiarán automáticamente al purificarnos y incorporar más luz dentro de nosotros mismos.
Para mí, todos mis interesantes y “extraños” síntomas desaparecieron después de que “llegué” completamente a un reino superior...y así será para ti también. Estos síntomas parecen ocurrir mientras atravesamos la transición, o lo que llamamos el “túnel”. Sabe que hay un final, y una realidad increíblemente hermosa, pacífica y llena de luz, esperándote. ¡Tu proceso evolutivo puede ser alegre, pacífico y lleno de luz y maravillas!
v Sentir como si estuvieras en una olla de presión o en una intensa energía; sentir estrés. Recuerda, te estás ajustando a una vibración más alta y eventualmente te ajustarás. Viejos patrones, comportamientos y creencias están también siendo empujados hacia la superficie. ¡Hay mucho moviéndose dentro de ti!
v Un sentimiento de desorientación; no saber en donde estás; sensación de sentirse fuera de lugar . Tú no estás más en la 3a dimensión, has avanzado o estás en el proceso de ir hacia los reinos superiores.
v Achaques y dolores inusuales a través de diferentes partes de tu cuerpo. Estás purificándote y liberando la energía bloqueada de la 3a dimensión, mientras estás vibrando en una dimensión más alta.
v Despertarse en la noche entre las 2:00 y las 4:00 a. m . Muchas cosas están pasando durante tu estado de sueño. Tú no puedes estar ahí por largos períodos de tiempo y necesitas un descanso.
v Pérdida de la memoria. Una gran profusión de pérdida de la memoria a corto plazo y sólo vagas remembranzas de tu pasado. Estás en más de una dimensión a la vez, y regresar y avanzar es parte de la transición (estás experimentando una "desconexión”). También, tu pasado es parte de lo Viejo, y lo Viejo se ha ido para siempre. ¡Estar en el Ahora es el sistema del nuevo Mundo!
v “Ver” y “escuchar” cosas. Tú estás experimentando diferentes dimensiones durante tu transición, todo de acuerdo a que tan sensitivo eres y cómo estás conectado.
v Pérdida de identidad. Tratas de acceder al Viejo tú, pero ya no está más aquí. ¡Puedes no saber quien está mirándote en el espejo! Has aclarado muchos de tus viejos patrones y ahora estamos encarnando mucha más luz y un simple y más purificado Tu Divinidad. Todo está en orden... tú estás BIEN.
v Sentirse “fuera del cuerpo”. Puedes sentir como si alguien te hablara, pero no eres tú. Este es un mecanismo natural de supervivencia cuando estamos sobre fuerte estrés o sintiéndonos traumatizados o fuera de control. Tu cuerpo está atravesando por mucho y puedes no querer estar en él. Mi guía en la ascensión me dijo que esta fue una forma de facilitar el proceso de transición, y que no necesitaba experimentar por lo que mi cuerpo estaba atravesando. Esto sólo durará poco tiempo. Pasará.
v Periodos de sueño profundo . Estás descansando de todo, aclimatándote e integrándote, también estás cimentándote para la siguiente fase.
v Sensibilidad aumentada a tu entorno. Multitudes, ruido, comidas, Televisión, otras voces humanas y diversos estímulos son apenas tolerables. Tú también te abrumas fácilmente y te sientes fácilmente sobreestimulado. ¡Estás sintonizándote! Sabe que esto pasará eventualmente.
v Sientes como si no estuvieras haciendo nada. Estás en un periodo de descanso, “reconectándote”. Tu cuerpo sabe lo que necesitas. Además, cuando comiences a alcanzar los reinos superiores, “haciendo” y “haciendo que las cosas pasen” se vuelve obsoleto, cuando las Nuevas energías apoyan lo femenino de tomar el sol, recibir, crear, cuidarte a ti mismo y nutrirte. ¡Pide al Universo que te "traiga” lo que quieras mientras disfrutas de ti mismo y diviértete!
v Una intolerancia a las cosas de baja vibración (de la 3ª Dimensión) reflejada en conversaciones, actitudes, estructuras sociales, modalidades sanadores, etc. Ellos te hacen sentir “enfermo” interiormente, literalmente. Estás en una vibración más alta y tus energías no están alineadas. Estás siendo “lanzado” a moverte hacia delante... para “ser” y crear lo Nuevo.
v Una pérdida del deseo de comida. Tu cuerpo se está ajustando a un nuevo y elevado estado del ser. También, parte de ti no quiere estar más aquí, en lo Viejo.
v Una repentina desaparición de amigos, actividades, hábitos, trabajos y residencies. Estás evolucionando más allá de lo que solías ser, y esta gente o entornos no concuerdan con tu vibración. ¡Lo Nuevo pronto llegará y te sentirás mu-u-u-ucho mejor!
v Tú no puedes hacer más ciertas cosas. Cuando tratas de hacer tu rutina usual y tus actividades, se siente extremadamente espantoso. Igual al punto anterior.
v Días de fatiga extrema. Tu cuerpo está perdiendo densidad y atravesando una intensa reestructuración.
v Una necesidad de comer más a menudo porque sientes ataques de disminución de azúcar. Aumento de peso (especialmente en el área abdominal). Antojo de proteínas. Estás requiriendo una enorme cantidad de combustible en este proceso de ascensión. El aumento de peso, con la incapacidad de perderlo, no importa lo que hagas, es una de las experiencias típicas. Confía en que tu cuerpo sabe lo que está haciendo.
v Experimentar bajadas y subidas emocionales; llorar. Nuestras emociones están siendo nuestra salida para liberar, y estamos liberando mucho.
v Querer ir a Casa, como si todo hubiera TERMINADO y tú no pertenecieras más a este lugar. Estamos regresando a la Fuente. Todo SE terminó. (Pero muchos de nosotros estamos quedándonos para experimentar y crear el Nuevo Mundo). También, nuestros viejos planes para la llegada están siendo concluidos.
v Sentir que te estás volviendo loco, o que debes estar desarrollando una enfermedad mental o algo así. Estás experimentando varias dimensiones y una gran apertura rápidamente. Mucho está ahora disponible para ti. Sólo que no lo has usado. Tu percepción ha sido incrementada y tus barreras se han ido. Esto pasará y eventualmente te sentirás en Casa, como nunca antes lo sentiste, el Hogar ahora está aquí.
v Ansiedad y pánico. Tu ego está perdiendo mucho de si mismo y tiene miedo. También tu sistema está sobrecargado. Te están pasando cosas que no puedes entender. Estás liberando patrones de comportamiento de una vibración baja, los desarrollaste para sobrevivir en 3a dimensión. Esto te puede hacer sentir vulnerable e impotente. Estos patrones y comportamientos que estás perdiendo no son necesarios en los reinos superiores. Esto pasará y eventualmente sentirás mucho amor, seguridad y unidad. ¡Sólo espera!
v Depresión. El mundo exterior puede no estar en alineación con el Nuevo, altamente vibracional tú. No se siente muy bien estar ahí afuera. También estás liberando energías viejas y oscuras y estás “viendo” a través de ellas. ¡Aguanta!
v Sueños vívidos, salvajes y algunas veces violentos. Estás liberando muchas, muchas vidas de energía vibracional baja. Muchos están reportando que están experimentando sueños hermosos. Tus periodos de sueño eventualmente mejorarán y los disfrutarás nuevamente. Algunos experimentan esta liberación cuando están despiertos. ¡Mi madre me comentó un día que ella creía haber tenido pesadillas durante el día!
v Sudores nocturnos y bochornos. Tu cuerpo está “calentándose” mientras quema los residuos.
v Tus planes cambian repentinamente, a medio camino, y van por una dirección completamente diferente. Tu alma está balanceando su energía. ¡Usualmente se siente BIEN ir en esta nueva dirección, porque tu alma sabe más que tú! Está rompiendo tus decisiones de ruta y vibración.
v Tú has creado esta situación que parece tu peor pesadilla, con los “peores” aspectos de ti. Tu alma te está guiando hacia un “estirón” en aspectos de ti mismo donde tenías carencias, o a "suavizar" aspectos donde tenías sobreabundancia. Tu energía se está balanceando a sí misma. Este es TU viaje, y tu alma no tendría que elevarse si no estuvieras listo. Tú eres el que encuentra la manera de salir y lo harás. Mirando hacia atrás, estarás agradecido por la experiencia de ser una persona diferente.
Para mí, todos mis interesantes y “extraños” síntomas desaparecieron después de que “llegué” completamente a un reino superior...y así será para ti también. Estos síntomas parecen ocurrir mientras atravesamos la transición, o lo que llamamos el “túnel”. Sabe que hay un final, y una realidad increíblemente hermosa, pacífica y llena de luz, esperándote. ¡Tu proceso evolutivo puede ser alegre, pacífico y lleno de luz y maravillas!
v Sentir como si estuvieras en una olla de presión o en una intensa energía; sentir estrés. Recuerda, te estás ajustando a una vibración más alta y eventualmente te ajustarás. Viejos patrones, comportamientos y creencias están también siendo empujados hacia la superficie. ¡Hay mucho moviéndose dentro de ti!
v Un sentimiento de desorientación; no saber en donde estás; sensación de sentirse fuera de lugar . Tú no estás más en la 3a dimensión, has avanzado o estás en el proceso de ir hacia los reinos superiores.
v Achaques y dolores inusuales a través de diferentes partes de tu cuerpo. Estás purificándote y liberando la energía bloqueada de la 3a dimensión, mientras estás vibrando en una dimensión más alta.
v Despertarse en la noche entre las 2:00 y las 4:00 a. m . Muchas cosas están pasando durante tu estado de sueño. Tú no puedes estar ahí por largos períodos de tiempo y necesitas un descanso.
v Pérdida de la memoria. Una gran profusión de pérdida de la memoria a corto plazo y sólo vagas remembranzas de tu pasado. Estás en más de una dimensión a la vez, y regresar y avanzar es parte de la transición (estás experimentando una "desconexión”). También, tu pasado es parte de lo Viejo, y lo Viejo se ha ido para siempre. ¡Estar en el Ahora es el sistema del nuevo Mundo!
v “Ver” y “escuchar” cosas. Tú estás experimentando diferentes dimensiones durante tu transición, todo de acuerdo a que tan sensitivo eres y cómo estás conectado.
v Pérdida de identidad. Tratas de acceder al Viejo tú, pero ya no está más aquí. ¡Puedes no saber quien está mirándote en el espejo! Has aclarado muchos de tus viejos patrones y ahora estamos encarnando mucha más luz y un simple y más purificado Tu Divinidad. Todo está en orden... tú estás BIEN.
v Sentirse “fuera del cuerpo”. Puedes sentir como si alguien te hablara, pero no eres tú. Este es un mecanismo natural de supervivencia cuando estamos sobre fuerte estrés o sintiéndonos traumatizados o fuera de control. Tu cuerpo está atravesando por mucho y puedes no querer estar en él. Mi guía en la ascensión me dijo que esta fue una forma de facilitar el proceso de transición, y que no necesitaba experimentar por lo que mi cuerpo estaba atravesando. Esto sólo durará poco tiempo. Pasará.
v Periodos de sueño profundo . Estás descansando de todo, aclimatándote e integrándote, también estás cimentándote para la siguiente fase.
v Sensibilidad aumentada a tu entorno. Multitudes, ruido, comidas, Televisión, otras voces humanas y diversos estímulos son apenas tolerables. Tú también te abrumas fácilmente y te sientes fácilmente sobreestimulado. ¡Estás sintonizándote! Sabe que esto pasará eventualmente.
v Sientes como si no estuvieras haciendo nada. Estás en un periodo de descanso, “reconectándote”. Tu cuerpo sabe lo que necesitas. Además, cuando comiences a alcanzar los reinos superiores, “haciendo” y “haciendo que las cosas pasen” se vuelve obsoleto, cuando las Nuevas energías apoyan lo femenino de tomar el sol, recibir, crear, cuidarte a ti mismo y nutrirte. ¡Pide al Universo que te "traiga” lo que quieras mientras disfrutas de ti mismo y diviértete!
v Una intolerancia a las cosas de baja vibración (de la 3ª Dimensión) reflejada en conversaciones, actitudes, estructuras sociales, modalidades sanadores, etc. Ellos te hacen sentir “enfermo” interiormente, literalmente. Estás en una vibración más alta y tus energías no están alineadas. Estás siendo “lanzado” a moverte hacia delante... para “ser” y crear lo Nuevo.
v Una pérdida del deseo de comida. Tu cuerpo se está ajustando a un nuevo y elevado estado del ser. También, parte de ti no quiere estar más aquí, en lo Viejo.
v Una repentina desaparición de amigos, actividades, hábitos, trabajos y residencies. Estás evolucionando más allá de lo que solías ser, y esta gente o entornos no concuerdan con tu vibración. ¡Lo Nuevo pronto llegará y te sentirás mu-u-u-ucho mejor!
v Tú no puedes hacer más ciertas cosas. Cuando tratas de hacer tu rutina usual y tus actividades, se siente extremadamente espantoso. Igual al punto anterior.
v Días de fatiga extrema. Tu cuerpo está perdiendo densidad y atravesando una intensa reestructuración.
v Una necesidad de comer más a menudo porque sientes ataques de disminución de azúcar. Aumento de peso (especialmente en el área abdominal). Antojo de proteínas. Estás requiriendo una enorme cantidad de combustible en este proceso de ascensión. El aumento de peso, con la incapacidad de perderlo, no importa lo que hagas, es una de las experiencias típicas. Confía en que tu cuerpo sabe lo que está haciendo.
v Experimentar bajadas y subidas emocionales; llorar. Nuestras emociones están siendo nuestra salida para liberar, y estamos liberando mucho.
v Querer ir a Casa, como si todo hubiera TERMINADO y tú no pertenecieras más a este lugar. Estamos regresando a la Fuente. Todo SE terminó. (Pero muchos de nosotros estamos quedándonos para experimentar y crear el Nuevo Mundo). También, nuestros viejos planes para la llegada están siendo concluidos.
v Sentir que te estás volviendo loco, o que debes estar desarrollando una enfermedad mental o algo así. Estás experimentando varias dimensiones y una gran apertura rápidamente. Mucho está ahora disponible para ti. Sólo que no lo has usado. Tu percepción ha sido incrementada y tus barreras se han ido. Esto pasará y eventualmente te sentirás en Casa, como nunca antes lo sentiste, el Hogar ahora está aquí.
v Ansiedad y pánico. Tu ego está perdiendo mucho de si mismo y tiene miedo. También tu sistema está sobrecargado. Te están pasando cosas que no puedes entender. Estás liberando patrones de comportamiento de una vibración baja, los desarrollaste para sobrevivir en 3a dimensión. Esto te puede hacer sentir vulnerable e impotente. Estos patrones y comportamientos que estás perdiendo no son necesarios en los reinos superiores. Esto pasará y eventualmente sentirás mucho amor, seguridad y unidad. ¡Sólo espera!
v Depresión. El mundo exterior puede no estar en alineación con el Nuevo, altamente vibracional tú. No se siente muy bien estar ahí afuera. También estás liberando energías viejas y oscuras y estás “viendo” a través de ellas. ¡Aguanta!
v Sueños vívidos, salvajes y algunas veces violentos. Estás liberando muchas, muchas vidas de energía vibracional baja. Muchos están reportando que están experimentando sueños hermosos. Tus periodos de sueño eventualmente mejorarán y los disfrutarás nuevamente. Algunos experimentan esta liberación cuando están despiertos. ¡Mi madre me comentó un día que ella creía haber tenido pesadillas durante el día!
v Sudores nocturnos y bochornos. Tu cuerpo está “calentándose” mientras quema los residuos.
v Tus planes cambian repentinamente, a medio camino, y van por una dirección completamente diferente. Tu alma está balanceando su energía. ¡Usualmente se siente BIEN ir en esta nueva dirección, porque tu alma sabe más que tú! Está rompiendo tus decisiones de ruta y vibración.
v Tú has creado esta situación que parece tu peor pesadilla, con los “peores” aspectos de ti. Tu alma te está guiando hacia un “estirón” en aspectos de ti mismo donde tenías carencias, o a "suavizar" aspectos donde tenías sobreabundancia. Tu energía se está balanceando a sí misma. Este es TU viaje, y tu alma no tendría que elevarse si no estuvieras listo. Tú eres el que encuentra la manera de salir y lo harás. Mirando hacia atrás, estarás agradecido por la experiencia de ser una persona diferente.
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