Tenía 28 años cuando llegué por primera vez a una comprensión del Tao y del Yo Infinito. Lo que me condujo allí más que ninguna otra cosa fue el deseo de entender los mundos invisibles que nos rodean y la verdadera naturaleza de nuestro potencial como seres humanos.
Recuerdo un día que, conduciendo de Putney a Londres, había una pequeña iglesia en la carretera principal; aparqué el coche y entré. No sabía por qué. La iglesia estaba casi vacía. Me arrodillé en la parte de atrás y miré alrededor. Era vieja y bella, como muchas iglesias victorianas; un organista estaba practicando sobre mi cabeza, en la galería del coro, la Fuga de Bach, creo recordar.
Me acuerdo de decirme a mí mismo, “¿Quién soy yo? ¿Qué quiero en esta vida? ¿Cuáles son mis metas?”. Reflexioné un momento y me dí cuenta de que lo que realmente quería era conocimiento. Así que, abrí los brazos, miré a lo alto, en la vaga dirección al cielo y dije: “Dios, hazme realmente sabio. Dame sabiduría” no pedí glamour, poder, enormes cantidades de dinero, o una vida fácil. Pedí sabiduría.
Ese fue uno de los días más impactantes de mi vida, porque ese deseo declarado de sabiduría se convirtió en mi afirmación en esta vida. No pasó mucho tiempo hasta que me encontré a un tipo que enseñaba una especie de curso de meditación de las ondas mentales, un curso en el arte de entrar en trance profundo. Pronto encontré otros maestros y fui allí. Poco a poco, conseguí cierta cantidad de sabiduría, y aún estoy aumentándola. Por tanto la fuerza Divina está aún suministrándomela según el trato que hice con ella en aquella pequeña iglesia en Putney, hace muchos años, ¡y la bendigo por ello!.
Supongo que cuando llega el momento de la verdad, ¿es tu deseo de sabiduría más grande que la necesidad de comodidad de tu ego? En tu lucha por decidir quién controla tu vida, tu ego o tú, debes tener una cantidad de autodisciplina o el ego vencerá.
Así que el paso 9 es darse cuenta de que el poder verdadero viene de la disciplina. El auténtico poder, la verdadera sabiduría, la habilidad de aceptar el Yo Infinito y trascender este plano físico y entrar en otros mundos, otras percepciones, viene solamente de la disciplina. ¿Por qué?
No es que Dios esté sentado allá arriba en algún lugar diciendo “Tienes que hacer esto, y quiero que lo hagas”. Dios es una energía. No reacciona emocionalmente y no le molesta si te encuentras a ti mismo o no. No, la disciplina es importante porque sin ella no puedes controlar la mente. Si no puedes controlarte a ti mismo, serás una víctima del niño malcriado interior; en vez de convertirte en un adulto espiritual, permanecerás, en sentido espiritual, siendo adolescente.
Por tanto has de empezar a hacer cosas que te ayuden a ejercer el control. Cuando mencionas la disciplina la mayoría de la gente huye, como si los mongoles estuvieran a punto de bajar de las montañas. Es cómico, las vueltas que puede dar el ego antes que aceptar tu autoridad sobre él. Creo que es mejor aproximársele gradualmente. Inventa cosas, una tras otra, disciplinas de naturaleza menor, otras mayores, pero mantén el ego acostumbrado a la idea de que vas a hacer cosas que no le van a gustar necesariamente. Tiene que comprar la idea de que estás al mando. En general no importa qué disciplina adoptes, mientras ejerzas alguna.
Aquí van unas pocas que funcionaron para mí. La primera es la disciplina de la serenidad. Muchos no ven la serenidad como una disciplina, pero en el mundo moderno, has de trabajar duro para tener algo de tiempo para la tranquilidad y el silencio. La actividad alimenta la personalidad con sus gratificaciones y hace que el ego se sienta importante. Tiempo de tranquilidad, serenidad y silencio debilita el poder del ego y hace a tu yo interior más especial. Es un bello equilibrio. Así que apaga la tele, desconecta el teléfono, pon música ambiente, o permanece en el silencio total durante una o dos horas. Si no te las puedes arreglar para tener tanto tiempo porque estás realmente demasiado ocupado, por lo menos intenta conseguir diez o quince minutos diarios. El silencio y la tranquilidad son la manera en que rezas al Yo interior.
Como parte general de tu serenidad, es importante desengancharse de las discusiones y los antagonismos, de las defensas de posturas adversarias en las que te pudieras ver inmerso. Es duro superar el mundo “real” y aceptar un estilo más angélico si estás constantemente en guerra con la gente. Reñir con otros te mantiene metafísicamente atrasado. Tu energía no puede subir mientras estás discutiendo con los neandertales en el mercado de la vida. No importa si tu causa es justa o injusta; es la emoción y las formas-pensamiento de la discusión lo que te cierra. A veces las riñas son inevitables, especialmente si tienes un montón de interacciones sociales y financieras en tu vida. Más tarde o más temprano, unos pocos platos caerán de la alacena, por decirlo de algún modo. Pero haz que tus disputas sean cortas y tan sin emoción como sea posible. Si tienes cuestiones pendientes, intenta resolverlas.
No tienes que enamorarte de todo el mundo, pero, por lo menos, intenta reconciliar as situaciones lo mejor posible para que la emoción no te controle. Libérate de la gente que te crea problemas incluso si esto te cuesta admitir tu derrota; deséales el bien y mándalos por su camino. La libertad es más importante que ganar las guerras de poder del ego.
Otra disciplina que encuentro particularmente importante es poner orden en tu vida. El desorden alrededor y una vida revuelta reflejan un débil estado metafísico y psicológico. Si eres poderoso, dominarás tu vida, encontrarás tiempo ara limpiar y ordenar tus cosas y querrás que esto forme parte de tu disciplina personal. El desorden es la manifestación externa de la ansiedad y pereza del ego. A través del desorden, el ego ejerce control sobre ti. Es el niño malcriado interior, obsesionado consigo mismo, esperando a que su madre recoja todo. O, a veces, este niño del demonio, es demasiado importante y especial y lleno de sí mismo para hacer cosas mundanas como hacer la limpieza y lavar los platos. Cuanto más acomodes a ese niño, más hará de tu vida una infelicidad.
Haz tu vida tan inmaculada como te sea posible, y mantén las cosas estilo zen y limpias. El orden te ayuda a tener autoconfianza. La vida se vuelve una oración, más que un caótico manifiesto de una mente inmadura. El esfuerzo que lleva establecer orden se recupera de varias maneras. Como afirmación de tu control, te ayuda a sentirte seguro. Te permite un mejor flujo de ideas y, lo más importante, no necesitas malgastar tu energía buscando cosas, pasando sobre un caballo muerto camino del hall cada vez que llaman a la puerta.
Hay muchas disciplinas poderosas que te puedes inventar. Es mayormente hacer cosas que te ayudan y no gratifican al ego. Prueba a levantarte temprano, tomar duchas frías, pasear por el parque o el bosque antes del amanecer. Los antiguos vieron la gracia de Dios en la simplicidad y humildad y abundancia de la naturaleza: los animales, el viento, el agua, el calor del sol, y a través del flujo y reflujo de las estaciones. Caminé por el bosque cada noche durante tres años. Aprendí a ser amigo de la lluvia y de la nieve, y descubrí cómo mantenerme caliente usando mi mente. Superé mi miedo a la oscuridad.
En las bellas noches, me acosté sobre una gran roca mirando el cielo estrellado. Lamé a la inmensa Bondad para que me mostrara las cosas que aún no sabía. Estaba allí cada noche, caminando en silencio, cavando profundo dentro de mí para descubrir cosas. La fuerza de Dios es genial. Te enseña cosas. Algunas de las que me ha enseñado, nunca las entendí, pero eso es culpa suya.
A veces, el tiempo era atroz. Pero caminaba de todos modos; era mi disciplina. Aprendí a ignorar el tiempo. No iba a dejar que mi personalidad aullara y protestara porque hacía viento o helaba o hacía frío o nevaba, o lo que fuera. Iba a “hacer” un clima y no reaccionar.
Aprendí a andar de un modo especial, que proviene de una de las órdenes monásticas de china. Creo que se llama el paso del tigre. Más que apoyar primero el talón y luego los dedos del pie, como hacemos normalmente, en el paso del tigre apoyas tu pie hacia delante con cada paso apoyando la parte exterior primero, luego los dedos y finalmente el talón.
No sé si te acordarás de la vieja serie de televisión “Kung-Fu”, pero había una escena en la presentación en la que “el pequeño saltamontes” tenía que andar sobre papel de arroz mientras el maestro /el que tenía bolas de pin-pong por ojos) estaba por allí. Bien, el paso del tigre es un poco así. Es muy grácil y silencioso, pero no es fácil de hacer. Te fuerza a concentrarte mientras andas. Yo haría mi paso del tigre durante una hora o así, luego volvería a casa y me tomaría una taza de té, y completaría mi disciplina diaria con una meditación de 24 minutos. Ese es mi método preferido, un minuto por cada hora del día.
En mis comienzos, usaba un metrónomo theta para meditar; emite un sonido de clic que oscila de 4 a 6 ciclos por segundo. Las células de tu cerebro empiezan a quedar atrapadas en el ritmo del metrónomo y entras en una velocidad cerebral, en estado de trance, sin ningún esfuerzo ni experiencia previa. Puedes adquirir un aparato electrónico que genere una variedad de sonidos de meditación, pero suelen ser caros. Una vulgar cinta de audio theta es más barata; montones de sitios las venden.
El quid acerca de andar y meditar es que al usar tu voluntad para reforzar tu quietud, le sacas poder a la dominancia del ego. Es importante hacerse disciplinado, inventando maneras de desafiar el control de la personalidad de uno. Te coloca en el asiento del conductor, ayudándote a separarte de las emociones negativas. Entre las disciplinas que tomé está el vegetarianismo, en el que estuve siete años. Caminé durante tres. He meditado bastante a diario desde que comenzó mi viaje espiritual.
También me he tomado tiempo para revisar cada día. Este proceso viene de la tradición hindú y se suele hacer de noche. Consiste en repasar, con el ojo de la mente, los eventos del día, recorriéndolos hacia atrás desde la hora de ir a dormir hasta que amanecimos. No valores o comentes demasiado lo que ha pasado, sólo observa. Este ejercicio es un modo de desenredar esas experiencias. Corta la necesidad de tener un montón de sueños triviales, en los que la mente procesa las cosas que pasaron durante el día. Es cómo ir hacia atrás en el tiempo; es una disciplina para hacer justo antes de ir a dormir, así te das cuenta de tu vida. La vida no pasa a través de ti solamente; tú te tomas tiempo para notarla. Revisar los eventos del día despeja la mente y te permite ir a dormir en un estado de conciencia muy puro.
Mucha de la comunicación interior que tienes con tu Yo Infinito es inicialmente por la noche.
Si tienes un problema particular en la mente, ponlo para revisar por la noche. Pide a tu Yo Infinito que lo considere. Dí, “esta noche quiero que revises esta situación particular”. Por favor, dame la respuesta a mi problema por la mañana” Al día siguiente, cuando te despiertes o más tarde, ideas y soluciones te vendrán a la mente. Hacer este proceso te permite establecer una comunicación más sólida entre tu yo intelectual-emocional, que hace el día a día, y tu Yo Infinito, que es tu Yo real.
Otra disciplina, que analizaré con detalle en el paso 14, es la disciplina de no criticar ni juzgar. Como discutir y luchar, criticar y juzgar te encierra dentro del mundo del ego, negándote el acceso al mundo infinito. Mediante la serenidad, te desconectas de las perturbaciones de las emociones tribales, y eso te ayuda a separarte de tus propias emociones. Haz tiempo para estar contigo mismo, tiempo para contemplar quién eres realmente. Es una experiencia maravillosa si no la has hecho. Empiezas a saber por fin ¿Quién es esta persona?.
Prueba esto: busca una habitación oscura, enciende una vela, y siéntate frente a un espejo. Contémplate, mirando ligeramente hacia abajo, que es más descansado para los ojos. Mira al centro de tu ser, en el área del corazón. Sólo mira en silencio a tu imagen reflejada allí; varias caras pueden aparecer superpuestas sobre la tuya y tus más íntimos sentimientos empiezan a venirte desde el espejo. Tendrás nuevas percepciones, y si usas el metrónomo que sugerí, te ayudará a inducir el estado de trance theta. Las visiones vienen a la mente, y a veces otros mundos te dan un vislumbre de las dimensiones celestiales. A veces parecerá como si los otros mundos te alcanzaran desde el espejo. Sólo observa; no dejes que te desequilibren. Pronto te acostumbrarás.
El ejercicio del espejo, el caminar silencioso y la meditación empiezan a mostrarte la verdadera naturaleza multidimensional de esta realidad física.
Cuando aceptas el Yo Infinito, te enseñará cosas que jamás has visto. A veces serán cosas simples, como los espacios entre las hojas de un árbol o el silencio entre las palabras de una conversación.
A veces te enseñará cosas mayores, como la puerta entre dos mundos; de repente ves el mundo intermedio flotando entre la inspiración y la espiración de esta experiencia cósmica que llamamos vida. Tu ser interior y exterior entran en deliciosa conversación y pronto se funden en uno, y la realidad exterior cambia para reflejar la serenidad de tu ser interior.
Te preguntarás algo a ti mismo y un autobús pasará con un anuncio de champú pegado a su costado, y el texto del anuncio será la respuesta a tu pregunta. La vida se convierte en un símbolo de tu Yo interior, una parte de ese diálogo interactivo y dinámico con todo lo que te rodea. El Yo Infinito está allí para guiarte y enseñarte, para conducirte a tener más y más energía. Pero la disciplina es vital, porque no puedes comenzar a doblegar el ego sin disciplina.
sábado, 12 de julio de 2008
jueves, 10 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - PASO 8: LOS MAESTROS ERAN SOBRENATURALES PORQUE LOS DEMÁS NO LO ERAN.
Vayamos varios miles de años atrás en el tiempo, cuando las tribus eran ignorantes. De repente, una inmensa energía, como Jesús o Buda, hace su aparición; se trata de una energía muy por delante de la que manejaba aquella gente sencilla. No es sorprendente que convirtieran a esos maestros en dioses. Tenía que pasar. De modo natural esa gente deificaría incluso a cualquiera que tuviera una mínima cantidad de percepción y conocimiento.
La conciencia Crística, la Budeidad, el flujo de energía que esos maestros utilizaban, es accesible hoy. No es algo que haya desaparecido. La gente te dirá que el único camino para acceder al poder es a través de tal filosofía o de tal grupo espiritual. Pero, de hecho, la energía de los maestros está aquí ahora, e incluso más que entonces.
La percepción extrasensorial, la antigua sabiduría, los milagros, y todas las formas de la consciencia elevada son aún accesibles. La energía no desaparece; sólo cambia. En este caso, ha aumentado conforme nuestra comprensión y nuestra fe en nosotros mismos se ha expandido.
En el año 500 a. C., cuando Lao-Tse se sentó bajo su pequeño árbol a escribir el libro del Tao, podía haber tenido electricidad para alumbrarse. La electricidad siempre estuvo allí. Todas las energías han estado siempre aquí y siempre lo estarán. De acuerdo, nos llevó dos mil quinientos años descubrirla y controlarla, pero la energía de la conciencia de Cristo, la energía de los maestros, es perpetua. Si en tus oraciones y meditaciones empiezas a invocar a esa energía, a invocar el nombre de tu maestro, el nombre de tu dios, o la Fuerza Divina en ti, empiezas a usar ese poder. Ese poder no sabe que lo quieres hasta que se lo dices, justo como la electricidad no sabía que los humanos la necesitaban y permanecía mientras tanto durmiente desde el nacimiento del planeta.
No hemos empezado todavía a comprender realmente de lo que es capaz un ser humano. Además, estamos limitados por creencias que tienen miles de años de antigüedad. Tenemos que soñar unos pocos sueños imposibles y entonces multiplicar eso por varios millones y entonces empezaremos a soñar un sueño enorme. Estamos aún anticuados.
La mayor parte de nuestras creencias metafísicas, espirituales y religiosas, se originaron hace por lo menos 2000 años. Aunque hemos avanzado tremendamente en tecnología, ciencia, medicina, biología y química, nuestros conocimientos metafísicos son aún neandertales.
Tienes la misma cantidad de poder que tenían los maestros. Puedes sentarte en meditación y visualizar del mismo modo que Jesús, Buda, Lao-Tsé, o Mohammed hicieron. Puedes sentir más allá de los conocimientos actuales, y conocer lo que normalmente no está al alcance. Puedes contactar con lo que los Teosofistas llamaron “Registros Akáshicos”, que mejor describiremos como “inconsciente colectivo”, donde está almacenado todo el conocimiento que la humanidad ha tenido. Puedes alinearte con eso y añadir unas pocas ideas aún no descubiertas desde tu imaginación y experimentación.
Si estás aprendiendo a tocar la guitarra, escucha al mejor guitarrista de todos los tiempos. Ponte dentro de su mente y sus sentimientos. Conviértete en él o ella cuando tocas. Si quieres ser un gran futbolista, mira las reposiciones en la tele de los más grandes jugadores, entra en su vibración y en el entusiasmo de su energía. Aún está todo aquí, el genio de Einstein, Beethoven, Mozart, Isaac Newton, Edison, Tesla, todo ese conocimiento y energía es accesible hoy.
Mejor que ver a los maestros en un pedestal que nunca puedes alcanzar, puedes interiorizar y usar su energía. Interioriza la consciencia de Cristo, la budeidad, esa Luz. Entonces hazla parte de ti. Alinéate con el poder de los milagros, y siéntelo dentro de ti. Si Jesús puso su mano sobre la gente y los sanó, también tú puedes.
Eso es la parte excitante de la espiritualidad interior, usar la inspiración, la sabiduría, y el conocimiento que ha sido olvidado; recrearlo y ofrecerlo entonces a los demás.
Ven conmigo ahora a la siguiente sección, y hablaremos un poco de cómo la disciplina ayuda a centrar la mente, y cómo consolidarás y doblarás tu poder tan rápido como sea posible. Ven, tengamos una pequeña charla sobre eso.
La conciencia Crística, la Budeidad, el flujo de energía que esos maestros utilizaban, es accesible hoy. No es algo que haya desaparecido. La gente te dirá que el único camino para acceder al poder es a través de tal filosofía o de tal grupo espiritual. Pero, de hecho, la energía de los maestros está aquí ahora, e incluso más que entonces.
La percepción extrasensorial, la antigua sabiduría, los milagros, y todas las formas de la consciencia elevada son aún accesibles. La energía no desaparece; sólo cambia. En este caso, ha aumentado conforme nuestra comprensión y nuestra fe en nosotros mismos se ha expandido.
En el año 500 a. C., cuando Lao-Tse se sentó bajo su pequeño árbol a escribir el libro del Tao, podía haber tenido electricidad para alumbrarse. La electricidad siempre estuvo allí. Todas las energías han estado siempre aquí y siempre lo estarán. De acuerdo, nos llevó dos mil quinientos años descubrirla y controlarla, pero la energía de la conciencia de Cristo, la energía de los maestros, es perpetua. Si en tus oraciones y meditaciones empiezas a invocar a esa energía, a invocar el nombre de tu maestro, el nombre de tu dios, o la Fuerza Divina en ti, empiezas a usar ese poder. Ese poder no sabe que lo quieres hasta que se lo dices, justo como la electricidad no sabía que los humanos la necesitaban y permanecía mientras tanto durmiente desde el nacimiento del planeta.
No hemos empezado todavía a comprender realmente de lo que es capaz un ser humano. Además, estamos limitados por creencias que tienen miles de años de antigüedad. Tenemos que soñar unos pocos sueños imposibles y entonces multiplicar eso por varios millones y entonces empezaremos a soñar un sueño enorme. Estamos aún anticuados.
La mayor parte de nuestras creencias metafísicas, espirituales y religiosas, se originaron hace por lo menos 2000 años. Aunque hemos avanzado tremendamente en tecnología, ciencia, medicina, biología y química, nuestros conocimientos metafísicos son aún neandertales.
Tienes la misma cantidad de poder que tenían los maestros. Puedes sentarte en meditación y visualizar del mismo modo que Jesús, Buda, Lao-Tsé, o Mohammed hicieron. Puedes sentir más allá de los conocimientos actuales, y conocer lo que normalmente no está al alcance. Puedes contactar con lo que los Teosofistas llamaron “Registros Akáshicos”, que mejor describiremos como “inconsciente colectivo”, donde está almacenado todo el conocimiento que la humanidad ha tenido. Puedes alinearte con eso y añadir unas pocas ideas aún no descubiertas desde tu imaginación y experimentación.
Si estás aprendiendo a tocar la guitarra, escucha al mejor guitarrista de todos los tiempos. Ponte dentro de su mente y sus sentimientos. Conviértete en él o ella cuando tocas. Si quieres ser un gran futbolista, mira las reposiciones en la tele de los más grandes jugadores, entra en su vibración y en el entusiasmo de su energía. Aún está todo aquí, el genio de Einstein, Beethoven, Mozart, Isaac Newton, Edison, Tesla, todo ese conocimiento y energía es accesible hoy.
Mejor que ver a los maestros en un pedestal que nunca puedes alcanzar, puedes interiorizar y usar su energía. Interioriza la consciencia de Cristo, la budeidad, esa Luz. Entonces hazla parte de ti. Alinéate con el poder de los milagros, y siéntelo dentro de ti. Si Jesús puso su mano sobre la gente y los sanó, también tú puedes.
Eso es la parte excitante de la espiritualidad interior, usar la inspiración, la sabiduría, y el conocimiento que ha sido olvidado; recrearlo y ofrecerlo entonces a los demás.
Ven conmigo ahora a la siguiente sección, y hablaremos un poco de cómo la disciplina ayuda a centrar la mente, y cómo consolidarás y doblarás tu poder tan rápido como sea posible. Ven, tengamos una pequeña charla sobre eso.
martes, 8 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - PASO 7: TODO CONOCIMIENTO HUMANO ESTÁ INFLUENCIADO POR LA DEBILIDAD HUMANA
La debilidad es endémica en nuestra situación humana. La mayoría de las debilidades son manifestaciones varias del miedo que el ego tiene a la muerte. Voy a hablar más tarde de la muerte, pero esta idea de sostenerse, mantenerse, restringir, tener cuidado, no correr riesgos, viene del miedo y la ansiedad del ego porque no está seguro de que las cosas durarán ni de qué va a suceder. Es parte de nuestra condición de mortales. Tenemos todas esas debilidades dentro, no sólo el miedo que el ego experimenta, sino también la autoindulgencia emocional que nos impone.
Una de las cosas que te molestarán a lo largo de tu camino espiritual es la enorme autocompasión que llevamos dentro. El ego resulta muy desagradable cuando se envicia en su tontería. Se cuenta a sí mismo terribles mentiras. Constantemente busca hacerse el importante. Quiere las cosas a cambio de nada. Quiere consuelo. Necesita atención. Siempre busca gratificarse a sí mismo.
No sorprende que nos convirtamos en víctimas del ego. Se siente inseguro, así que está constantemente intentado aminorar esa inseguridad buscando experiencias o cosas que le hagan sentirse mejor. Pero todo lo que haces para mantenerlo feliz sólo sirve de respiro temporal. No puedes controlar el ego manteniéndolo feliz; sólo puedes recobrar el control de tu vida vía disciplina y yendo más allá de la inherente debilidad del ego.
Y, por supuesto, un montón de debilidades vienen de la sensación del ego de “no saber”, que le causa una terrible ansiedad. Sin embargo, al recorrer el camino espiritual, comprenderás que estás fluyendo. Sólo verás unos pocos metros delante de ti. Todo se hace bellamente espontáneo.
Por tanto, una de las ideas a recordar es que la necesidad de sentirse seguro es sólo una mala costumbre. Puedes sentirte seguro incluso cuando no sabes qué va a pasar. Es sólo el ego el que requiere que “necesites saber”. ¡No lo necesitas!. Cuando tu percepción es más infinita, te haces más abierto y saber qué sucederá después pierde importancia. Es la diferencia entre Flujo y Restricción. Puedes estar seguro incluso cuando no sabes.
Cuando la gente te diga “¿Qué sabes?” puedes decir, “Nada, no sé y no me importa”.
Entonces trasciendes la debilidad del ego, que se resiste a moverse. Vas a tener que moverte sin saber, sólo sintiendo tu camino y preguntándote continuamente “Hey, ¿cómo se siente esto? ¿Se siente bien?”. Si la respuesta es “No”, haz los ajustes necesarios.
Cuando puedes aceptar el “No lo sé, ni me importa”, eres libre. Instantáneamente pasas a través de una de las grandes debilidades humanas: la necesidad de saber. Si estás en equilibrio hoy, estarás más en equilibrio mañana porque tu energía está subiendo constantemente. Si eres abundante hoy, serás más abundante mañana, porque así es como se comporta la energía ascendiendo. Cuando entiendes la naturaleza de la debilidad de esta existencia, ésta se convierte en un enorme triunfo y en una gran aventura excitante para ir más allá de esa defecto. Al final, de eso se trata el viaje.
Desde mi punto de vista, la autocomplacencia es una de las mayores debilidades con las que tenemos que vérnoslas; boquea nuestro desarrollo espiritual, y es arrogante. La idea de que alguien tiene que mantenernos, de que nos deben respeto, de que nos deben una oportunidad, de que nos han de considerar importantes, es boba. Para llegar a ser un Ser Infinito vas a tener que ser autosuficiente. En consecuencia, si crees que alguien de fuera te va a proveer, no puedes dominar tu viaje a través del plano físico.
Tienes que demostrar tu maestría sobre esta dimensión física generando suficiente energía para sostenerte. Si no puedes ganar montones de dinero ahora, empieza reduciendo tus necesidades. Decir “Tengo que tener esto, tengo que tener aquello”, es autoindulgente y destructivo porque afirma tu carencia. Lo que debes decir en vez de eso es “Tengo menos dinero, así que voy a consumir menos. Tal vez viviré en un apartamento más barato, tendré un coche más barato, comeré menos y gastaré menos en cervezas”.
La gente naturalmente piensa que el modo de resolver sus problemas es ganar más. Por supuesto que esto ayuda, pero la respuesta está en la disciplina y el equilibrio. Si tu ego está fuera de control cuando ganas, p. ej. 1000 dólares al mes, tendrás más problemas incluso con 2000 dólares al mes. Y si de repente ganaras 10.000 dólares y tuvieras la misma falta de disciplina, estarías pronto en serios problemas financieros. Así que el infinito te protege de tu propio desequilibrio. Te previene de meterte en demasiados problemas si ganaras demasiado dinero.
El camino para expandir tu riqueza y estar al mando es cortar con las expensas no vitales del ego y disciplinarte para estar en equilibrio cualquiera que sea la cantidad de dinero que manejes. He hablado mucho acerca de la metafísica del dinero en muchos escritos, pero el principal secreto hacia la abundancia nace del equilibrio emocional y de la estabilidad que proyectas cuando estás centrado. Si estás ansioso o preocupado acerca del dinero, la inseguridad que emites va hacia los demás en forma de señal subliminal.
Destruye tu habilidad para ganar más.
El secreto para tener grandes cantidades de riqueza es no necesitarla. Entonces viene a ti naturalmente. Cuando estás desesperado e intentas forzar las cosas para que sucedan, el dinero se escapa de un salto por el camino frente a ti, tentándote, fuera de tu alcance la mayor parte del tiempo. Así que el truco es gastar menos de lo que ganas. Entonces puedes hacer más y más dinero y ser tan rico como quieras, y nunca tendrás problemas con eso.
Además, creo que es importante recordar que, en el camino espiritual, no hay garantías. Es fútil buscar una. La única excepción es la energía. Si tienes energía, esa es tu garantía.
Si no tienes energía te desequilibrarás y empezarán a pasarte cosas. Así de simple. De la autoindulgencia viene la importancia personal. No te metas en viajes de status: cuando estás en el clasismo social, quién está arriba, quién abajo, quien está de moda quién no, quién es espiritual y quien no lo es. Todo esto es sólo esnobismo.
Cuando ves este mundo lleno de orgullo, pomposidad, arrogancia, con la gente empujándose, fingiendo, buscando atención, como todo el rollo del glamour de Hollywood, es penoso. Es un montón de debilidad y chismes, buscando ser oído, compitiendo por promocionarse, desesperados por hacerse a sí mismos especiales (....)
Justo porque el iniciado es fuerte, él o ella no va por ahí buscando alabanzas o atención.
Estas gentes no necesitan que las consideren especiales. El iniciado es feliz de quedarse detrás, de ocupar el lugar más bajo, de estar callado. Los taoístas reverenciaban el agua porque la veían como un símbolo de humildad y servicio. El agua nutre y sostiene todas las cosas vivas, y no busca nada para sí misma; siempre fluye hacia el lugar más bajo.
Por tanto, sé como el agua, sé humilde, nutre a los demás y a ti mismo. Y quédate en la parte de atrás, donde seas libre para entra y salir de las situaciones inesperadas de la vida. Eso es el fluir del agua.
No necesitas el glamour. Sólo sirve para crear peso emocional en tu vida, inflando el ego con un falso sentido de importancia. Demasiada fama y atención, y el ego se convierte en un niño malcriado imposible de controlar. Pronto te apartará del Tao, que es natural y bondadoso. Tira a la basura ese sinsentido antes de que te vuelva loco. No lo necesitas.
Todo lo que necesitas es equilibrio, y el contentamiento, creatividad, amor y comprensión que fluyen de él. Y desde estas cosas bellas entenderás tu lugar espiritual. Desde ahí fluye el poder silencioso, la gratitud, lo sagrado. Esto es lo real; todo lo demás es maya, propaganda, y una pura falsedad. No permanecerá.
Aquello por lo que la gente suspira les hace débiles. Cuando te enamoras y anhelas la otra persona, el sólo hecho de que estés desesperado por él o ella te debilita. A menudo significa que no puedes tener esa persona. Tu asfixiante necesidad hace que la otra persona se sienta molesta, y te deja. Cuando anhelas desesperadamente una meta particular en tu vida, empujándola emocionalmente, presionando para que suceda, afirmas que no la tienes. Entonces alejas la propia cosa que quieres de ti mismo.
Así que controla tus anhelos. Dí “Hey, me gustaría tener un coche nuevo, pero no me lo puedo permitir por ahora. Me siento abundante; siento que el coche se está convirtiendo en parte de mi vida. Lo tendré más tarde. O quizás algo mejor esté en camino”. Entonces trabaja de modo planeado hacia la materialización de tu meta. No anheles ni aulles. Tómate un momento cada día antes de ir a dormir o antes de levantarte por la mañana para dar gracias por lo que ya tienes. “Esta vida es bella. Estos niños son hermosos. Esta casa no es tan maravillosa, pero gracias, gracias, Gran Espíritu, por darnos un refugio. Gracias por estas ropas y estos amigos. Gracias por estas oportunidades económicas”.
La otra debilidad humana es la culpa. Culpa es autoindulgencia convertida en remordimiento, y ha sido utilizada con éxito por la sociedad como mecanismo de control. Si no sigues el juego, la gente dirá que eres mala persona. El hecho es que la mayoría de las cosas por las que podrías sentir culpabilidad son sólo reglas creadas por otros.
En el eterno Tao, no hay arriba y abajo; no hay bondad y maldad. Hay alta energía que hace libre a la gente y expresa amor, y hay baja energía que restringe, controla y manipula a la gente. Pero sólo es energía. No hay absolutos ni juicios en la gracia del yo Infinito.
No creo, en sentido estrictamente metafísico, que haya víctimas completamente inocentes. Si generas formas-pensamiento de restricción, debilidad, manipulación y carencia, atraes experiencias negativas. En la totalidad de la infinita percepción, la víctima y el agresor son una y la misma energía. Si has hecho algo equivocado a alguien, sí, tú podrías haber elegido una forma más adecuada de actuar. Pero, por otro lado, ellos generan energía negativa y como resultado te atraen a sus vidas.
Tú les causas sufrimiento emocional a tu propio tiempo y expensas. Ellos pueden decir, “Gracias, dios, por enviarme un maestro que me ha removido y violentado. Eso me ha enseñado cosas”
La culpa es una energía inútil. Si estás removido interiormente o has fracasado, adminístrate la absolución. Luego, traza una línea en la arena y dí, “De ahora en adelante, voy a actuar de mejor manera. Voy a conducirme de manera honorable”. Lo importante es truncar la emoción de la culpa antes de que se vuelva asfixiante. Perdónate, y date cuenta de que en el sentido eterno espiritual, no hay ningún pecado real, sólo hay perdón. Sí, hay acciones de baja energía que infringen daño y restringen, y las hay de alta energía que aman, liberan, inspiran a la gente. Pero eso es todo. Venimos a experimentar ambos tipos de energía en esta vida.
Naturalmente, como persona espiritual trabajando sobre ti mismo, vas a intentar elegir tanta alta energía y actitudes liberadoras como puedas. Pero si a veces vas por el otro camino y fallas, realmente no has fallado. Todo lo que has hecho es subir por la otra rama de la escala. Has de comprender el contraste para aprender. Poco a poco te fortalecerás y aprenderás de mejor modo. A veces puede que destroces algo o hagas algo que realmente cause sufrimiento a otros, porque eso es lo que necesitabas en ese momento y eso es lo que hiciste. Puedes absolverte y seguir adelante.
La otra debilidad que afecta a la gente es una pobre autoimagen, que, invariablemente, viene de las experiencias de la niñez y del tipo de padres que has tenido. Todo es reparable. Puedes trabajar en la autoestima sin tener necesariamente que sanar todas las heridas de tu niño interior si te concentras y te amas a ti mismo. Tomarás un poco de tiempo para aquietarte y hacer el trabajo interior, honrándote a ti mismo por los objetivos que has alcanzado. Si intentas mejorarte, subirás tu energía, te ejercitarás más, y te volverás más organizado. Así, poco a poco, la autoimagen empieza a levantarse.
El meollo del viaje del ego al espíritu es la aceptación. Si no tienes mucha autoconfianza y tu autoestima es pobre, lo primero que necesitas hacer es aceptarlo. La segunda cosa es atravesar gradualmente tu vergüenza, tu culpa, y trabajar a tu modo hasta que puedas verte en el espejo y decir “Hey, esta persona está OK. Vamos bien”. La debilidad de tener una autoimagen pobre es parte de tu experiencia y programación. Estás aquí para trascenderla.
Forma una parte central del camino sagrado. Así que sé valiente y no te victimices por tus defectos. Ellos son sólo tus maestros. Te fortalecerán hasta que los superes, y forjarás una nueva visión espiritual de ti mismo.
Para recapitular: No te quejes de tus debilidades; o trabaja en ellas o ignóralas, y concéntrate en tus puntos fuertes. Si lo haces, generalmente tus debilidades irán desapareciendo y serán menos dominantes en tu vida.
Hay un enorme poder en ti. Es el poder infinito que fluye desde tu conexión con la fuerza de Dios. Tienes el poder si aceptas una percepción infinita y si empiezas a verte a ti mismo de este modo.
Esto me lleva al siguiente paso, que es darse cuenta de que los maestros que caminaron sobre este planeta en la historia antigua eran maestros principalmente porque los que los rodeaban en aquellos tiempos eran gente no educada y psicológica y metafísicamente débiles.
Una de las cosas que te molestarán a lo largo de tu camino espiritual es la enorme autocompasión que llevamos dentro. El ego resulta muy desagradable cuando se envicia en su tontería. Se cuenta a sí mismo terribles mentiras. Constantemente busca hacerse el importante. Quiere las cosas a cambio de nada. Quiere consuelo. Necesita atención. Siempre busca gratificarse a sí mismo.
No sorprende que nos convirtamos en víctimas del ego. Se siente inseguro, así que está constantemente intentado aminorar esa inseguridad buscando experiencias o cosas que le hagan sentirse mejor. Pero todo lo que haces para mantenerlo feliz sólo sirve de respiro temporal. No puedes controlar el ego manteniéndolo feliz; sólo puedes recobrar el control de tu vida vía disciplina y yendo más allá de la inherente debilidad del ego.
Y, por supuesto, un montón de debilidades vienen de la sensación del ego de “no saber”, que le causa una terrible ansiedad. Sin embargo, al recorrer el camino espiritual, comprenderás que estás fluyendo. Sólo verás unos pocos metros delante de ti. Todo se hace bellamente espontáneo.
Por tanto, una de las ideas a recordar es que la necesidad de sentirse seguro es sólo una mala costumbre. Puedes sentirte seguro incluso cuando no sabes qué va a pasar. Es sólo el ego el que requiere que “necesites saber”. ¡No lo necesitas!. Cuando tu percepción es más infinita, te haces más abierto y saber qué sucederá después pierde importancia. Es la diferencia entre Flujo y Restricción. Puedes estar seguro incluso cuando no sabes.
Cuando la gente te diga “¿Qué sabes?” puedes decir, “Nada, no sé y no me importa”.
Entonces trasciendes la debilidad del ego, que se resiste a moverse. Vas a tener que moverte sin saber, sólo sintiendo tu camino y preguntándote continuamente “Hey, ¿cómo se siente esto? ¿Se siente bien?”. Si la respuesta es “No”, haz los ajustes necesarios.
Cuando puedes aceptar el “No lo sé, ni me importa”, eres libre. Instantáneamente pasas a través de una de las grandes debilidades humanas: la necesidad de saber. Si estás en equilibrio hoy, estarás más en equilibrio mañana porque tu energía está subiendo constantemente. Si eres abundante hoy, serás más abundante mañana, porque así es como se comporta la energía ascendiendo. Cuando entiendes la naturaleza de la debilidad de esta existencia, ésta se convierte en un enorme triunfo y en una gran aventura excitante para ir más allá de esa defecto. Al final, de eso se trata el viaje.
Desde mi punto de vista, la autocomplacencia es una de las mayores debilidades con las que tenemos que vérnoslas; boquea nuestro desarrollo espiritual, y es arrogante. La idea de que alguien tiene que mantenernos, de que nos deben respeto, de que nos deben una oportunidad, de que nos han de considerar importantes, es boba. Para llegar a ser un Ser Infinito vas a tener que ser autosuficiente. En consecuencia, si crees que alguien de fuera te va a proveer, no puedes dominar tu viaje a través del plano físico.
Tienes que demostrar tu maestría sobre esta dimensión física generando suficiente energía para sostenerte. Si no puedes ganar montones de dinero ahora, empieza reduciendo tus necesidades. Decir “Tengo que tener esto, tengo que tener aquello”, es autoindulgente y destructivo porque afirma tu carencia. Lo que debes decir en vez de eso es “Tengo menos dinero, así que voy a consumir menos. Tal vez viviré en un apartamento más barato, tendré un coche más barato, comeré menos y gastaré menos en cervezas”.
La gente naturalmente piensa que el modo de resolver sus problemas es ganar más. Por supuesto que esto ayuda, pero la respuesta está en la disciplina y el equilibrio. Si tu ego está fuera de control cuando ganas, p. ej. 1000 dólares al mes, tendrás más problemas incluso con 2000 dólares al mes. Y si de repente ganaras 10.000 dólares y tuvieras la misma falta de disciplina, estarías pronto en serios problemas financieros. Así que el infinito te protege de tu propio desequilibrio. Te previene de meterte en demasiados problemas si ganaras demasiado dinero.
El camino para expandir tu riqueza y estar al mando es cortar con las expensas no vitales del ego y disciplinarte para estar en equilibrio cualquiera que sea la cantidad de dinero que manejes. He hablado mucho acerca de la metafísica del dinero en muchos escritos, pero el principal secreto hacia la abundancia nace del equilibrio emocional y de la estabilidad que proyectas cuando estás centrado. Si estás ansioso o preocupado acerca del dinero, la inseguridad que emites va hacia los demás en forma de señal subliminal.
Destruye tu habilidad para ganar más.
El secreto para tener grandes cantidades de riqueza es no necesitarla. Entonces viene a ti naturalmente. Cuando estás desesperado e intentas forzar las cosas para que sucedan, el dinero se escapa de un salto por el camino frente a ti, tentándote, fuera de tu alcance la mayor parte del tiempo. Así que el truco es gastar menos de lo que ganas. Entonces puedes hacer más y más dinero y ser tan rico como quieras, y nunca tendrás problemas con eso.
Además, creo que es importante recordar que, en el camino espiritual, no hay garantías. Es fútil buscar una. La única excepción es la energía. Si tienes energía, esa es tu garantía.
Si no tienes energía te desequilibrarás y empezarán a pasarte cosas. Así de simple. De la autoindulgencia viene la importancia personal. No te metas en viajes de status: cuando estás en el clasismo social, quién está arriba, quién abajo, quien está de moda quién no, quién es espiritual y quien no lo es. Todo esto es sólo esnobismo.
Cuando ves este mundo lleno de orgullo, pomposidad, arrogancia, con la gente empujándose, fingiendo, buscando atención, como todo el rollo del glamour de Hollywood, es penoso. Es un montón de debilidad y chismes, buscando ser oído, compitiendo por promocionarse, desesperados por hacerse a sí mismos especiales (....)
Justo porque el iniciado es fuerte, él o ella no va por ahí buscando alabanzas o atención.
Estas gentes no necesitan que las consideren especiales. El iniciado es feliz de quedarse detrás, de ocupar el lugar más bajo, de estar callado. Los taoístas reverenciaban el agua porque la veían como un símbolo de humildad y servicio. El agua nutre y sostiene todas las cosas vivas, y no busca nada para sí misma; siempre fluye hacia el lugar más bajo.
Por tanto, sé como el agua, sé humilde, nutre a los demás y a ti mismo. Y quédate en la parte de atrás, donde seas libre para entra y salir de las situaciones inesperadas de la vida. Eso es el fluir del agua.
No necesitas el glamour. Sólo sirve para crear peso emocional en tu vida, inflando el ego con un falso sentido de importancia. Demasiada fama y atención, y el ego se convierte en un niño malcriado imposible de controlar. Pronto te apartará del Tao, que es natural y bondadoso. Tira a la basura ese sinsentido antes de que te vuelva loco. No lo necesitas.
Todo lo que necesitas es equilibrio, y el contentamiento, creatividad, amor y comprensión que fluyen de él. Y desde estas cosas bellas entenderás tu lugar espiritual. Desde ahí fluye el poder silencioso, la gratitud, lo sagrado. Esto es lo real; todo lo demás es maya, propaganda, y una pura falsedad. No permanecerá.
Aquello por lo que la gente suspira les hace débiles. Cuando te enamoras y anhelas la otra persona, el sólo hecho de que estés desesperado por él o ella te debilita. A menudo significa que no puedes tener esa persona. Tu asfixiante necesidad hace que la otra persona se sienta molesta, y te deja. Cuando anhelas desesperadamente una meta particular en tu vida, empujándola emocionalmente, presionando para que suceda, afirmas que no la tienes. Entonces alejas la propia cosa que quieres de ti mismo.
Así que controla tus anhelos. Dí “Hey, me gustaría tener un coche nuevo, pero no me lo puedo permitir por ahora. Me siento abundante; siento que el coche se está convirtiendo en parte de mi vida. Lo tendré más tarde. O quizás algo mejor esté en camino”. Entonces trabaja de modo planeado hacia la materialización de tu meta. No anheles ni aulles. Tómate un momento cada día antes de ir a dormir o antes de levantarte por la mañana para dar gracias por lo que ya tienes. “Esta vida es bella. Estos niños son hermosos. Esta casa no es tan maravillosa, pero gracias, gracias, Gran Espíritu, por darnos un refugio. Gracias por estas ropas y estos amigos. Gracias por estas oportunidades económicas”.
La otra debilidad humana es la culpa. Culpa es autoindulgencia convertida en remordimiento, y ha sido utilizada con éxito por la sociedad como mecanismo de control. Si no sigues el juego, la gente dirá que eres mala persona. El hecho es que la mayoría de las cosas por las que podrías sentir culpabilidad son sólo reglas creadas por otros.
En el eterno Tao, no hay arriba y abajo; no hay bondad y maldad. Hay alta energía que hace libre a la gente y expresa amor, y hay baja energía que restringe, controla y manipula a la gente. Pero sólo es energía. No hay absolutos ni juicios en la gracia del yo Infinito.
No creo, en sentido estrictamente metafísico, que haya víctimas completamente inocentes. Si generas formas-pensamiento de restricción, debilidad, manipulación y carencia, atraes experiencias negativas. En la totalidad de la infinita percepción, la víctima y el agresor son una y la misma energía. Si has hecho algo equivocado a alguien, sí, tú podrías haber elegido una forma más adecuada de actuar. Pero, por otro lado, ellos generan energía negativa y como resultado te atraen a sus vidas.
Tú les causas sufrimiento emocional a tu propio tiempo y expensas. Ellos pueden decir, “Gracias, dios, por enviarme un maestro que me ha removido y violentado. Eso me ha enseñado cosas”
La culpa es una energía inútil. Si estás removido interiormente o has fracasado, adminístrate la absolución. Luego, traza una línea en la arena y dí, “De ahora en adelante, voy a actuar de mejor manera. Voy a conducirme de manera honorable”. Lo importante es truncar la emoción de la culpa antes de que se vuelva asfixiante. Perdónate, y date cuenta de que en el sentido eterno espiritual, no hay ningún pecado real, sólo hay perdón. Sí, hay acciones de baja energía que infringen daño y restringen, y las hay de alta energía que aman, liberan, inspiran a la gente. Pero eso es todo. Venimos a experimentar ambos tipos de energía en esta vida.
Naturalmente, como persona espiritual trabajando sobre ti mismo, vas a intentar elegir tanta alta energía y actitudes liberadoras como puedas. Pero si a veces vas por el otro camino y fallas, realmente no has fallado. Todo lo que has hecho es subir por la otra rama de la escala. Has de comprender el contraste para aprender. Poco a poco te fortalecerás y aprenderás de mejor modo. A veces puede que destroces algo o hagas algo que realmente cause sufrimiento a otros, porque eso es lo que necesitabas en ese momento y eso es lo que hiciste. Puedes absolverte y seguir adelante.
La otra debilidad que afecta a la gente es una pobre autoimagen, que, invariablemente, viene de las experiencias de la niñez y del tipo de padres que has tenido. Todo es reparable. Puedes trabajar en la autoestima sin tener necesariamente que sanar todas las heridas de tu niño interior si te concentras y te amas a ti mismo. Tomarás un poco de tiempo para aquietarte y hacer el trabajo interior, honrándote a ti mismo por los objetivos que has alcanzado. Si intentas mejorarte, subirás tu energía, te ejercitarás más, y te volverás más organizado. Así, poco a poco, la autoimagen empieza a levantarse.
El meollo del viaje del ego al espíritu es la aceptación. Si no tienes mucha autoconfianza y tu autoestima es pobre, lo primero que necesitas hacer es aceptarlo. La segunda cosa es atravesar gradualmente tu vergüenza, tu culpa, y trabajar a tu modo hasta que puedas verte en el espejo y decir “Hey, esta persona está OK. Vamos bien”. La debilidad de tener una autoimagen pobre es parte de tu experiencia y programación. Estás aquí para trascenderla.
Forma una parte central del camino sagrado. Así que sé valiente y no te victimices por tus defectos. Ellos son sólo tus maestros. Te fortalecerán hasta que los superes, y forjarás una nueva visión espiritual de ti mismo.
Para recapitular: No te quejes de tus debilidades; o trabaja en ellas o ignóralas, y concéntrate en tus puntos fuertes. Si lo haces, generalmente tus debilidades irán desapareciendo y serán menos dominantes en tu vida.
Hay un enorme poder en ti. Es el poder infinito que fluye desde tu conexión con la fuerza de Dios. Tienes el poder si aceptas una percepción infinita y si empiezas a verte a ti mismo de este modo.
Esto me lleva al siguiente paso, que es darse cuenta de que los maestros que caminaron sobre este planeta en la historia antigua eran maestros principalmente porque los que los rodeaban en aquellos tiempos eran gente no educada y psicológica y metafísicamente débiles.
domingo, 6 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - PASO 6: IR MÁS ALLÁ DE LAS CREENCIAS A TRAVÉS DE LAS CUALES NOS HAN ENSEÑADO EL MUNDO
Como dije antes, lo que pensamos que es verdad, es realmente prestado de los demás. Cuando naciste, tu mente subconsciente empezó a grabar todas las sensaciones e inputs a los que fuiste expuesto. También grabó los sentimientos, emociones y lenguaje del que era consciente. Pero, lo que es más importante, grabó todas las reacciones subliminales a las emociones, sentimientos y actitudes que eran parte de las actividades diarias de tu familia. Así, poco a poco, absorbiste, sin preguntar, los patrones tribales a los que fuiste expuesto.
Aquellos patrones de creencias tribales, no van a contradecir el ego, porque el punto central de la identidad de la tribu es el ego expresado como la mente tribal. ¿Qué es una tribu más que una colección de personalidades que pertenecen a un grupo genético, social o nacional?. La mente tribal está, por naturaleza, ligada a un montón de negatividad, miedo y disfunciones(...)
Si no estás muy evolucionado la mente tribal es buena cosa porque te ofrece la familiaridad y seguridad de una conciencia colectiva, de una fuerza colectiva. Pero cuando empiezas a alcanzar tu individualidad y tu Yo Infinito, la mente tribal te molestará. Es demasiado restrictiva y controladora para aguantarla mucho tiempo.
En el viaje del ego al espíritu, querrás revisar y posiblemente abandonar muchas de esas creencias. Las creencias tribales tienen sus valores sociales, pero también te enseñan el miedo y la restricción: “No hagas eso; fracasarás. No hagas aquello; a la gente no le gustará”. (...)
Cuando te encarnas en este plano, las estructuras e instituciones- todas las reglas, el modus operandi de la sociedad, impuestos, sistema educativo, etc- ya están en su lugar. Tu
Yo infinito tiene una visión de esto y lo acepta.
Al principio absorbes toda la información accesible. Fuiste entrenado por tu familia y los profesores de la escuela para ser una pequeña ovejita y seguir las reglas. Más tarde en la vida entenderías por qué.
Tendemos a creer que las normas están escritas en piedra. Este es el modo en que siempre se hizo, esto es lo que todo el mundo dice, así es como se viste uno, como se comporta. Esto está de moda y todo eso no. La personalidad humana necesita desesperadamente, como parte de su autoimagen y seguridad, intentar elevarse a sí misma sobre los otros. Lo mismo hace la tribu. Intentar elevarse socialmente sobre otras tribus es parte de su seguridad. En su necesidad de sustentarse requiere que sus miembros sean uniformes. No quiere que la gente sea diferente.
El conformismo es aburrido porque crea una sociedad de gente que está agrupada en una evolución colectiva. Entiende esto. Eres un individuo en el sentido de que eres un humano único dentro de tu tribu de origen. Pero no eres un verdadero individuo espiritual hasta que no te levantas por ti mismo, te haces cargo de tu vida y tienes tu propio destino espiritual, creencias y metodología. La tribu no le gustará que lo hagas.
Nuestro sistema se basa en el control. La idea de parlamento, gobierno, sistema de impuestos, estado policial, y controles locales, está diseñado para ordeñar al contribuyente e imponerle el control. Es ilegal resistir, y estamos programados para sentirnos avergonzados o culpables si rechazamos el status quo. Hoy en día, el status que no es, con frecuencia, benevolente. Intenta perpetuarse a sí mismo, promulgando normas para sostenerse.
El intento de imponer el conformismo viene del deseo de la nación o tribu de sostener, no sólo su identidad política y financiera, sino también su integridad psíquica. Imagina hace un par de miles de años, cuando había pocos conocimientos médicos (...). Cuando una persona se desplomaba muerta, ellos no podían hacerle la autopsia y decir: “Eh, bien, el comió esa porquería y murió de envenenamiento”. Ellos pensaban que esas desgracias (que nosotros llamamos contradicciones del ego) como hambre, enfermedad, muerte, etc. eran manifestaciones de la ira de Dios, que estaba enfadado con la tribu y les enviaba al caos.
Así que si moría la cabra, se consideraba algo muy malo. Obviamente la gente de la tribu necesitaba comida y querían usar la cabra. Su ignorancia les puso en una relación muy emocional con su fatalidad y Dios. Si la cosecha iba bien, Dios estaba contento. Si iba mal, o había pestes o enfermedades, o alguna tribu rival bajaba de las colinas a por ellos, eran todo manifestaciones de la ira de Dios.
No conocían los microbios ni las bacterias. No tenían antibióticos. No entendían la circulación de la sangre. No había ningún conocimiento y punto. Así que entenderás cómo necesitaban la comunidad para sentirse seguros. Se necesitaban para darse apoyo emocional, defenderse de los ataques, cuidar las cosechas, atender los animales, criar los hijos...
Cualquiera que amenazase ese psiquismo colectivo era considerado malo y había que desterrarlo o matarlo. Se desarrolló la idea de que si no crees lo que la tribu cree, de algún modo tú harías a la tribu vulnerable, y Dios se disgustaría por tu falta de fe o acción. Tal vez no seguías la ceremonia del gran hipopótamo, o tal vez cada junio, cuando ellos lanzaban dos vírgenes al acantilado, no estabas de acuerdo y decías: “No me gusta esta tradición de despeñar vírgenes”. (...)
Una de las cosas que me hace reír es ver a los hombres que trabajan en el distrito financiero, todos vistiendo un gracioso trocito de tela de colores atado alrededor de su cuello. Míralo cuidadosamente, es realmente extraño y nadie se pregunta para qué es. No te puedes sonar la nariz con él, se consideraría vulgar. No es una servilleta. ¿Cuál será el propósito de esa tela colgante, a menudo de seda o algodón coloreado, atada alrededor del cuello?.
No sé si lo habrás notado, pero el cuello es por donde pasa el aire hacia el cuerpo.
Pensarías que atar algo alrededor de la tráquea no sería sano para tu bienestar o productividad. Sin embargo, millones de hombres pasan cada mañana a través del acto simbólico de estrangularse a sí mismos, atándose un trapo de colores alrededor de su tráquea. Raro, realmente raro.
Supongo que, originalmente, era una especie de servilleta que te protegería la camisa de la comida que se cayera. Pero el sentido original se ha perdido. Ahora es símbolo de respetabilidad y de confiabilidad. En teoría los criminales y los incompetentes no usan corbata. Y todavía nadie ha levantado la mano para decir: “Con permiso, ¿para qué vale esta cosa?”
Si trabajas para una corporación seria, se te pedirá que te estrangules con este pequeño trapo. Es una forma de unirse. Si de repente la cuelgas por fuera de tu bolsillo en vez de alrededor del cuello, o si decides no llevarla, serás considerado sospechoso y problemático.
El punto clave en la mente tribal es el control. En otros tiempos tenían el control de las mujeres, no sólo por la integridad psíquica, sino porque el futuro de la tribu residía en ellas. Las mujeres tenían que producir bebés para la tribu, que serían los guerreros que la defenderían más tarde.
Así que hemos heredado un enorme control sobre las mujeres. Es muy recientemente que las mujeres han empezado a ganar igualdad. Perdonarme si esto suena ofensivo pero en el pasado las mujeres se consideraban lo mismo que el ganado. En otras palabras, cuantas más mujeres tenía una tribu, más bebés producían, y por tanto más guerreros. Las mujeres eran una mercancía valiosa, una parte de la riqueza de una tribu.
De este sistema resultaba la necesidad de controlar la sexualidad de las mujeres rígidamente. No querrías que parieran los hijos de otra tribu. Sólo cuando llegó el control de natalidad todo esto se desmoronó y las mujeres pudieron hacer lo que querían.
Podían criar hijos solos y tener sexo sin preocuparse. Ya no pertenecían a los hombres.
Aún puedes ver como un montón de ideas tribales sobre la mujer forman parte de nuestra sociedad. Aún se ve la idea de que una mujer debe callarse y tener hijos, hacer lo que se supone que ha de hacer, no hacerse millonaria o tener ideas alternativas. Las tribus controlaban mediante miedo, normas y castigos. Nada de eso ha cambiado, en realidad.
De la necesidad de proteger la integridad psíquica nació la intolerancia religiosa y el control. Las tribus no querían que nadie formara su propia religión. Todos tenían que apoyar la integridad de la comunicación de la tribu con dios, el regidor de su destino, o por lo menos así lo creían.
Si interiorizaste a Dios, como te pedí en el PASO 1, o si lo llevas haciendo desde antes de leer este libro, entenderás que no necesitas un tercero para interceder entre tú y Dios. Si quieres hablar con Dios, todo lo que has de hacer es aquietar la mente a través de la meditación y la contemplación y tener una charla con Él. En tiempos pasados, la idea era que los individuos eran demasiado débiles y pecadores para tener un diálogo con sentido con Dios. Así que, se desarrollaron sistemas de modo que la gente usara una tercera persona para comunicarse con Él. Cuando hay una tercera persona, entonces nacen las reglas, la culpa y las obligaciones. Ahora tenemos un sistema donde millones de personas en la Tierra creen que la Fuerza divina está en su interior y que son espiritualmente libres, mientras otros aún creen que son débiles y que Dios está fuera de ellos y, por tanto, necesitan que alguien interceda por ellos.
Esto no significa que no puedas formar parte de una iglesia si lo deseas. Pero el control es una idea muy vieja, así que mejor que sea una iglesia liberal. A alguna gente le encanta la camaradería, la amistad, la música, los himnos, y que les enseñe un hombre o mujer “sabios”. Comprensible, si eso es en lo que estás. Pero recuerda que la mayoría de esos sistemas no están diseñados para hacerte libre.
Fui atraído por la filosofía del Taoísmo porque no es una iglesia, es una idea para liberarte del dolor. ¡Una bella idea!. El Taoísmo no impone ninguna culpa, ni te hace pagar el diez por ciento de lo que ganas, ni te carga con un saco lleno de “haz” y de “no hagas”.
No quiero decir que todas las ideas tribales sean tontas. Algunas tienen sentido. Son las que tratan de la salud y de la higiene, de cómo cultivar comida, de cómo interrrelacionarse pacíficamente con los demás miembros de la tribu. Pero la mayoría tienen que ver con el control, el conformismo, y con asegurarse de que no sobresales de la masa, o, lo que es peor, de que no abandonas la tribu. (...)
Cuando seas lo suficientemente fuerte y tengas la confianza para levantarte por ti mismo, creerás en ti de tal modo que podrás ser diferente y no preocuparte por lo que digan los demás.
Uno de los ejercicios que dí a la gente una vez en un seminario fue que se pusieran un disfraz de pollo y fueran así al trabajo. Así que tira ese pequeño trozo de tela alrededor de tu cuello y ponte en su lugar un disfraz de gallina. No le expliques a nadie en la oficina porqué lo haces.
Digamos que trabajas en un banco. Camina y siéntate y empieza a pagar los cheques de los clientes. Cuando tus compañeros pregunten ¿Por qué llevas un disfraz de pollo? Contesta “¿Qué disfraz de pollo?. El punto del ejercicio es que entres en el hábito de creerte a ti mismo, como una sólida identidad interior, un espíritu, más que creer en una proyección social de tu yo, que ha de cuadrar y ganar la aprobación diciendo las cosas adecuadas y vistiendo los uniformes socialmente aceptados. En vez de eso puedes decirte: “Yo soy el que soy. Soy un espíritu divino dentro de un cuerpo que lleva puesto ahora un disfraz de pollo” (...)
Una gran cantidad de conformismo radica en la infancia y en la necesidad del ego de buscar la aprobación de los demás. El objeto de conformarse es mantener a los demás felices y sentirse aceptado. “Si hago esto y eso, ¿me querrás?” “Si tengo sexo contigo cuando quieras ¿me amarás?”. “Si digo cosas bellas, ¿me considerarás espiritual o santo?”.
Por supuesto la conformidad se impone desde arriba como mecanismo de control.
Principalmente se impone desde dentro, ya que temes inicialmente salir del status quo, al ser desterrado, criticado o juzgado. Si nunca has roto el status quo, entonces mañana haz algo loco y bonito. Ve a trabajar en bañador. No te pongas corbata, ponte el foulard de tu madre en su lugar. Pasa todo el día caminando hacia atrás. Cuando pregunten “¿Por qué andas hacia atrás?” dí “Me gusta saber dónde he estado”.
Haz cosas que rompan la rigidez que la mente te impone, y el miedo que tiene a que rompas el molde. Recuerda, si no puedes “romper”, estás espiritualmente atascado, por siempre, amén. No puedes crear una realidad alternativa y una evolución espiritual verdaderamente independiente para ti hasta que te liberes un poco.
En las dos semanas siguientes inventa media docena de modos de “romper” tu ritmo de vida normal. Por ejemplo, ve a un restaurante y pide tu cena al revés. Empieza con el café, luego el helado, luego el plato principal y acaba con el primer plato. Pide tipos de comida que nunca hayas comido. Si odias el jazz, vete a un club de jazz; si odias el bróculi pide un ramillete de él en cada comida durante una semana. Tu rutina diaria es parte de la autoridad del ego sobre ti. Haciendo estas cosas de modo diferente empiezas a desafiar su autoridad.
Aquellos patrones de creencias tribales, no van a contradecir el ego, porque el punto central de la identidad de la tribu es el ego expresado como la mente tribal. ¿Qué es una tribu más que una colección de personalidades que pertenecen a un grupo genético, social o nacional?. La mente tribal está, por naturaleza, ligada a un montón de negatividad, miedo y disfunciones(...)
Si no estás muy evolucionado la mente tribal es buena cosa porque te ofrece la familiaridad y seguridad de una conciencia colectiva, de una fuerza colectiva. Pero cuando empiezas a alcanzar tu individualidad y tu Yo Infinito, la mente tribal te molestará. Es demasiado restrictiva y controladora para aguantarla mucho tiempo.
En el viaje del ego al espíritu, querrás revisar y posiblemente abandonar muchas de esas creencias. Las creencias tribales tienen sus valores sociales, pero también te enseñan el miedo y la restricción: “No hagas eso; fracasarás. No hagas aquello; a la gente no le gustará”. (...)
Cuando te encarnas en este plano, las estructuras e instituciones- todas las reglas, el modus operandi de la sociedad, impuestos, sistema educativo, etc- ya están en su lugar. Tu
Yo infinito tiene una visión de esto y lo acepta.
Al principio absorbes toda la información accesible. Fuiste entrenado por tu familia y los profesores de la escuela para ser una pequeña ovejita y seguir las reglas. Más tarde en la vida entenderías por qué.
Tendemos a creer que las normas están escritas en piedra. Este es el modo en que siempre se hizo, esto es lo que todo el mundo dice, así es como se viste uno, como se comporta. Esto está de moda y todo eso no. La personalidad humana necesita desesperadamente, como parte de su autoimagen y seguridad, intentar elevarse a sí misma sobre los otros. Lo mismo hace la tribu. Intentar elevarse socialmente sobre otras tribus es parte de su seguridad. En su necesidad de sustentarse requiere que sus miembros sean uniformes. No quiere que la gente sea diferente.
El conformismo es aburrido porque crea una sociedad de gente que está agrupada en una evolución colectiva. Entiende esto. Eres un individuo en el sentido de que eres un humano único dentro de tu tribu de origen. Pero no eres un verdadero individuo espiritual hasta que no te levantas por ti mismo, te haces cargo de tu vida y tienes tu propio destino espiritual, creencias y metodología. La tribu no le gustará que lo hagas.
Nuestro sistema se basa en el control. La idea de parlamento, gobierno, sistema de impuestos, estado policial, y controles locales, está diseñado para ordeñar al contribuyente e imponerle el control. Es ilegal resistir, y estamos programados para sentirnos avergonzados o culpables si rechazamos el status quo. Hoy en día, el status que no es, con frecuencia, benevolente. Intenta perpetuarse a sí mismo, promulgando normas para sostenerse.
El intento de imponer el conformismo viene del deseo de la nación o tribu de sostener, no sólo su identidad política y financiera, sino también su integridad psíquica. Imagina hace un par de miles de años, cuando había pocos conocimientos médicos (...). Cuando una persona se desplomaba muerta, ellos no podían hacerle la autopsia y decir: “Eh, bien, el comió esa porquería y murió de envenenamiento”. Ellos pensaban que esas desgracias (que nosotros llamamos contradicciones del ego) como hambre, enfermedad, muerte, etc. eran manifestaciones de la ira de Dios, que estaba enfadado con la tribu y les enviaba al caos.
Así que si moría la cabra, se consideraba algo muy malo. Obviamente la gente de la tribu necesitaba comida y querían usar la cabra. Su ignorancia les puso en una relación muy emocional con su fatalidad y Dios. Si la cosecha iba bien, Dios estaba contento. Si iba mal, o había pestes o enfermedades, o alguna tribu rival bajaba de las colinas a por ellos, eran todo manifestaciones de la ira de Dios.
No conocían los microbios ni las bacterias. No tenían antibióticos. No entendían la circulación de la sangre. No había ningún conocimiento y punto. Así que entenderás cómo necesitaban la comunidad para sentirse seguros. Se necesitaban para darse apoyo emocional, defenderse de los ataques, cuidar las cosechas, atender los animales, criar los hijos...
Cualquiera que amenazase ese psiquismo colectivo era considerado malo y había que desterrarlo o matarlo. Se desarrolló la idea de que si no crees lo que la tribu cree, de algún modo tú harías a la tribu vulnerable, y Dios se disgustaría por tu falta de fe o acción. Tal vez no seguías la ceremonia del gran hipopótamo, o tal vez cada junio, cuando ellos lanzaban dos vírgenes al acantilado, no estabas de acuerdo y decías: “No me gusta esta tradición de despeñar vírgenes”. (...)
Una de las cosas que me hace reír es ver a los hombres que trabajan en el distrito financiero, todos vistiendo un gracioso trocito de tela de colores atado alrededor de su cuello. Míralo cuidadosamente, es realmente extraño y nadie se pregunta para qué es. No te puedes sonar la nariz con él, se consideraría vulgar. No es una servilleta. ¿Cuál será el propósito de esa tela colgante, a menudo de seda o algodón coloreado, atada alrededor del cuello?.
No sé si lo habrás notado, pero el cuello es por donde pasa el aire hacia el cuerpo.
Pensarías que atar algo alrededor de la tráquea no sería sano para tu bienestar o productividad. Sin embargo, millones de hombres pasan cada mañana a través del acto simbólico de estrangularse a sí mismos, atándose un trapo de colores alrededor de su tráquea. Raro, realmente raro.
Supongo que, originalmente, era una especie de servilleta que te protegería la camisa de la comida que se cayera. Pero el sentido original se ha perdido. Ahora es símbolo de respetabilidad y de confiabilidad. En teoría los criminales y los incompetentes no usan corbata. Y todavía nadie ha levantado la mano para decir: “Con permiso, ¿para qué vale esta cosa?”
Si trabajas para una corporación seria, se te pedirá que te estrangules con este pequeño trapo. Es una forma de unirse. Si de repente la cuelgas por fuera de tu bolsillo en vez de alrededor del cuello, o si decides no llevarla, serás considerado sospechoso y problemático.
El punto clave en la mente tribal es el control. En otros tiempos tenían el control de las mujeres, no sólo por la integridad psíquica, sino porque el futuro de la tribu residía en ellas. Las mujeres tenían que producir bebés para la tribu, que serían los guerreros que la defenderían más tarde.
Así que hemos heredado un enorme control sobre las mujeres. Es muy recientemente que las mujeres han empezado a ganar igualdad. Perdonarme si esto suena ofensivo pero en el pasado las mujeres se consideraban lo mismo que el ganado. En otras palabras, cuantas más mujeres tenía una tribu, más bebés producían, y por tanto más guerreros. Las mujeres eran una mercancía valiosa, una parte de la riqueza de una tribu.
De este sistema resultaba la necesidad de controlar la sexualidad de las mujeres rígidamente. No querrías que parieran los hijos de otra tribu. Sólo cuando llegó el control de natalidad todo esto se desmoronó y las mujeres pudieron hacer lo que querían.
Podían criar hijos solos y tener sexo sin preocuparse. Ya no pertenecían a los hombres.
Aún puedes ver como un montón de ideas tribales sobre la mujer forman parte de nuestra sociedad. Aún se ve la idea de que una mujer debe callarse y tener hijos, hacer lo que se supone que ha de hacer, no hacerse millonaria o tener ideas alternativas. Las tribus controlaban mediante miedo, normas y castigos. Nada de eso ha cambiado, en realidad.
De la necesidad de proteger la integridad psíquica nació la intolerancia religiosa y el control. Las tribus no querían que nadie formara su propia religión. Todos tenían que apoyar la integridad de la comunicación de la tribu con dios, el regidor de su destino, o por lo menos así lo creían.
Si interiorizaste a Dios, como te pedí en el PASO 1, o si lo llevas haciendo desde antes de leer este libro, entenderás que no necesitas un tercero para interceder entre tú y Dios. Si quieres hablar con Dios, todo lo que has de hacer es aquietar la mente a través de la meditación y la contemplación y tener una charla con Él. En tiempos pasados, la idea era que los individuos eran demasiado débiles y pecadores para tener un diálogo con sentido con Dios. Así que, se desarrollaron sistemas de modo que la gente usara una tercera persona para comunicarse con Él. Cuando hay una tercera persona, entonces nacen las reglas, la culpa y las obligaciones. Ahora tenemos un sistema donde millones de personas en la Tierra creen que la Fuerza divina está en su interior y que son espiritualmente libres, mientras otros aún creen que son débiles y que Dios está fuera de ellos y, por tanto, necesitan que alguien interceda por ellos.
Esto no significa que no puedas formar parte de una iglesia si lo deseas. Pero el control es una idea muy vieja, así que mejor que sea una iglesia liberal. A alguna gente le encanta la camaradería, la amistad, la música, los himnos, y que les enseñe un hombre o mujer “sabios”. Comprensible, si eso es en lo que estás. Pero recuerda que la mayoría de esos sistemas no están diseñados para hacerte libre.
Fui atraído por la filosofía del Taoísmo porque no es una iglesia, es una idea para liberarte del dolor. ¡Una bella idea!. El Taoísmo no impone ninguna culpa, ni te hace pagar el diez por ciento de lo que ganas, ni te carga con un saco lleno de “haz” y de “no hagas”.
No quiero decir que todas las ideas tribales sean tontas. Algunas tienen sentido. Son las que tratan de la salud y de la higiene, de cómo cultivar comida, de cómo interrrelacionarse pacíficamente con los demás miembros de la tribu. Pero la mayoría tienen que ver con el control, el conformismo, y con asegurarse de que no sobresales de la masa, o, lo que es peor, de que no abandonas la tribu. (...)
Cuando seas lo suficientemente fuerte y tengas la confianza para levantarte por ti mismo, creerás en ti de tal modo que podrás ser diferente y no preocuparte por lo que digan los demás.
Uno de los ejercicios que dí a la gente una vez en un seminario fue que se pusieran un disfraz de pollo y fueran así al trabajo. Así que tira ese pequeño trozo de tela alrededor de tu cuello y ponte en su lugar un disfraz de gallina. No le expliques a nadie en la oficina porqué lo haces.
Digamos que trabajas en un banco. Camina y siéntate y empieza a pagar los cheques de los clientes. Cuando tus compañeros pregunten ¿Por qué llevas un disfraz de pollo? Contesta “¿Qué disfraz de pollo?. El punto del ejercicio es que entres en el hábito de creerte a ti mismo, como una sólida identidad interior, un espíritu, más que creer en una proyección social de tu yo, que ha de cuadrar y ganar la aprobación diciendo las cosas adecuadas y vistiendo los uniformes socialmente aceptados. En vez de eso puedes decirte: “Yo soy el que soy. Soy un espíritu divino dentro de un cuerpo que lleva puesto ahora un disfraz de pollo” (...)
Una gran cantidad de conformismo radica en la infancia y en la necesidad del ego de buscar la aprobación de los demás. El objeto de conformarse es mantener a los demás felices y sentirse aceptado. “Si hago esto y eso, ¿me querrás?” “Si tengo sexo contigo cuando quieras ¿me amarás?”. “Si digo cosas bellas, ¿me considerarás espiritual o santo?”.
Por supuesto la conformidad se impone desde arriba como mecanismo de control.
Principalmente se impone desde dentro, ya que temes inicialmente salir del status quo, al ser desterrado, criticado o juzgado. Si nunca has roto el status quo, entonces mañana haz algo loco y bonito. Ve a trabajar en bañador. No te pongas corbata, ponte el foulard de tu madre en su lugar. Pasa todo el día caminando hacia atrás. Cuando pregunten “¿Por qué andas hacia atrás?” dí “Me gusta saber dónde he estado”.
Haz cosas que rompan la rigidez que la mente te impone, y el miedo que tiene a que rompas el molde. Recuerda, si no puedes “romper”, estás espiritualmente atascado, por siempre, amén. No puedes crear una realidad alternativa y una evolución espiritual verdaderamente independiente para ti hasta que te liberes un poco.
En las dos semanas siguientes inventa media docena de modos de “romper” tu ritmo de vida normal. Por ejemplo, ve a un restaurante y pide tu cena al revés. Empieza con el café, luego el helado, luego el plato principal y acaba con el primer plato. Pide tipos de comida que nunca hayas comido. Si odias el jazz, vete a un club de jazz; si odias el bróculi pide un ramillete de él en cada comida durante una semana. Tu rutina diaria es parte de la autoridad del ego sobre ti. Haciendo estas cosas de modo diferente empiezas a desafiar su autoridad.
viernes, 4 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - PASO 5: ACEPTAR LA NEGATIVIDAD COMO UNA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE
El paso 5 trata de cómo cambiar la reacción de uno ante lo que parece ser infortunio o negatividad. La Negatividad es una palabra reciente que describe las experiencias desagradables de la vida. La mayoría de la gente reacciona ante la negatividad de una manera predecible.
El ego tiene reglas y normas. De ellas vienen sus deseos, necesidades, opiniones, creencias y miedos. Cuando el ego perciba la negatividad, reaccionará. Lo hará desde la arrogancia o la moralidad, o desde su inseguridad o su sentido de injusticia, porque su status quo está siendo atacado; o quizá su poder se ve disminuido en algún sentido.
Tomemos la pobreza. Es un buen ejemplo de lo que el ego normalmente ve como energía negativa. La pobreza en Occidente, a menudo, viene de una falta de energía de esfuerzo.
Dado nuestro actual sistema de bienestar social y el hecho de que hay cientos, sino miles de anuncios de trabajo en los periódicos a diario, cualquiera que desesperadamente necesitara un empleo podría conseguirlo, incluso si es servir hamburguesas. La idea de que la gente tiene que pedir en las calles, pasando hambre como resultado de un fallo de nuestra sociedad no es necesario en el mundo occidental.
Cuando ves mendigos y reaccionas a su carencia emocionalmente, estás expresando la indignación del ego. El punto de vista egoico es auto centrado y está ligado a sus propios miedos. Dice:
“Mira esa pobre gente. Deberían tener abundancia y coches, vídeos, y casas. Se les debería dar eso para que su vida fuera confortable y sin esfuerzo; deberían tener todas las cosas que mi ego siente que son vitales para mi bienestar y seguridad”.
Aquí en el planeta, has de crear energía si quieres cosas, energía del esfuerzo que te hace más valioso para los otros ciudadanos del planeta, que van a pagarte por tu contribución a su bienestar.
(...)
Cuando ves el mundo desde el punto de vista del ego, un montón de cosas parecen sin sentido. Pero el mendigo de la calle no es sólo un ego, una personalidad y un cuerpo. Él o ella es infinito, y dentro de ese cuerpo hay una evolución eterna. No sabes si la pobreza no es algo que necesita experimentar para entenderse a sí mismo, para crecer. Tal vez necesite caer a lo más bajo para llegar a la conclusión, “Eh., si sigo sentado en la mierda aquí, no llegaré muy lejos. Lo que necesito es levantarme, cepillarme un poco y generar algo de energía”.
Por supuesto, debes tener compasión por los miembros más débiles de la sociedad, y deberías hacer lo mejor para ayudar. Pero hay una diferencia entre darle a alguien algo de dinero y realmente motivarle, por ej. enseñándole alguna habilidad para que se pueda ganar la vida y tener bienestar para el resto de su vida.
Nuestra sociedad está organizada políticamente de tal modo que se subraya la debilidad.
Tenemos un sistema mediático diseñado para adormecer la indignación de la gente. Es un expediente político que nos fuerza a invertir en un enormemente complejo y caro sistema para asegurarnos de que todos los ciudadanos serán mantenidos si incluso no hacen ningún esfuerzo. Así se apela al ego, se gana votos y se lleva el país a la bancarrota.
He sido criticado por mi actitud, pero prefiero el punto de vista espiritual a largo plazo que el emocional a corto plazo.(...)
Analicemos la situación británica. El gobierno recibe 74 mil millones de libras anuales por impuestos deducidos a los trabajadores y paga 76 mil millones de libras en beneficios sociales. Esta cantidad no incluye el sistema nacional de Salud. Dar cuidados médicos a 58 millones de personas es enormemente caro.
Como resultado de estos gastos, Gran Bretaña no tiene realmente pobreza extrema, y los sin techo son protegidos y cuidados hasta un mínimo Standard. En teoría esto debería funcionar bien. En la práctica crea una enorme subclase de gente indolente y autocomplaciente que, a menudo con deshonestidad, ordeñan el sistema esperando que le sirvan la vida en bandeja.
Este sistema loco lleva a más y más deuda nacional, y a menos y menos energía; más drogas, violencia y crimen, y todas las enfermedades comunes de un ego rampante. También crea resentimiento y odio de una parte de los obreros que no les gusta ser ordeñados para sostener a gente capaz de trabajar a quienes se les paga por no hacer nada. Y peor, el sobre gasto afecta los precios y los intereses bancarios. Todo es más caro para todos y gradualmente llega la bancarrota.
Cuando un gobierno se empobrece, se vuelve contra sus ciudadanos. Empieza a alimentarse de ellos para su supervivencia política. Se convierte en un pedrador, no en un protector de la gente.
América es un buen ejemplo. Conforme ha ido teniendo más y más deuda, el gobierno ha atacado a su gente y así vuelve a tener sus riquezas mediante el terror, la fuerza o como pueda. En menos de una generación, lo que se veía como una institución benigna y amigable, que llevaba los intereses de su gente en su corazón, se ha convertido en un autocrático, autoritario y Neofascista estado policial (...)
Así que propongo ayudar a la gente a hacerse más fuerte, pero no subrayar su enfermedad.
Necesitamos mantener a flote nuestros países. Si nos rendimos al ego político, caerá nuestro campo de evolución espiritual. (...)
Puedes proteger la sociedad y dar millones a diestro y siniestro y tener nación que dure, a este ritmo, 25 años más. O enseñar a la gente a controlar el ego, generar energía y hacerse autosuficiente y la democracia durará siempre. El largo plazo es mi elección.
Es importante no quedar absorbido por la emoción puntual. Cuando veas una energía negativa, sólo ves eventos o circunstancias que contradicen el ego. El ego dice, “Quiero vivir para siempre” y el cuerpo muere. Consideramos un evento negativo y decimos “Harry murió”. Y nos tomamos un momento para recordar a Harry. Pero Harry no está muerto; él es infinito. Nunca estarás más vivo que en el momento siguiente al que tu corazón deje de latir. Todos los muertos en la guerra no están muertos. Todos los que han sufrido no sufren más. Aún están vivos.
Esa es la compasión de una infinita percepción de la negatividad, comprender lo que realmente no comprendemos. En otras palabras, puedes preguntarte ¿Por qué asesinaron a esos niños?, ¿Por qué sucedió el terremoto? ¿Por qué hay tantos prisioneros políticos en el Tercer Mundo? O ¿Por qué tenemos que sufrir dolor y maldad? Las respuestas están en las infimitas razones más allá de nuestras percepciones egoicas.
Así, porque está más allá de nuestro entendimiento, tenemos que ser compasivos y entender que lo que la gente va a vivir, tanto si es positivo desde el punto de vista del ego como si no, es su evolución.
Para crecer espiritualmente hay que salir de la emoción. No significa que no vayas a ayudar a la gente o a ser amable. Esta idea sólo te separa de ir chapoteando por ahí en cuanto evento social o político magnifique el ego. Queremos entender la muerte, el dolor, la crueldad, la restricción, la discriminación, la enfermedad, el infortunio y la pobreza de diferente modo, no desde la actitud auto-obsesionada por sobrevivir del ego y no desde posiciones morales, sino desde una emoción más distante, una en que entendemos que hay cinco mil millones o más de espíritus evolucionando en el plano físico en cuerpos físicos y que hay ciertas experiencias que esas almas necesitan tener como parte de su evolución.
Cuando entiendes esto, regresas y tomas una posición más angélica. Seguro, yo preferiría un mundo que no experimentara pobreza. Preferiría un mundo sin guerras ni lucha, ni dolor ni agonía. Preferiría que no hubiera tantos regímenes militares. Pero eso es parte de la evolución del planeta; es donde se encuentra el punto de la historia humana. Así que no podemos ir más rápido de lo que vamos. Ya hemos evolucionado enormemente. Si recuerdas, hace mil años, verás cuánto hemos evolucionado en el milenio. Ahora tenemos derechos humanos, medicina tecnológica, contratos sociales, nuestro sentido de cuidarnos.
Un montón de energía se está poniendo ahora en cuidar el planeta. Nos queda un largo trecho, pero hemos de confiar en la humanidad por lo que ya ha hecho.
Si te enganchas en asuntos sociales y políticos, si te absorben las causas de este tipo, estarás atascado dentro de las definiciones del ego. Esto no es ni bueno ni malo necesariamente, pero si quieres abrazar el Yo infinito, has de discriminar. Esa es la parte central de esta filosofía.
Discriminar no es ser insensible. No es que digas: “Hey, me importa un bledo esa gente”.
Es sólo que comprendas que su evolución es importante; sacrosanta.
Sólo porque alguien esté en la bebida no significa que no tenga que estar allí. Uno esperaría mejores cosas para él, pero tal vez ha caído a un nivel bajísimo para levantarse a sí mismo.(...)
Así que cuando veas a gente “creando dolor”, como yo le llamo, acéptalo porque realmente no lo entendemos. Si cinco personas golpean un árbol, puedes absorberte en esa energía o decir “Interesante experiencia de evolución”; recuerda que son inmortales y no están muertos.(....)
La gente pregunta:”¿Cómo puede haber un Dios si hay manta maldad en el plano terrestre?”
El hecho es que Dios no se mezcla con la maldad. Dios está apartado mirándola. Dios no está diciendo que debería haber maldad o debería haber bondad. Dios es puro Amor, existiendo en el Infinito, mirando y estando allí para nosotros, pero sin interferir, permitiendo que cada uno de nosotros trabaje a través de lo que necesitamos trabajar.
Ciertamente, alguien puede echarte una mano, pero al final eres tú mismo el que tiene que comprar tu propia salud. Sea comprándola con dinero yendo a algún terapeuta o consejero de alguna clase o la compras con energía. Genera más energía y sanas tu vida.
Elevar a la gente alzándolos desde arriba no resulta, sus piernas pierden el contacto con el suelo. Se vuelven desconectados de la realidad y de dónde está su propia energía (....)Si los dejas de nuevo abajo y dices: “Hey, te ayudé durante seis meses, ahora es tu turno”. Si lo haces, se sienten abandonados y le contarán a todos lo rata que eres.
Vas a pensar: “Eh; no parece justo. He estado ayudando a este tío todo este tiempo y ahora me llama rata” El hecho es que lo levantaste y él no estaba necesariamente preparado. Así que infringiste su evolución intentando acelerar sus percepciones, su energía, sin que él te lo pidiera. O tal vez lo pidió, pero no le enseñaste a sostenerse por sí mismo y al final cayó a la energía que es confortable para él, justo como lo hacen las partículas subatómicas.
La gente de mis seminarios me dice: “Pero, Stu, estás enseñando y ayudándonos a subir la energía. ¿No es eso alzarnos e interferir nuestra evolución?”
Siento que enseñar es diferente de forzar a la gente cambiando su evolución. No voy llamando a las puertas diciendo: “Hey, ven a mis seminarios, lee mis libros”, etc.(...)
La gente elige escuchar; alguien les presta un libro o alguna coincidencia les lleva al camino que necesitan.
Una agradable señora que vino a uno de mis seminarios dijo que la experiencia que cambió su vida era que estaba en una librería y al ir a coger un libro se cayeron media docena de los míos sobre su cabeza. Decidió comprarlos todos, sin conocerme, por seguir el mensaje del espíritu. Debe haber sido un día especial. Normalmente cuando te llamas Wilde, estás en el estante del final, con Zerimski y Zerkofski, en la esquina derecha, la más inaccesible de la librería, con el polvo y los envoltorios de los caramelos. Cómo mis libros llegaron al estante superior, nunca lo sabremos, pero eso funcionó para ella. (....)
El Yo Infinito tiene un delicioso sistema de envío, que siempre te lleva, a veces empujándote, hasta el próximo paso. Nunca lo ves delante, pero tienes que aprender a saltar de una piedra a la otra como una ranita. Entonces te pones sobre tus patas de atrás y buscas la próxima piedra. A veces el modo en que el proceso funciona es tan excitante y delicioso que me quedo embobado por la gracia del espíritu y lo mágico de todo ello.
Entonces recuerda, cuando la gente te venga a pedir ayuda, hazlo lo mejor que puedas. Sé amable, generoso, gracioso, sé una gran persona y date a tí mismo, da tu energía. No tienes que dar dinero necesariamente, pero puedes dar tu energía. Dar consejo, amor, conocimiento, pero no los eleves. Cuando ellos digan: “¿Qué debería hacer?” pregúntales “¿Qué te gustaría hacer?”, si es “¿Cómo arreglo este problema?” dirás “¿Cómo te gustaría arreglar este problema?” “¿Cómo saldré de este lío?” “¿Cómo te gustaría salir de este lío?”
Llévalos a ver que el único camino hacia arriba es cuando se hacen entusiastas acerca de su vida y de su evolución en este plano. Cuando su deseo de conseguir, percibir y crear más es mayor que la autoindulgencia del ego, la obstinación, y los caminos destructivos; entonces y sólo entonces, la gente cambia.
Por tanto, aceptar la negatividad es el concepto de “Hey, estamos en infinita evolución”.
No ves un grupo de cuerpos muertos, ves un grupo de cuerpos cuyo ser infinito está de viaje y está aún vivo. No hay muerte. Toda la agonía que experimentamos emocionalmente y psicológicamente es la agonía del ego. Cuando lo entiendes, una puerta grande se abre dentro de ti.
Si el ego no tuviera dogmas, opiniones, y posiciones que defender, no podrías tener energía negativa. Alguien viene y te dice: “Voy a pegarte un tiro en la cabeza”, y tú le dices, “Bien, soy infinito. Haz lo que necesites. Mientras, voy a seguir aquí, trabajando en mi jardincillo”.
Si el ego no tuviera opiniones rígidas, no habría miedo. No podría haber toda esa gente hiriéndose unos a otros. Así que, entender la energía negativa de un modo diferente es importante. Es parte de la evolución humana. Si tu quieres salir de las emociones comunes de la mente tribal, vas a tener que dejar en paz a la gente, y tendrás que entender su evolución y que no hay nada equivocado con la negatividad. Preferiríamos que el mundo fuera perfecto, pero si lo fuera, no estaríamos aquí porque no tendríamos nada sobre lo que trabajar.
O.K., continuemos con estos conceptos y charlemos un poco acerca del conocimiento humano, los patrones de creencias, fuerzas, debilidades y los maestros que han caminado en el plano terrestre.
El ego tiene reglas y normas. De ellas vienen sus deseos, necesidades, opiniones, creencias y miedos. Cuando el ego perciba la negatividad, reaccionará. Lo hará desde la arrogancia o la moralidad, o desde su inseguridad o su sentido de injusticia, porque su status quo está siendo atacado; o quizá su poder se ve disminuido en algún sentido.
Tomemos la pobreza. Es un buen ejemplo de lo que el ego normalmente ve como energía negativa. La pobreza en Occidente, a menudo, viene de una falta de energía de esfuerzo.
Dado nuestro actual sistema de bienestar social y el hecho de que hay cientos, sino miles de anuncios de trabajo en los periódicos a diario, cualquiera que desesperadamente necesitara un empleo podría conseguirlo, incluso si es servir hamburguesas. La idea de que la gente tiene que pedir en las calles, pasando hambre como resultado de un fallo de nuestra sociedad no es necesario en el mundo occidental.
Cuando ves mendigos y reaccionas a su carencia emocionalmente, estás expresando la indignación del ego. El punto de vista egoico es auto centrado y está ligado a sus propios miedos. Dice:
“Mira esa pobre gente. Deberían tener abundancia y coches, vídeos, y casas. Se les debería dar eso para que su vida fuera confortable y sin esfuerzo; deberían tener todas las cosas que mi ego siente que son vitales para mi bienestar y seguridad”.
Aquí en el planeta, has de crear energía si quieres cosas, energía del esfuerzo que te hace más valioso para los otros ciudadanos del planeta, que van a pagarte por tu contribución a su bienestar.
(...)
Cuando ves el mundo desde el punto de vista del ego, un montón de cosas parecen sin sentido. Pero el mendigo de la calle no es sólo un ego, una personalidad y un cuerpo. Él o ella es infinito, y dentro de ese cuerpo hay una evolución eterna. No sabes si la pobreza no es algo que necesita experimentar para entenderse a sí mismo, para crecer. Tal vez necesite caer a lo más bajo para llegar a la conclusión, “Eh., si sigo sentado en la mierda aquí, no llegaré muy lejos. Lo que necesito es levantarme, cepillarme un poco y generar algo de energía”.
Por supuesto, debes tener compasión por los miembros más débiles de la sociedad, y deberías hacer lo mejor para ayudar. Pero hay una diferencia entre darle a alguien algo de dinero y realmente motivarle, por ej. enseñándole alguna habilidad para que se pueda ganar la vida y tener bienestar para el resto de su vida.
Nuestra sociedad está organizada políticamente de tal modo que se subraya la debilidad.
Tenemos un sistema mediático diseñado para adormecer la indignación de la gente. Es un expediente político que nos fuerza a invertir en un enormemente complejo y caro sistema para asegurarnos de que todos los ciudadanos serán mantenidos si incluso no hacen ningún esfuerzo. Así se apela al ego, se gana votos y se lleva el país a la bancarrota.
He sido criticado por mi actitud, pero prefiero el punto de vista espiritual a largo plazo que el emocional a corto plazo.(...)
Analicemos la situación británica. El gobierno recibe 74 mil millones de libras anuales por impuestos deducidos a los trabajadores y paga 76 mil millones de libras en beneficios sociales. Esta cantidad no incluye el sistema nacional de Salud. Dar cuidados médicos a 58 millones de personas es enormemente caro.
Como resultado de estos gastos, Gran Bretaña no tiene realmente pobreza extrema, y los sin techo son protegidos y cuidados hasta un mínimo Standard. En teoría esto debería funcionar bien. En la práctica crea una enorme subclase de gente indolente y autocomplaciente que, a menudo con deshonestidad, ordeñan el sistema esperando que le sirvan la vida en bandeja.
Este sistema loco lleva a más y más deuda nacional, y a menos y menos energía; más drogas, violencia y crimen, y todas las enfermedades comunes de un ego rampante. También crea resentimiento y odio de una parte de los obreros que no les gusta ser ordeñados para sostener a gente capaz de trabajar a quienes se les paga por no hacer nada. Y peor, el sobre gasto afecta los precios y los intereses bancarios. Todo es más caro para todos y gradualmente llega la bancarrota.
Cuando un gobierno se empobrece, se vuelve contra sus ciudadanos. Empieza a alimentarse de ellos para su supervivencia política. Se convierte en un pedrador, no en un protector de la gente.
América es un buen ejemplo. Conforme ha ido teniendo más y más deuda, el gobierno ha atacado a su gente y así vuelve a tener sus riquezas mediante el terror, la fuerza o como pueda. En menos de una generación, lo que se veía como una institución benigna y amigable, que llevaba los intereses de su gente en su corazón, se ha convertido en un autocrático, autoritario y Neofascista estado policial (...)
Así que propongo ayudar a la gente a hacerse más fuerte, pero no subrayar su enfermedad.
Necesitamos mantener a flote nuestros países. Si nos rendimos al ego político, caerá nuestro campo de evolución espiritual. (...)
Puedes proteger la sociedad y dar millones a diestro y siniestro y tener nación que dure, a este ritmo, 25 años más. O enseñar a la gente a controlar el ego, generar energía y hacerse autosuficiente y la democracia durará siempre. El largo plazo es mi elección.
Es importante no quedar absorbido por la emoción puntual. Cuando veas una energía negativa, sólo ves eventos o circunstancias que contradicen el ego. El ego dice, “Quiero vivir para siempre” y el cuerpo muere. Consideramos un evento negativo y decimos “Harry murió”. Y nos tomamos un momento para recordar a Harry. Pero Harry no está muerto; él es infinito. Nunca estarás más vivo que en el momento siguiente al que tu corazón deje de latir. Todos los muertos en la guerra no están muertos. Todos los que han sufrido no sufren más. Aún están vivos.
Esa es la compasión de una infinita percepción de la negatividad, comprender lo que realmente no comprendemos. En otras palabras, puedes preguntarte ¿Por qué asesinaron a esos niños?, ¿Por qué sucedió el terremoto? ¿Por qué hay tantos prisioneros políticos en el Tercer Mundo? O ¿Por qué tenemos que sufrir dolor y maldad? Las respuestas están en las infimitas razones más allá de nuestras percepciones egoicas.
Así, porque está más allá de nuestro entendimiento, tenemos que ser compasivos y entender que lo que la gente va a vivir, tanto si es positivo desde el punto de vista del ego como si no, es su evolución.
Para crecer espiritualmente hay que salir de la emoción. No significa que no vayas a ayudar a la gente o a ser amable. Esta idea sólo te separa de ir chapoteando por ahí en cuanto evento social o político magnifique el ego. Queremos entender la muerte, el dolor, la crueldad, la restricción, la discriminación, la enfermedad, el infortunio y la pobreza de diferente modo, no desde la actitud auto-obsesionada por sobrevivir del ego y no desde posiciones morales, sino desde una emoción más distante, una en que entendemos que hay cinco mil millones o más de espíritus evolucionando en el plano físico en cuerpos físicos y que hay ciertas experiencias que esas almas necesitan tener como parte de su evolución.
Cuando entiendes esto, regresas y tomas una posición más angélica. Seguro, yo preferiría un mundo que no experimentara pobreza. Preferiría un mundo sin guerras ni lucha, ni dolor ni agonía. Preferiría que no hubiera tantos regímenes militares. Pero eso es parte de la evolución del planeta; es donde se encuentra el punto de la historia humana. Así que no podemos ir más rápido de lo que vamos. Ya hemos evolucionado enormemente. Si recuerdas, hace mil años, verás cuánto hemos evolucionado en el milenio. Ahora tenemos derechos humanos, medicina tecnológica, contratos sociales, nuestro sentido de cuidarnos.
Un montón de energía se está poniendo ahora en cuidar el planeta. Nos queda un largo trecho, pero hemos de confiar en la humanidad por lo que ya ha hecho.
Si te enganchas en asuntos sociales y políticos, si te absorben las causas de este tipo, estarás atascado dentro de las definiciones del ego. Esto no es ni bueno ni malo necesariamente, pero si quieres abrazar el Yo infinito, has de discriminar. Esa es la parte central de esta filosofía.
Discriminar no es ser insensible. No es que digas: “Hey, me importa un bledo esa gente”.
Es sólo que comprendas que su evolución es importante; sacrosanta.
Sólo porque alguien esté en la bebida no significa que no tenga que estar allí. Uno esperaría mejores cosas para él, pero tal vez ha caído a un nivel bajísimo para levantarse a sí mismo.(...)
Así que cuando veas a gente “creando dolor”, como yo le llamo, acéptalo porque realmente no lo entendemos. Si cinco personas golpean un árbol, puedes absorberte en esa energía o decir “Interesante experiencia de evolución”; recuerda que son inmortales y no están muertos.(....)
La gente pregunta:”¿Cómo puede haber un Dios si hay manta maldad en el plano terrestre?”
El hecho es que Dios no se mezcla con la maldad. Dios está apartado mirándola. Dios no está diciendo que debería haber maldad o debería haber bondad. Dios es puro Amor, existiendo en el Infinito, mirando y estando allí para nosotros, pero sin interferir, permitiendo que cada uno de nosotros trabaje a través de lo que necesitamos trabajar.
Ciertamente, alguien puede echarte una mano, pero al final eres tú mismo el que tiene que comprar tu propia salud. Sea comprándola con dinero yendo a algún terapeuta o consejero de alguna clase o la compras con energía. Genera más energía y sanas tu vida.
Elevar a la gente alzándolos desde arriba no resulta, sus piernas pierden el contacto con el suelo. Se vuelven desconectados de la realidad y de dónde está su propia energía (....)Si los dejas de nuevo abajo y dices: “Hey, te ayudé durante seis meses, ahora es tu turno”. Si lo haces, se sienten abandonados y le contarán a todos lo rata que eres.
Vas a pensar: “Eh; no parece justo. He estado ayudando a este tío todo este tiempo y ahora me llama rata” El hecho es que lo levantaste y él no estaba necesariamente preparado. Así que infringiste su evolución intentando acelerar sus percepciones, su energía, sin que él te lo pidiera. O tal vez lo pidió, pero no le enseñaste a sostenerse por sí mismo y al final cayó a la energía que es confortable para él, justo como lo hacen las partículas subatómicas.
La gente de mis seminarios me dice: “Pero, Stu, estás enseñando y ayudándonos a subir la energía. ¿No es eso alzarnos e interferir nuestra evolución?”
Siento que enseñar es diferente de forzar a la gente cambiando su evolución. No voy llamando a las puertas diciendo: “Hey, ven a mis seminarios, lee mis libros”, etc.(...)
La gente elige escuchar; alguien les presta un libro o alguna coincidencia les lleva al camino que necesitan.
Una agradable señora que vino a uno de mis seminarios dijo que la experiencia que cambió su vida era que estaba en una librería y al ir a coger un libro se cayeron media docena de los míos sobre su cabeza. Decidió comprarlos todos, sin conocerme, por seguir el mensaje del espíritu. Debe haber sido un día especial. Normalmente cuando te llamas Wilde, estás en el estante del final, con Zerimski y Zerkofski, en la esquina derecha, la más inaccesible de la librería, con el polvo y los envoltorios de los caramelos. Cómo mis libros llegaron al estante superior, nunca lo sabremos, pero eso funcionó para ella. (....)
El Yo Infinito tiene un delicioso sistema de envío, que siempre te lleva, a veces empujándote, hasta el próximo paso. Nunca lo ves delante, pero tienes que aprender a saltar de una piedra a la otra como una ranita. Entonces te pones sobre tus patas de atrás y buscas la próxima piedra. A veces el modo en que el proceso funciona es tan excitante y delicioso que me quedo embobado por la gracia del espíritu y lo mágico de todo ello.
Entonces recuerda, cuando la gente te venga a pedir ayuda, hazlo lo mejor que puedas. Sé amable, generoso, gracioso, sé una gran persona y date a tí mismo, da tu energía. No tienes que dar dinero necesariamente, pero puedes dar tu energía. Dar consejo, amor, conocimiento, pero no los eleves. Cuando ellos digan: “¿Qué debería hacer?” pregúntales “¿Qué te gustaría hacer?”, si es “¿Cómo arreglo este problema?” dirás “¿Cómo te gustaría arreglar este problema?” “¿Cómo saldré de este lío?” “¿Cómo te gustaría salir de este lío?”
Llévalos a ver que el único camino hacia arriba es cuando se hacen entusiastas acerca de su vida y de su evolución en este plano. Cuando su deseo de conseguir, percibir y crear más es mayor que la autoindulgencia del ego, la obstinación, y los caminos destructivos; entonces y sólo entonces, la gente cambia.
Por tanto, aceptar la negatividad es el concepto de “Hey, estamos en infinita evolución”.
No ves un grupo de cuerpos muertos, ves un grupo de cuerpos cuyo ser infinito está de viaje y está aún vivo. No hay muerte. Toda la agonía que experimentamos emocionalmente y psicológicamente es la agonía del ego. Cuando lo entiendes, una puerta grande se abre dentro de ti.
Si el ego no tuviera dogmas, opiniones, y posiciones que defender, no podrías tener energía negativa. Alguien viene y te dice: “Voy a pegarte un tiro en la cabeza”, y tú le dices, “Bien, soy infinito. Haz lo que necesites. Mientras, voy a seguir aquí, trabajando en mi jardincillo”.
Si el ego no tuviera opiniones rígidas, no habría miedo. No podría haber toda esa gente hiriéndose unos a otros. Así que, entender la energía negativa de un modo diferente es importante. Es parte de la evolución humana. Si tu quieres salir de las emociones comunes de la mente tribal, vas a tener que dejar en paz a la gente, y tendrás que entender su evolución y que no hay nada equivocado con la negatividad. Preferiríamos que el mundo fuera perfecto, pero si lo fuera, no estaríamos aquí porque no tendríamos nada sobre lo que trabajar.
O.K., continuemos con estos conceptos y charlemos un poco acerca del conocimiento humano, los patrones de creencias, fuerzas, debilidades y los maestros que han caminado en el plano terrestre.
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - PASO 5: ACEPTAR LA NEGATIVIDAD COMO UNA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE
El paso 5 trata de cómo cambiar la reacción de uno ante lo que parece ser infortunio o negatividad. La Negatividad es una palabra reciente que describe las experiencias desagradables de la vida. La mayoría de la gente reacciona ante la negatividad de una manera predecible.
El ego tiene reglas y normas. De ellas vienen sus deseos, necesidades, opiniones, creencias y miedos. Cuando el ego perciba la negatividad, reaccionará. Lo hará desde la arrogancia o la moralidad, o desde su inseguridad o su sentido de injusticia, porque su status quo está siendo atacado; o quizá su poder se ve disminuido en algún sentido.
Tomemos la pobreza. Es un buen ejemplo de lo que el ego normalmente ve como energía negativa. La pobreza en Occidente, a menudo, viene de una falta de energía de esfuerzo.
Dado nuestro actual sistema de bienestar social y el hecho de que hay cientos, sino miles de anuncios de trabajo en los periódicos a diario, cualquiera que desesperadamente necesitara un empleo podría conseguirlo, incluso si es servir hamburguesas. La idea de que la gente tiene que pedir en las calles, pasando hambre como resultado de un fallo de nuestra sociedad no es necesario en el mundo occidental.
Cuando ves mendigos y reaccionas a su carencia emocionalmente, estás expresando la indignación del ego. El punto de vista egoico es auto centrado y está ligado a sus propios miedos. Dice:
“Mira esa pobre gente. Deberían tener abundancia y coches, vídeos, y casas. Se les debería dar eso para que su vida fuera confortable y sin esfuerzo; deberían tener todas las cosas que mi ego siente que son vitales para mi bienestar y seguridad”.
Aquí en el planeta, has de crear energía si quieres cosas, energía del esfuerzo que te hace más valioso para los otros ciudadanos del planeta, que van a pagarte por tu contribución a su bienestar.
(...)
Cuando ves el mundo desde el punto de vista del ego, un montón de cosas parecen sin sentido. Pero el mendigo de la calle no es sólo un ego, una personalidad y un cuerpo. Él o ella es infinito, y dentro de ese cuerpo hay una evolución eterna. No sabes si la pobreza no es algo que necesita experimentar para entenderse a sí mismo, para crecer. Tal vez necesite caer a lo más bajo para llegar a la conclusión, “Eh., si sigo sentado en la mierda aquí, no llegaré muy lejos. Lo que necesito es levantarme, cepillarme un poco y generar algo de energía”.
Por supuesto, debes tener compasión por los miembros más débiles de la sociedad, y deberías hacer lo mejor para ayudar. Pero hay una diferencia entre darle a alguien algo de dinero y realmente motivarle, por ej. enseñándole alguna habilidad para que se pueda ganar la vida y tener bienestar para el resto de su vida.
Nuestra sociedad está organizada políticamente de tal modo que se subraya la debilidad.
Tenemos un sistema mediático diseñado para adormecer la indignación de la gente. Es un expediente político que nos fuerza a invertir en un enormemente complejo y caro sistema para asegurarnos de que todos los ciudadanos serán mantenidos si incluso no hacen ningún esfuerzo. Así se apela al ego, se gana votos y se lleva el país a la bancarrota.
He sido criticado por mi actitud, pero prefiero el punto de vista espiritual a largo plazo que el emocional a corto plazo.(...)
Analicemos la situación británica. El gobierno recibe 74 mil millones de libras anuales por impuestos deducidos a los trabajadores y paga 76 mil millones de libras en beneficios sociales. Esta cantidad no incluye el sistema nacional de Salud. Dar cuidados médicos a 58 millones de personas es enormemente caro.
Como resultado de estos gastos, Gran Bretaña no tiene realmente pobreza extrema, y los sin techo son protegidos y cuidados hasta un mínimo Standard. En teoría esto debería funcionar bien. En la práctica crea una enorme subclase de gente indolente y autocomplaciente que, a menudo con deshonestidad, ordeñan el sistema esperando que le sirvan la vida en bandeja.
Este sistema loco lleva a más y más deuda nacional, y a menos y menos energía; más drogas, violencia y crimen, y todas las enfermedades comunes de un ego rampante. También crea resentimiento y odio de una parte de los obreros que no les gusta ser ordeñados para sostener a gente capaz de trabajar a quienes se les paga por no hacer nada. Y peor, el sobre gasto afecta los precios y los intereses bancarios. Todo es más caro para todos y gradualmente llega la bancarrota.
Cuando un gobierno se empobrece, se vuelve contra sus ciudadanos. Empieza a alimentarse de ellos para su supervivencia política. Se convierte en un pedrador, no en un protector de la gente.
América es un buen ejemplo. Conforme ha ido teniendo más y más deuda, el gobierno ha atacado a su gente y así vuelve a tener sus riquezas mediante el terror, la fuerza o como pueda. En menos de una generación, lo que se veía como una institución benigna y amigable, que llevaba los intereses de su gente en su corazón, se ha convertido en un autocrático, autoritario y Neofascista estado policial (...)
Así que propongo ayudar a la gente a hacerse más fuerte, pero no subrayar su enfermedad.
Necesitamos mantener a flote nuestros países. Si nos rendimos al ego político, caerá nuestro campo de evolución espiritual. (...)
Puedes proteger la sociedad y dar millones a diestro y siniestro y tener nación que dure, a este ritmo, 25 años más. O enseñar a la gente a controlar el ego, generar energía y hacerse autosuficiente y la democracia durará siempre. El largo plazo es mi elección.
Es importante no quedar absorbido por la emoción puntual. Cuando veas una energía negativa, sólo ves eventos o circunstancias que contradicen el ego. El ego dice, “Quiero vivir para siempre” y el cuerpo muere. Consideramos un evento negativo y decimos “Harry murió”. Y nos tomamos un momento para recordar a Harry. Pero Harry no está muerto; él es infinito. Nunca estarás más vivo que en el momento siguiente al que tu corazón deje de latir. Todos los muertos en la guerra no están muertos. Todos los que han sufrido no sufren más. Aún están vivos.
Esa es la compasión de una infinita percepción de la negatividad, comprender lo que realmente no comprendemos. En otras palabras, puedes preguntarte ¿Por qué asesinaron a esos niños?, ¿Por qué sucedió el terremoto? ¿Por qué hay tantos prisioneros políticos en el Tercer Mundo? O ¿Por qué tenemos que sufrir dolor y maldad? Las respuestas están en las infimitas razones más allá de nuestras percepciones egoicas.
Así, porque está más allá de nuestro entendimiento, tenemos que ser compasivos y entender que lo que la gente va a vivir, tanto si es positivo desde el punto de vista del ego como si no, es su evolución.
Para crecer espiritualmente hay que salir de la emoción. No significa que no vayas a ayudar a la gente o a ser amable. Esta idea sólo te separa de ir chapoteando por ahí en cuanto evento social o político magnifique el ego. Queremos entender la muerte, el dolor, la crueldad, la restricción, la discriminación, la enfermedad, el infortunio y la pobreza de diferente modo, no desde la actitud auto-obsesionada por sobrevivir del ego y no desde posiciones morales, sino desde una emoción más distante, una en que entendemos que hay cinco mil millones o más de espíritus evolucionando en el plano físico en cuerpos físicos y que hay ciertas experiencias que esas almas necesitan tener como parte de su evolución.
Cuando entiendes esto, regresas y tomas una posición más angélica. Seguro, yo preferiría un mundo que no experimentara pobreza. Preferiría un mundo sin guerras ni lucha, ni dolor ni agonía. Preferiría que no hubiera tantos regímenes militares. Pero eso es parte de la evolución del planeta; es donde se encuentra el punto de la historia humana. Así que no podemos ir más rápido de lo que vamos. Ya hemos evolucionado enormemente. Si recuerdas, hace mil años, verás cuánto hemos evolucionado en el milenio. Ahora tenemos derechos humanos, medicina tecnológica, contratos sociales, nuestro sentido de cuidarnos.
Un montón de energía se está poniendo ahora en cuidar el planeta. Nos queda un largo trecho, pero hemos de confiar en la humanidad por lo que ya ha hecho.
Si te enganchas en asuntos sociales y políticos, si te absorben las causas de este tipo, estarás atascado dentro de las definiciones del ego. Esto no es ni bueno ni malo necesariamente, pero si quieres abrazar el Yo infinito, has de discriminar. Esa es la parte central de esta filosofía.
Discriminar no es ser insensible. No es que digas: “Hey, me importa un bledo esa gente”.
Es sólo que comprendas que su evolución es importante; sacrosanta.
Sólo porque alguien esté en la bebida no significa que no tenga que estar allí. Uno esperaría mejores cosas para él, pero tal vez ha caído a un nivel bajísimo para levantarse a sí mismo.(...)
Así que cuando veas a gente “creando dolor”, como yo le llamo, acéptalo porque realmente no lo entendemos. Si cinco personas golpean un árbol, puedes absorberte en esa energía o decir “Interesante experiencia de evolución”; recuerda que son inmortales y no están muertos.(....)
La gente pregunta:”¿Cómo puede haber un Dios si hay manta maldad en el plano terrestre?”
El hecho es que Dios no se mezcla con la maldad. Dios está apartado mirándola. Dios no está diciendo que debería haber maldad o debería haber bondad. Dios es puro Amor, existiendo en el Infinito, mirando y estando allí para nosotros, pero sin interferir, permitiendo que cada uno de nosotros trabaje a través de lo que necesitamos trabajar.
Ciertamente, alguien puede echarte una mano, pero al final eres tú mismo el que tiene que comprar tu propia salud. Sea comprándola con dinero yendo a algún terapeuta o consejero de alguna clase o la compras con energía. Genera más energía y sanas tu vida.
Elevar a la gente alzándolos desde arriba no resulta, sus piernas pierden el contacto con el suelo. Se vuelven desconectados de la realidad y de dónde está su propia energía (....)Si los dejas de nuevo abajo y dices: “Hey, te ayudé durante seis meses, ahora es tu turno”. Si lo haces, se sienten abandonados y le contarán a todos lo rata que eres.
Vas a pensar: “Eh; no parece justo. He estado ayudando a este tío todo este tiempo y ahora me llama rata” El hecho es que lo levantaste y él no estaba necesariamente preparado. Así que infringiste su evolución intentando acelerar sus percepciones, su energía, sin que él te lo pidiera. O tal vez lo pidió, pero no le enseñaste a sostenerse por sí mismo y al final cayó a la energía que es confortable para él, justo como lo hacen las partículas subatómicas.
La gente de mis seminarios me dice: “Pero, Stu, estás enseñando y ayudándonos a subir la energía. ¿No es eso alzarnos e interferir nuestra evolución?”
Siento que enseñar es diferente de forzar a la gente cambiando su evolución. No voy llamando a las puertas diciendo: “Hey, ven a mis seminarios, lee mis libros”, etc.(...)
La gente elige escuchar; alguien les presta un libro o alguna coincidencia les lleva al camino que necesitan.
Una agradable señora que vino a uno de mis seminarios dijo que la experiencia que cambió su vida era que estaba en una librería y al ir a coger un libro se cayeron media docena de los míos sobre su cabeza. Decidió comprarlos todos, sin conocerme, por seguir el mensaje del espíritu. Debe haber sido un día especial. Normalmente cuando te llamas Wilde, estás en el estante del final, con Zerimski y Zerkofski, en la esquina derecha, la más inaccesible de la librería, con el polvo y los envoltorios de los caramelos. Cómo mis libros llegaron al estante superior, nunca lo sabremos, pero eso funcionó para ella. (....)
El Yo Infinito tiene un delicioso sistema de envío, que siempre te lleva, a veces empujándote, hasta el próximo paso. Nunca lo ves delante, pero tienes que aprender a saltar de una piedra a la otra como una ranita. Entonces te pones sobre tus patas de atrás y buscas la próxima piedra. A veces el modo en que el proceso funciona es tan excitante y delicioso que me quedo embobado por la gracia del espíritu y lo mágico de todo ello.
Entonces recuerda, cuando la gente te venga a pedir ayuda, hazlo lo mejor que puedas. Sé amable, generoso, gracioso, sé una gran persona y date a tí mismo, da tu energía. No tienes que dar dinero necesariamente, pero puedes dar tu energía. Dar consejo, amor, conocimiento, pero no los eleves. Cuando ellos digan: “¿Qué debería hacer?” pregúntales “¿Qué te gustaría hacer?”, si es “¿Cómo arreglo este problema?” dirás “¿Cómo te gustaría arreglar este problema?” “¿Cómo saldré de este lío?” “¿Cómo te gustaría salir de este lío?”
Llévalos a ver que el único camino hacia arriba es cuando se hacen entusiastas acerca de su vida y de su evolución en este plano. Cuando su deseo de conseguir, percibir y crear más es mayor que la autoindulgencia del ego, la obstinación, y los caminos destructivos; entonces y sólo entonces, la gente cambia.
Por tanto, aceptar la negatividad es el concepto de “Hey, estamos en infinita evolución”.
No ves un grupo de cuerpos muertos, ves un grupo de cuerpos cuyo ser infinito está de viaje y está aún vivo. No hay muerte. Toda la agonía que experimentamos emocionalmente y psicológicamente es la agonía del ego. Cuando lo entiendes, una puerta grande se abre dentro de ti.
Si el ego no tuviera dogmas, opiniones, y posiciones que defender, no podrías tener energía negativa. Alguien viene y te dice: “Voy a pegarte un tiro en la cabeza”, y tú le dices, “Bien, soy infinito. Haz lo que necesites. Mientras, voy a seguir aquí, trabajando en mi jardincillo”.
Si el ego no tuviera opiniones rígidas, no habría miedo. No podría haber toda esa gente hiriéndose unos a otros. Así que, entender la energía negativa de un modo diferente es importante. Es parte de la evolución humana. Si tu quieres salir de las emociones comunes de la mente tribal, vas a tener que dejar en paz a la gente, y tendrás que entender su evolución y que no hay nada equivocado con la negatividad. Preferiríamos que el mundo fuera perfecto, pero si lo fuera, no estaríamos aquí porque no tendríamos nada sobre lo que trabajar.
O.K., continuemos con estos conceptos y charlemos un poco acerca del conocimiento humano, los patrones de creencias, fuerzas, debilidades y los maestros que han caminado en el plano terrestre.
El ego tiene reglas y normas. De ellas vienen sus deseos, necesidades, opiniones, creencias y miedos. Cuando el ego perciba la negatividad, reaccionará. Lo hará desde la arrogancia o la moralidad, o desde su inseguridad o su sentido de injusticia, porque su status quo está siendo atacado; o quizá su poder se ve disminuido en algún sentido.
Tomemos la pobreza. Es un buen ejemplo de lo que el ego normalmente ve como energía negativa. La pobreza en Occidente, a menudo, viene de una falta de energía de esfuerzo.
Dado nuestro actual sistema de bienestar social y el hecho de que hay cientos, sino miles de anuncios de trabajo en los periódicos a diario, cualquiera que desesperadamente necesitara un empleo podría conseguirlo, incluso si es servir hamburguesas. La idea de que la gente tiene que pedir en las calles, pasando hambre como resultado de un fallo de nuestra sociedad no es necesario en el mundo occidental.
Cuando ves mendigos y reaccionas a su carencia emocionalmente, estás expresando la indignación del ego. El punto de vista egoico es auto centrado y está ligado a sus propios miedos. Dice:
“Mira esa pobre gente. Deberían tener abundancia y coches, vídeos, y casas. Se les debería dar eso para que su vida fuera confortable y sin esfuerzo; deberían tener todas las cosas que mi ego siente que son vitales para mi bienestar y seguridad”.
Aquí en el planeta, has de crear energía si quieres cosas, energía del esfuerzo que te hace más valioso para los otros ciudadanos del planeta, que van a pagarte por tu contribución a su bienestar.
(...)
Cuando ves el mundo desde el punto de vista del ego, un montón de cosas parecen sin sentido. Pero el mendigo de la calle no es sólo un ego, una personalidad y un cuerpo. Él o ella es infinito, y dentro de ese cuerpo hay una evolución eterna. No sabes si la pobreza no es algo que necesita experimentar para entenderse a sí mismo, para crecer. Tal vez necesite caer a lo más bajo para llegar a la conclusión, “Eh., si sigo sentado en la mierda aquí, no llegaré muy lejos. Lo que necesito es levantarme, cepillarme un poco y generar algo de energía”.
Por supuesto, debes tener compasión por los miembros más débiles de la sociedad, y deberías hacer lo mejor para ayudar. Pero hay una diferencia entre darle a alguien algo de dinero y realmente motivarle, por ej. enseñándole alguna habilidad para que se pueda ganar la vida y tener bienestar para el resto de su vida.
Nuestra sociedad está organizada políticamente de tal modo que se subraya la debilidad.
Tenemos un sistema mediático diseñado para adormecer la indignación de la gente. Es un expediente político que nos fuerza a invertir en un enormemente complejo y caro sistema para asegurarnos de que todos los ciudadanos serán mantenidos si incluso no hacen ningún esfuerzo. Así se apela al ego, se gana votos y se lleva el país a la bancarrota.
He sido criticado por mi actitud, pero prefiero el punto de vista espiritual a largo plazo que el emocional a corto plazo.(...)
Analicemos la situación británica. El gobierno recibe 74 mil millones de libras anuales por impuestos deducidos a los trabajadores y paga 76 mil millones de libras en beneficios sociales. Esta cantidad no incluye el sistema nacional de Salud. Dar cuidados médicos a 58 millones de personas es enormemente caro.
Como resultado de estos gastos, Gran Bretaña no tiene realmente pobreza extrema, y los sin techo son protegidos y cuidados hasta un mínimo Standard. En teoría esto debería funcionar bien. En la práctica crea una enorme subclase de gente indolente y autocomplaciente que, a menudo con deshonestidad, ordeñan el sistema esperando que le sirvan la vida en bandeja.
Este sistema loco lleva a más y más deuda nacional, y a menos y menos energía; más drogas, violencia y crimen, y todas las enfermedades comunes de un ego rampante. También crea resentimiento y odio de una parte de los obreros que no les gusta ser ordeñados para sostener a gente capaz de trabajar a quienes se les paga por no hacer nada. Y peor, el sobre gasto afecta los precios y los intereses bancarios. Todo es más caro para todos y gradualmente llega la bancarrota.
Cuando un gobierno se empobrece, se vuelve contra sus ciudadanos. Empieza a alimentarse de ellos para su supervivencia política. Se convierte en un pedrador, no en un protector de la gente.
América es un buen ejemplo. Conforme ha ido teniendo más y más deuda, el gobierno ha atacado a su gente y así vuelve a tener sus riquezas mediante el terror, la fuerza o como pueda. En menos de una generación, lo que se veía como una institución benigna y amigable, que llevaba los intereses de su gente en su corazón, se ha convertido en un autocrático, autoritario y Neofascista estado policial (...)
Así que propongo ayudar a la gente a hacerse más fuerte, pero no subrayar su enfermedad.
Necesitamos mantener a flote nuestros países. Si nos rendimos al ego político, caerá nuestro campo de evolución espiritual. (...)
Puedes proteger la sociedad y dar millones a diestro y siniestro y tener nación que dure, a este ritmo, 25 años más. O enseñar a la gente a controlar el ego, generar energía y hacerse autosuficiente y la democracia durará siempre. El largo plazo es mi elección.
Es importante no quedar absorbido por la emoción puntual. Cuando veas una energía negativa, sólo ves eventos o circunstancias que contradicen el ego. El ego dice, “Quiero vivir para siempre” y el cuerpo muere. Consideramos un evento negativo y decimos “Harry murió”. Y nos tomamos un momento para recordar a Harry. Pero Harry no está muerto; él es infinito. Nunca estarás más vivo que en el momento siguiente al que tu corazón deje de latir. Todos los muertos en la guerra no están muertos. Todos los que han sufrido no sufren más. Aún están vivos.
Esa es la compasión de una infinita percepción de la negatividad, comprender lo que realmente no comprendemos. En otras palabras, puedes preguntarte ¿Por qué asesinaron a esos niños?, ¿Por qué sucedió el terremoto? ¿Por qué hay tantos prisioneros políticos en el Tercer Mundo? O ¿Por qué tenemos que sufrir dolor y maldad? Las respuestas están en las infimitas razones más allá de nuestras percepciones egoicas.
Así, porque está más allá de nuestro entendimiento, tenemos que ser compasivos y entender que lo que la gente va a vivir, tanto si es positivo desde el punto de vista del ego como si no, es su evolución.
Para crecer espiritualmente hay que salir de la emoción. No significa que no vayas a ayudar a la gente o a ser amable. Esta idea sólo te separa de ir chapoteando por ahí en cuanto evento social o político magnifique el ego. Queremos entender la muerte, el dolor, la crueldad, la restricción, la discriminación, la enfermedad, el infortunio y la pobreza de diferente modo, no desde la actitud auto-obsesionada por sobrevivir del ego y no desde posiciones morales, sino desde una emoción más distante, una en que entendemos que hay cinco mil millones o más de espíritus evolucionando en el plano físico en cuerpos físicos y que hay ciertas experiencias que esas almas necesitan tener como parte de su evolución.
Cuando entiendes esto, regresas y tomas una posición más angélica. Seguro, yo preferiría un mundo que no experimentara pobreza. Preferiría un mundo sin guerras ni lucha, ni dolor ni agonía. Preferiría que no hubiera tantos regímenes militares. Pero eso es parte de la evolución del planeta; es donde se encuentra el punto de la historia humana. Así que no podemos ir más rápido de lo que vamos. Ya hemos evolucionado enormemente. Si recuerdas, hace mil años, verás cuánto hemos evolucionado en el milenio. Ahora tenemos derechos humanos, medicina tecnológica, contratos sociales, nuestro sentido de cuidarnos.
Un montón de energía se está poniendo ahora en cuidar el planeta. Nos queda un largo trecho, pero hemos de confiar en la humanidad por lo que ya ha hecho.
Si te enganchas en asuntos sociales y políticos, si te absorben las causas de este tipo, estarás atascado dentro de las definiciones del ego. Esto no es ni bueno ni malo necesariamente, pero si quieres abrazar el Yo infinito, has de discriminar. Esa es la parte central de esta filosofía.
Discriminar no es ser insensible. No es que digas: “Hey, me importa un bledo esa gente”.
Es sólo que comprendas que su evolución es importante; sacrosanta.
Sólo porque alguien esté en la bebida no significa que no tenga que estar allí. Uno esperaría mejores cosas para él, pero tal vez ha caído a un nivel bajísimo para levantarse a sí mismo.(...)
Así que cuando veas a gente “creando dolor”, como yo le llamo, acéptalo porque realmente no lo entendemos. Si cinco personas golpean un árbol, puedes absorberte en esa energía o decir “Interesante experiencia de evolución”; recuerda que son inmortales y no están muertos.(....)
La gente pregunta:”¿Cómo puede haber un Dios si hay manta maldad en el plano terrestre?”
El hecho es que Dios no se mezcla con la maldad. Dios está apartado mirándola. Dios no está diciendo que debería haber maldad o debería haber bondad. Dios es puro Amor, existiendo en el Infinito, mirando y estando allí para nosotros, pero sin interferir, permitiendo que cada uno de nosotros trabaje a través de lo que necesitamos trabajar.
Ciertamente, alguien puede echarte una mano, pero al final eres tú mismo el que tiene que comprar tu propia salud. Sea comprándola con dinero yendo a algún terapeuta o consejero de alguna clase o la compras con energía. Genera más energía y sanas tu vida.
Elevar a la gente alzándolos desde arriba no resulta, sus piernas pierden el contacto con el suelo. Se vuelven desconectados de la realidad y de dónde está su propia energía (....)Si los dejas de nuevo abajo y dices: “Hey, te ayudé durante seis meses, ahora es tu turno”. Si lo haces, se sienten abandonados y le contarán a todos lo rata que eres.
Vas a pensar: “Eh; no parece justo. He estado ayudando a este tío todo este tiempo y ahora me llama rata” El hecho es que lo levantaste y él no estaba necesariamente preparado. Así que infringiste su evolución intentando acelerar sus percepciones, su energía, sin que él te lo pidiera. O tal vez lo pidió, pero no le enseñaste a sostenerse por sí mismo y al final cayó a la energía que es confortable para él, justo como lo hacen las partículas subatómicas.
La gente de mis seminarios me dice: “Pero, Stu, estás enseñando y ayudándonos a subir la energía. ¿No es eso alzarnos e interferir nuestra evolución?”
Siento que enseñar es diferente de forzar a la gente cambiando su evolución. No voy llamando a las puertas diciendo: “Hey, ven a mis seminarios, lee mis libros”, etc.(...)
La gente elige escuchar; alguien les presta un libro o alguna coincidencia les lleva al camino que necesitan.
Una agradable señora que vino a uno de mis seminarios dijo que la experiencia que cambió su vida era que estaba en una librería y al ir a coger un libro se cayeron media docena de los míos sobre su cabeza. Decidió comprarlos todos, sin conocerme, por seguir el mensaje del espíritu. Debe haber sido un día especial. Normalmente cuando te llamas Wilde, estás en el estante del final, con Zerimski y Zerkofski, en la esquina derecha, la más inaccesible de la librería, con el polvo y los envoltorios de los caramelos. Cómo mis libros llegaron al estante superior, nunca lo sabremos, pero eso funcionó para ella. (....)
El Yo Infinito tiene un delicioso sistema de envío, que siempre te lleva, a veces empujándote, hasta el próximo paso. Nunca lo ves delante, pero tienes que aprender a saltar de una piedra a la otra como una ranita. Entonces te pones sobre tus patas de atrás y buscas la próxima piedra. A veces el modo en que el proceso funciona es tan excitante y delicioso que me quedo embobado por la gracia del espíritu y lo mágico de todo ello.
Entonces recuerda, cuando la gente te venga a pedir ayuda, hazlo lo mejor que puedas. Sé amable, generoso, gracioso, sé una gran persona y date a tí mismo, da tu energía. No tienes que dar dinero necesariamente, pero puedes dar tu energía. Dar consejo, amor, conocimiento, pero no los eleves. Cuando ellos digan: “¿Qué debería hacer?” pregúntales “¿Qué te gustaría hacer?”, si es “¿Cómo arreglo este problema?” dirás “¿Cómo te gustaría arreglar este problema?” “¿Cómo saldré de este lío?” “¿Cómo te gustaría salir de este lío?”
Llévalos a ver que el único camino hacia arriba es cuando se hacen entusiastas acerca de su vida y de su evolución en este plano. Cuando su deseo de conseguir, percibir y crear más es mayor que la autoindulgencia del ego, la obstinación, y los caminos destructivos; entonces y sólo entonces, la gente cambia.
Por tanto, aceptar la negatividad es el concepto de “Hey, estamos en infinita evolución”.
No ves un grupo de cuerpos muertos, ves un grupo de cuerpos cuyo ser infinito está de viaje y está aún vivo. No hay muerte. Toda la agonía que experimentamos emocionalmente y psicológicamente es la agonía del ego. Cuando lo entiendes, una puerta grande se abre dentro de ti.
Si el ego no tuviera dogmas, opiniones, y posiciones que defender, no podrías tener energía negativa. Alguien viene y te dice: “Voy a pegarte un tiro en la cabeza”, y tú le dices, “Bien, soy infinito. Haz lo que necesites. Mientras, voy a seguir aquí, trabajando en mi jardincillo”.
Si el ego no tuviera opiniones rígidas, no habría miedo. No podría haber toda esa gente hiriéndose unos a otros. Así que, entender la energía negativa de un modo diferente es importante. Es parte de la evolución humana. Si tu quieres salir de las emociones comunes de la mente tribal, vas a tener que dejar en paz a la gente, y tendrás que entender su evolución y que no hay nada equivocado con la negatividad. Preferiríamos que el mundo fuera perfecto, pero si lo fuera, no estaríamos aquí porque no tendríamos nada sobre lo que trabajar.
O.K., continuemos con estos conceptos y charlemos un poco acerca del conocimiento humano, los patrones de creencias, fuerzas, debilidades y los maestros que han caminado en el plano terrestre.
miércoles, 2 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - PASO 4: EL CORAJE DE ACEPTAR EL ESPIRITU COMO TU GUIA INTERIOR.
El paso 4, "el coraje de aceptar el Espíritu como tu guía interior", está íntimamente relacionado con el paso 3 "el coraje de ir más allá". El primer concepto tienen que ver con dejarse ir, fluir y hacerse vulnerable; este trata de moverse sin esfuerzo desde el intelecto y la lógica hacia los sentimientos y la guía espiritual de nuestro interior.
El proceso no es tan difícil. Cuando tienes que tomar una decisión, más que hacerlo intelectualmente, ¿Debo hacerlo?, ¿No debería? ¿Lo haré?, ¿No lo haré? Removiéndote mentalmente entre las opciones, intenta confiar solamente en tus sensaciones sutiles. Abre tu corazón a lo que el espíritu te está diciendo.
En cualquier situación, no importa mucho qué es lo lógico, lo que más importa es preguntarse qué es lo que se siente bien. Una vez que hayas decidido lo que se siente bien, correcto, ve por ese camino con precaución; vigila cualquier inconsistencia o problema y ajusta tus acciones en consonancia.
Si una idea es correcta, será empoderada por tu yo infinito, proyectando energía hacia fuera, y las cosas fluirán. Si no es así puede que tengas que adaptarla un poco. Pero si el asunto no funciona y nada fluye, tómalo como signo de que la idea es equivocada, que no tienes suficiente energía para hacer que tenga éxito, o que no es el momento adecuado.
A propósito, déjame hablarte sobre la diferencia entre perseverancia y estupidez. Cuando vas tras tus metas, necesitas una intención clara y persistencia. Tienes que llevar a cabo las acciones correctas, concentrarte en tu meta y esforzarte por el suficiente tiempo para conseguirla. Pero cuando te topas con una jodida y enorme piedra en tu camino, no será parte de tu decisión y perseverancia el golpearla con tu cabeza una y otra vez. A veces encontrarás un camino para rodear la roca, y a veces no podrás. Si esto sucede, retírate, llega allí de otra manera, o anula esa ruta. (..)
Piensa en ti como un banco de energía. ¿Cuánto estás pagando y cuánto se te devuelve por el esfuerzo?-
A veces verás que el incremento potencial en una situación determinada es muy limitado, y que la posible pérdida puede incluir derrota, enfermedad, pérdida de una amistad, o sufrimiento de un tipo u otro. Así que no seas obstinado. Cuando te enfrentes con obstáculos, trabájate un camino para rodearlos, o espera con paciencia; algunos obstáculos desaparecen o se disuelven con el tiempo. Usa tu cerebro, no tu cráneo. No hay heroísmo alguno en golpear cosas con tu cabeza. Es de tontos.
Confía en tus sensibilidad, pregunta y observa los signos a tu alrededor (....).
Practica con constancia. Digamos que quieres telefonear a una amiga. ¿Estará en casa o no?. Visualízala y envía tus sensaciones en su dirección, buscándola. ¿Puedes sentir cómo y dónde está? ¿Puedes sentir su alma, su personalidad, allí? Si tus sentimientos dicen no, entonces no la llames. Si tus sentimientos dicen sí, entonces llama.
Al principio no importa si estás o no equivocado. El asunto es que debes acostumbrarte a ir más allá del intelecto y la idea aceptada de que no puedes posiblemente encontrara tus amigos buscándolos por vía extrasensorial. Yendo en contra de la lógica común, estás, en efecto, pidiendo permiso para tener acceso a un conocimiento más alto y más profundo. Tu yo infinito está unido al del amigo que estás queriendo llamar; sabe si tu amigo está en casa o no. Preguntándole, y actuando según sus respuestas, le das poder. Tu coraje aumenta.
La falta de consciencia tiene sus raíces en la niñez. A la edad de 7 u 8 años, el conocimiento interior, con el que somos obsequiados al nacer, se ha borrado. El sistema educativo está basado en el ego, la personalidad, el estatus y la lógica. Somos entrenados para ignorar el camino fácil de conocer las cosas vía interconexión con todas ellas, y reemplazarlo por un laborioso método de aprendizaje basado en la memoria, la lógica, el intelecto y una aburridísima conformismo.(...). Gradualmente nuestro conocimiento metafísico se pierde, y, al comernos la manzana de la lógica del mundo "real", descendemos desde el cielo y perdemos nuestra naturaleza angélica. Somos expulsados del Jardín del Edén, hacia una existencia mucho más dura, con el único conocimiento del ego para guiarnos.
Finalmente aprendemos a ignorar completamente lo que el espíritu nos está diciendo. La personalidad toma el mando y nosotros la seguimos como pequeñas ovejas. (...)
Conforme comienzas a confiar en tu guía interior, llámala el Yo infinito, un espíritu guía, Cristo, Swami Rami, o como quieras, no tiene nombre. Cuando empiezas a confiar en ella, te lleva graciosamente, paso a paso. Te llevará a la siguiente persona, al próximo lugar, a la cumbre más alta, lo sabe. ¿Cómo lo sabe?. Porque está en todo lugar y todo es un sentimiento, así que lo conoce todo. Conforme te concentras y empiezas a confiar en ella, se hace más fuerte. Una puerta se abre en tu interior. ¡clic!
Hay gente que me dice: "Confiar así me asusta"!
"Sí" les replico. "Se supone que ha de ser así. Es la naturaleza de esta búsqueda sagrada".
De hecho, sólo es tu personalidad la que está asustada. Tu yo real es eterno e inmortal. No puede ser asustado ni confundido. Vive en una dimensión perfecta de exquisita belleza. Así que si temes soltarte, háblale a tu personalidad, ayúdale a pasar por la experiencia. Hazlo como si hablaras a un niño pequeño, diciendo. "hola, pequeño ego, sé que estás asustado de dejarte fluir. Sé que te preocupa que deje este trabajo tonto por si no encuentro otro. Pero soy eterno. Soy abundante. Soy infinito. Sé que hay algo mejor más allá porque mi yo infinito lo siente así. Así que no te preocupes, pequeño. Estaremos bien." (...)
Aquí hay un ejercicio que puedes hacer, y estoy seguro de que puede inventar media docena más. La próxima vez que tengas la tarde libre, prueba a taparte los ojos. Estoy presumiendo que no eres ciego. Si lo eres, no necesitas hacer este ejercicio ya que lo haces constantemente.
O.K., el resto de vosotros haced esto: pasar la tarde con los ojos vendados. Puedes querer pasearte por la casa antes y asegurar algunas áreas peligrosas. ¡¿No tienes que caerte por las escaleras del garaje sólo para descubrir tu yo infinito?!
Planea este ejercicio para por lo menos tres horas. Es importante que dure bastante para que tu ego pierda el control. El objetivo es sacarle el poder al ego y que operes a través de tus sensaciones. Así que, deja la cena preparada y véndate los ojos. Camina por la casa como harías normalmente.
Lidiando con la temporal pérdida de visión, puedes frustrarte, asustarte o aburrirte; tu ego puede reaccionar a la pérdida de su control. Sé determinado, rechaza la resistencia y sigue hasta el final. Intentas desarrollar confianza para permitir que tus sentimientos te guíen.
Hay un proceso que hacemos en un seminario llamado Wildefire que doy una vez al año para hombres, donde llevamos a los chicos a subir una colina boscosa. Ellos tienen que llevar dos huevos, que simbolizan el peso de las responsabilidades que toma un hombre en su vida. Los hombres siguen el sonido de un tambor durante una hora, teniendo cuidado de que los huevos no se rompan.
Primero se dan un montón de golpes en la cabeza con las ramas de los árboles y se caen. Algunos se ven tan incapacitados por la pérdida de visión, que gradualmente se van distanciando del tambor. Es el símbolo de la pérdida de contacto con su Yo Infinito. Tan pronto como resuelven su incapacidad y dejan de intentar ser tíos inteligentes pensando hacia fuera, descubren que pueden sentir dónde están los árboles, y empezar a moverse con más seguridad y menos dolor. Al final, andan a un ritmo casi normal..
A veces, si el que toca el tambor se despista un poco, los hombres con los ojos vendados lo alcanzan antes de acabar el ejercicio. Nunca cesa de sorprenderme cómo la gente puede desarrollar una percepción extrasensorial a tal velocidad, una vez que están de acuerdo en que ésta existe. (...)
Aquí van un par de cosas a recordar para hacer tu trabajo de guía interior un poco mejor para ti:
Primero: para echar atrás el ego, has de empujarlo contra fuera de sus zonas de confort. Así que, haz lo que no le guste. Si, p. ej. Hablar en público te da pavor, apúntate a dar un discurso. Si la oscuridad te molesta, camina por la noche en el bosque, como hice yo. Si las alturas te paralizar, haz paracaidismo. Cada semana, discurre una cosa que usarías para desafiarte, para rechazar el envoltorio de tu resistencia, y hacer mayor tu reforzamiento.
Segundo: disciplínate para permanecer mentalmente en el ahora. No permitas que la mente sueñe despierta, y no te preocupes por el futuro. Desde luego que puedes hacer los planes de cosas futuras que necesitan ser organizadas hoy, pero no hagas demasiados futuribles. Permanece centrado en el eterno presente. Trabajando y confiando y ejercitando el músculo de tu percepción, crece rápidamente.
El proceso no es tan difícil. Cuando tienes que tomar una decisión, más que hacerlo intelectualmente, ¿Debo hacerlo?, ¿No debería? ¿Lo haré?, ¿No lo haré? Removiéndote mentalmente entre las opciones, intenta confiar solamente en tus sensaciones sutiles. Abre tu corazón a lo que el espíritu te está diciendo.
En cualquier situación, no importa mucho qué es lo lógico, lo que más importa es preguntarse qué es lo que se siente bien. Una vez que hayas decidido lo que se siente bien, correcto, ve por ese camino con precaución; vigila cualquier inconsistencia o problema y ajusta tus acciones en consonancia.
Si una idea es correcta, será empoderada por tu yo infinito, proyectando energía hacia fuera, y las cosas fluirán. Si no es así puede que tengas que adaptarla un poco. Pero si el asunto no funciona y nada fluye, tómalo como signo de que la idea es equivocada, que no tienes suficiente energía para hacer que tenga éxito, o que no es el momento adecuado.
A propósito, déjame hablarte sobre la diferencia entre perseverancia y estupidez. Cuando vas tras tus metas, necesitas una intención clara y persistencia. Tienes que llevar a cabo las acciones correctas, concentrarte en tu meta y esforzarte por el suficiente tiempo para conseguirla. Pero cuando te topas con una jodida y enorme piedra en tu camino, no será parte de tu decisión y perseverancia el golpearla con tu cabeza una y otra vez. A veces encontrarás un camino para rodear la roca, y a veces no podrás. Si esto sucede, retírate, llega allí de otra manera, o anula esa ruta. (..)
Piensa en ti como un banco de energía. ¿Cuánto estás pagando y cuánto se te devuelve por el esfuerzo?-
A veces verás que el incremento potencial en una situación determinada es muy limitado, y que la posible pérdida puede incluir derrota, enfermedad, pérdida de una amistad, o sufrimiento de un tipo u otro. Así que no seas obstinado. Cuando te enfrentes con obstáculos, trabájate un camino para rodearlos, o espera con paciencia; algunos obstáculos desaparecen o se disuelven con el tiempo. Usa tu cerebro, no tu cráneo. No hay heroísmo alguno en golpear cosas con tu cabeza. Es de tontos.
Confía en tus sensibilidad, pregunta y observa los signos a tu alrededor (....).
Practica con constancia. Digamos que quieres telefonear a una amiga. ¿Estará en casa o no?. Visualízala y envía tus sensaciones en su dirección, buscándola. ¿Puedes sentir cómo y dónde está? ¿Puedes sentir su alma, su personalidad, allí? Si tus sentimientos dicen no, entonces no la llames. Si tus sentimientos dicen sí, entonces llama.
Al principio no importa si estás o no equivocado. El asunto es que debes acostumbrarte a ir más allá del intelecto y la idea aceptada de que no puedes posiblemente encontrara tus amigos buscándolos por vía extrasensorial. Yendo en contra de la lógica común, estás, en efecto, pidiendo permiso para tener acceso a un conocimiento más alto y más profundo. Tu yo infinito está unido al del amigo que estás queriendo llamar; sabe si tu amigo está en casa o no. Preguntándole, y actuando según sus respuestas, le das poder. Tu coraje aumenta.
La falta de consciencia tiene sus raíces en la niñez. A la edad de 7 u 8 años, el conocimiento interior, con el que somos obsequiados al nacer, se ha borrado. El sistema educativo está basado en el ego, la personalidad, el estatus y la lógica. Somos entrenados para ignorar el camino fácil de conocer las cosas vía interconexión con todas ellas, y reemplazarlo por un laborioso método de aprendizaje basado en la memoria, la lógica, el intelecto y una aburridísima conformismo.(...). Gradualmente nuestro conocimiento metafísico se pierde, y, al comernos la manzana de la lógica del mundo "real", descendemos desde el cielo y perdemos nuestra naturaleza angélica. Somos expulsados del Jardín del Edén, hacia una existencia mucho más dura, con el único conocimiento del ego para guiarnos.
Finalmente aprendemos a ignorar completamente lo que el espíritu nos está diciendo. La personalidad toma el mando y nosotros la seguimos como pequeñas ovejas. (...)
Conforme comienzas a confiar en tu guía interior, llámala el Yo infinito, un espíritu guía, Cristo, Swami Rami, o como quieras, no tiene nombre. Cuando empiezas a confiar en ella, te lleva graciosamente, paso a paso. Te llevará a la siguiente persona, al próximo lugar, a la cumbre más alta, lo sabe. ¿Cómo lo sabe?. Porque está en todo lugar y todo es un sentimiento, así que lo conoce todo. Conforme te concentras y empiezas a confiar en ella, se hace más fuerte. Una puerta se abre en tu interior. ¡clic!
Hay gente que me dice: "Confiar así me asusta"!
"Sí" les replico. "Se supone que ha de ser así. Es la naturaleza de esta búsqueda sagrada".
De hecho, sólo es tu personalidad la que está asustada. Tu yo real es eterno e inmortal. No puede ser asustado ni confundido. Vive en una dimensión perfecta de exquisita belleza. Así que si temes soltarte, háblale a tu personalidad, ayúdale a pasar por la experiencia. Hazlo como si hablaras a un niño pequeño, diciendo. "hola, pequeño ego, sé que estás asustado de dejarte fluir. Sé que te preocupa que deje este trabajo tonto por si no encuentro otro. Pero soy eterno. Soy abundante. Soy infinito. Sé que hay algo mejor más allá porque mi yo infinito lo siente así. Así que no te preocupes, pequeño. Estaremos bien." (...)
Aquí hay un ejercicio que puedes hacer, y estoy seguro de que puede inventar media docena más. La próxima vez que tengas la tarde libre, prueba a taparte los ojos. Estoy presumiendo que no eres ciego. Si lo eres, no necesitas hacer este ejercicio ya que lo haces constantemente.
O.K., el resto de vosotros haced esto: pasar la tarde con los ojos vendados. Puedes querer pasearte por la casa antes y asegurar algunas áreas peligrosas. ¡¿No tienes que caerte por las escaleras del garaje sólo para descubrir tu yo infinito?!
Planea este ejercicio para por lo menos tres horas. Es importante que dure bastante para que tu ego pierda el control. El objetivo es sacarle el poder al ego y que operes a través de tus sensaciones. Así que, deja la cena preparada y véndate los ojos. Camina por la casa como harías normalmente.
Lidiando con la temporal pérdida de visión, puedes frustrarte, asustarte o aburrirte; tu ego puede reaccionar a la pérdida de su control. Sé determinado, rechaza la resistencia y sigue hasta el final. Intentas desarrollar confianza para permitir que tus sentimientos te guíen.
Hay un proceso que hacemos en un seminario llamado Wildefire que doy una vez al año para hombres, donde llevamos a los chicos a subir una colina boscosa. Ellos tienen que llevar dos huevos, que simbolizan el peso de las responsabilidades que toma un hombre en su vida. Los hombres siguen el sonido de un tambor durante una hora, teniendo cuidado de que los huevos no se rompan.
Primero se dan un montón de golpes en la cabeza con las ramas de los árboles y se caen. Algunos se ven tan incapacitados por la pérdida de visión, que gradualmente se van distanciando del tambor. Es el símbolo de la pérdida de contacto con su Yo Infinito. Tan pronto como resuelven su incapacidad y dejan de intentar ser tíos inteligentes pensando hacia fuera, descubren que pueden sentir dónde están los árboles, y empezar a moverse con más seguridad y menos dolor. Al final, andan a un ritmo casi normal..
A veces, si el que toca el tambor se despista un poco, los hombres con los ojos vendados lo alcanzan antes de acabar el ejercicio. Nunca cesa de sorprenderme cómo la gente puede desarrollar una percepción extrasensorial a tal velocidad, una vez que están de acuerdo en que ésta existe. (...)
Aquí van un par de cosas a recordar para hacer tu trabajo de guía interior un poco mejor para ti:
Primero: para echar atrás el ego, has de empujarlo contra fuera de sus zonas de confort. Así que, haz lo que no le guste. Si, p. ej. Hablar en público te da pavor, apúntate a dar un discurso. Si la oscuridad te molesta, camina por la noche en el bosque, como hice yo. Si las alturas te paralizar, haz paracaidismo. Cada semana, discurre una cosa que usarías para desafiarte, para rechazar el envoltorio de tu resistencia, y hacer mayor tu reforzamiento.
Segundo: disciplínate para permanecer mentalmente en el ahora. No permitas que la mente sueñe despierta, y no te preocupes por el futuro. Desde luego que puedes hacer los planes de cosas futuras que necesitan ser organizadas hoy, pero no hagas demasiados futuribles. Permanece centrado en el eterno presente. Trabajando y confiando y ejercitando el músculo de tu percepción, crece rápidamente.
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