El iniciado no necesita empujar. Este es un concepto bastante duro de entender, pero deja que te lo explique. En el nivel normal de energía, los hipotéticos 20.000 ciclos por segundo, tú tienes que forzar las cosas. Has de presionar, conseguir que la gente te preste atención, hacer un montón de ruido, suspirar, dar empujones, promoverte y realmente intentarlo duramente.
La mayor parte de tu poder es interior. Conforme consigues poder, puedes atraer hacia ti todo lo que necesitas. Mejor que presionar para vender cosas, para hablarle a la gente del producto, servicio o conocimiento que estás vendiendo, tan sólo les permites que vengan hacia ti. Es mucho más fácil cuando permites a la vida venir a ti. Empujando, tiendes a alejar las cosas de ti.
Déjame que te lo explique. Has tenido esa experiencia cuando has entrado en una tienda de coches para probar y comprar uno. El sórdido vendedor comienza a intentar forzarte a comprarlo, diciéndote lo fantástico que es, y que no puedes vivir sin él. Tú ya habías pensado comprarlo, pero el mero hecho de cómo te está presionando hace que te vayas.
Ten cuidado de no tener este efecto sobre la gente, que no empujes tan fuerte que ellos se te nieguen justo por eso. Una vez que sientas que la energía dentro de ti se aclara, una vez que comprendas que el poder está allí, puedes visualizar y sentir la cosa que necesitas como parte de tu vida. Tú puedes llevar a cabo una acción planeada.
Si quieres sanar una situación con una persona, no necesitas atravesar la ciudad para hablar con él o ella. Puedes arreglarlo en un plano interior. En una meditación, traerás la persona a tu mente de modo que esté frente a ti. Di su nombre, inspira, aguanta por un momento y exhala, proyectando esa energía y luz hacia el individuo. Hazlo once veces. Conforme respiras esta persona hacia dentro y hacia fuera, envías amor y sanación a la situación. La próxima vez que veas a esta persona, él o ella será diferente, o, simplemente, desaparecerá de tu vida.
Hace años, una empresa que yo tenía estaba siendo auditada por Hacienda. El agente nos estaba machacando, había estado trabajando en un formulario de impuestos durante 18 meses. Tres de nosotros nos juntamos a las 4 de la mañana y visualizamos al agente realmente pequeño, en la palma de nuestra mano; proyectamos amor hacia él y luego soplamos para enviarlo por su camino. Cinco días después, él llamó para decir que iba a dejar su trabajo y tal vez podríamos ayudarle a conseguir empleo en la zona como contable. El asunto de los impuestos se resolvió en un par de semanas una vez que el nuevo agente se presentó.
Comprende que cuando tienes un problema, la solución es interna, y la sanación es interna. No tienes que empujar ni presionar para hacer que las cosas sucedan. Cuanto menos presionas, más afirmas que el poder de tu interior es válido y real. No sólo consigues el beneficio de dejar de luchar, sino que también te beneficias del hecho de que tu serenidad y tú conocimiento interior se convierte en una afirmación en sí mismo. Se hace una energía que se autoperpetúa.
Entiende que el poder está allí y puedes moverlo. Puedes proyectar amor, curación y sensatez. Puedes pararte en silencio y mover tu energía alrededor como si fueras un faro. Así que comienza a pensar en términos de eliminar la lucha de tu vida.
Escribí un libro que tuvo bastante éxito llamado “La vida no tiene por qué ser una lucha”. Puede que lo hayas visto en las librerías. Habla de ir más allá de la lucha. Por supuesto, toda lucha es ego. Es el dolor y la angustia que crea el ego, suspirando, demandando y luchando para sostenerse. Retrocede a una posición que puedas controlar.
Si, digamos, tu problema es de dinero, empieza a trabajar en ti mismo. La mayoría de la gente cree que el modo de salir de los problemas de dinero es ganar más. Cómo manejar el dinero es regresar al control sobre el dinero que tienes. Si tienes 500 dólares al mes para vivir, has de pensar en vivir de modo que no te cueste 800 dólares por mes. No es el objetivo que ganes 5000 al mes si tu ego está al mando y gastas 7000, porque estarás aún en problemas financieros.
Si tienes un desequilibrio monetario, retrocede y acalla el ego. Dile “Eh, no necesitamos todas esas cosas. No necesitamos un apartamento de lujo ni un coche de lujo. Tenemos que establecer el control primero”. De ese modo no tenemos que presionar para tener lo que deseamos en la vida. Podemos estar equilibrados, tomarnos nuestro tiempo y pensar sobre lo que vamos a hacer; podemos desarrollar disciplina y entrar con poder en las situaciones.
Cuando tienes una necesidad imperiosa, eso destruye tu energía. Si tienes la necesidad absoluta de vender cosas a la gente, no comprarán. Si tienes la necesidad absoluta de conseguir un trabajo, no te lo darán. Si tienes la absoluta necesidad de tener unos individuos particulares en tu vida porque los amas, el hecho de que estar atosigándolos les hace dejarte.
Cuando entiendes que eres el poder, el poder interior, el entendimiento crece porque empiezas a actuar de modo interno sobre las cosas. Cada éxito te da más poder para la siguiente situación. Sabes que puedes atraer hacia ti cualquier cosa que quieras. Sólo tienes que visualizarla, concentrarte en ella y saber que está concedida.
Ven conmigo a siguiente paso, y te hablaré de un concepto muy poderoso del Tao llamado Wu-Wei.
Wu-Wei es la idea de no-acción. Hay un par de complejidades sutiles en ello y creo que te resultará bastante interesante.
viernes, 1 de agosto de 2008
miércoles, 30 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - PASO 18: RESPETA TODOS LOS SERES VIVIENTES. OBSERVA LA BELLEZA DE TODAS LAS COSAS.
Conforme desarrollas tu espiritualidad interna, lucharás contra la autoindulgencia, la actitud rapaz del ego. Tendrás cuidado de no consumir más de lo que necesitas. No vas a tirar las cosas por el gusto de tirarlas. Respetarás tu entorno, los animales, toda la naturaleza y, por supuesto, a los demás seres humanos.
Es fácil respetar a la gente cuando los conoces y los amas, cuando son tus amigos. Pero es mucho más duro respetar a aquellos que no conoces; y es particularmente difícil respetar a la gente cuando su energía es un poco oscura. Ese es el desafío.
La razón por la cual la gente actúa de modo disfuncional o criminal, o por la cual hieren a los demás es porque son víctimas de sus egos. Son víctimas de una sociedad que nos enseña todos los extraños conceptos de importancia, glamour y riqueza material. Coge lo que puedas, engaña, roba, despoja. Esa es sólo una parte de la enfermedad de esta evolución. Puedes tener compasión en vez de desear venganza.
Si lo ves desde un punto de vista finito, puede realmente molestarte y asustarte. Pero si lo observas desde un infinito punto de vista, la gente malhechora es aquella que está aprendiendo a lidiar con su ego. Ellos pueden causar gran cantidad de caos en nuestra sociedad, pero en las profundidades de su interior son espíritus infinitos. En algún lugar más allá del caos de su ego, hay una chispa de la Fuerza Divina.
Así que, “respetar a todos los seres vivientes” significa ofrecer a la gente, por lo menos, un respeto neutral. No tienes que ser de otro modo por agradar a los demás, necesariamente. Ni tienes que compadecerte de ellos; puedes dejarlos solos. Pero por lo menos respétalos lo más que puedas, y particularmente trata de ser amable y respetar a la gente cuando te están tratando mal, o cuando están actuando de modo antisocial. Eso significa salir de la reacción normal de tu ego y actuar desde el amor de tu Yo Infinito.
No puedo decir que yo sea perfecto en esto. No sé si alguien puede serlo constantemente. Pero es maravilloso cuando te vuelves magnánimo hacia la gente incluso si ellos no son magnánimos contigo.
La otra parte de respetar todas las cosas vivientes es respetar a los animales y a la naturaleza. Cuando entré en este camino, decidí ser vegetariano porque no me sentía bien comiendo carne. No era sólo por motivos espirituales, sino también porque la carne está llena de toxinas, hormonas y antibióticos. Pensaba que respetar a todos los seres vivos incluía respetarme a mi mismo, así que fui vegetariano durante siete años.
Sin embargo, el vegetarianismo es una disciplina difícil de mantener indefinidamente porque hay ciertos nutrientes en la carne que son difíciles de obtener en una dieta completamente vegetariana. Encontré que volando de ciudad en ciudad, de hotel en hotel, no podía sostener mis niveles de energía siendo totalmente vegetariano. Así que, tras siete años, finalmente incluí una pequeña cantidad de carne en mi dieta, y aún la tomo. Diría que como carne una vez a la semana, en pequeña cantidad, pero definitivamente ya no soy vegetariano.
No obstante, respetar a todos los seres vivos también incluye proyectar amor y cuidado a los animales, no matarlos innecesariamente. No estoy de acuerdo personalmente con la caza. Puedo entenderla si eres de una tribu y has de alimentar a tu familia. Pero la mayoría de los cazadores modernos no necesitan internarse en el bosque y empezar a saltarles la tapa de los sesos a los animales. Pero esa es mi opinión personal, y si eres cazador, Dios te bendiga y espero que te vaya bien.
Pero respetar a los seres vivos es volverse una gran persona y ofrecer ese amor que tienes a todo el mundo. Por tanto, cuando te sientes algo gruñón y caminas por la calle abajo es casi un esfuerzo sobrehumano ser agradable con la gente. Sin embargo, si estás en contacto con el infinito dentro de ti, necesitarás ser amable con todos, esa es la tendencia natural. Sé educado, respeta a los demás, y no los discrimines verbalmente ni, incluso mentalmente.
La discriminación de cualquier tipo, racial, sexual o como sea, es definitivamente ilógica. Viene de la arrogancia del ego, la cual, de hecho, enmascara la inseguridad y el miedo. Tememos aquellas cosas a las que no estamos acostumbrados. Así que tendemos a pensar que este grupo de aquí es más peligroso que aquel de allá. Toda discriminación viene del sentido de importancia del ego, que cree que su gente es más importante, o mejor, o más creativa o más aceptable socialmente que alguna otra gente. Vivimos en un planeta que es una increíble mezcla. Sí, hay un montón de maldad en este planeta; sí, hay un montón de gente oscura que de algún modo está haciendo el viaje del ego al espíritu. Pero tenemos una infinita cantidad de tiempo para evolucionar. Nuestro planeta tiene por lo menos otros cuatro o cinco miles de millones de años antes de que se acabe. Puedes estar seguro de que, si eres infinito, si eres eterno, tendrás paciencia. Si tienes paciencia, puedes ser magnánimo y saber que las cosas se arreglarán al final y que la gente adquirirá un sentido sagrado finalmente.
Ver las vidas desde un punto de vista espiritual nos da automáticamente humildad. No puedes fingir la humildad. O eres una persona humilde o no lo eres. Pero lo maravilloso es que, cuando dejas de hablar de ti mismo, de pavonearte, de pedir admiradores, cacareando acerca de tus logros, etc. tu humildad sobreviene automáticamente.
La violencia del ego no es sólo física; es también emocional. Al ego le gusta herir a la gente, empequeñecer a los demás, rebajarlos. Le gusta atacar y hacer sentir incomodidad porque él está incómodo. Parte de respetar a todas las cosas vivas es controlar la violencia física, emocional e intelectual del ego.
Así que no maltrates a la gente. Incluso aunque sepas que lo que alguien te está diciendo es absolutamente ridículo, y sabes que no podrán ponerlo en práctica, no los destruyas. Intenta construirlos. Di “Sí, esa es buena idea. Puede que tengas que hacer pequeños ajustes, pero te deseo lo mejor. Espero que funcione”.
Intenta alejarte de la oscuridad del ego y del modo en que intenta destruir a los demás. Respetar todos los seres vivos es no proyectar violencia innecesaria contra los animales y el planeta, y no proyectar violencia emocional o intelectual contra el resto de la gente. Ese es el camino sagrado.
Conforme entras en tu serenidad interior, en meditación, oración, purificación o disciplina, empiezas a apreciar cómo es la fuerza de Dios, cuánto amor implica, y la autoridad que tiene. Su magneficiencia es indescriptible. Cuando tengas tan sólo un ligero vislumbre de esa fuerza de dios, vas a ser extremadamente humilde.
Como he dicho, he visto el túnel de las cercanías de la muerte en varias ocasiones. He visto la luz al final del túnel, la Fuerza Divina. No hay palabras humanas para describir su magneficiencia. Uno está perdido si la intenta explicar. Es la cosa más hermosa que yo haya visto jamás, y el mayor poder que existe. Un vislumbre de eso y cualquier tonto orgulloso del planeta se sentaría y se callaría. Pero incluso si no has tenido una experiencia cercana a la muerte, serás capaz de sentir la Fuerza de Dios en tu corazón cuando empieces a controlar el ego.
Respetar todos los seres vivos es entender este punto y la magneficiencia de todo, mientras lo haces lo mejor que puedes para que el ego no cree caos por ti. Respeta el aire, el agua, la tierra, los espíritus de la naturaleza, la belleza de este planeta, y todas las dimensiones invisibles que también traspasan este plano físico. Respétate a ti mismo. A través del respeto generamos consideración y amor; aprendemos acerca de nosotros mismos.
Es fácil respetar a la gente cuando los conoces y los amas, cuando son tus amigos. Pero es mucho más duro respetar a aquellos que no conoces; y es particularmente difícil respetar a la gente cuando su energía es un poco oscura. Ese es el desafío.
La razón por la cual la gente actúa de modo disfuncional o criminal, o por la cual hieren a los demás es porque son víctimas de sus egos. Son víctimas de una sociedad que nos enseña todos los extraños conceptos de importancia, glamour y riqueza material. Coge lo que puedas, engaña, roba, despoja. Esa es sólo una parte de la enfermedad de esta evolución. Puedes tener compasión en vez de desear venganza.
Si lo ves desde un punto de vista finito, puede realmente molestarte y asustarte. Pero si lo observas desde un infinito punto de vista, la gente malhechora es aquella que está aprendiendo a lidiar con su ego. Ellos pueden causar gran cantidad de caos en nuestra sociedad, pero en las profundidades de su interior son espíritus infinitos. En algún lugar más allá del caos de su ego, hay una chispa de la Fuerza Divina.
Así que, “respetar a todos los seres vivientes” significa ofrecer a la gente, por lo menos, un respeto neutral. No tienes que ser de otro modo por agradar a los demás, necesariamente. Ni tienes que compadecerte de ellos; puedes dejarlos solos. Pero por lo menos respétalos lo más que puedas, y particularmente trata de ser amable y respetar a la gente cuando te están tratando mal, o cuando están actuando de modo antisocial. Eso significa salir de la reacción normal de tu ego y actuar desde el amor de tu Yo Infinito.
No puedo decir que yo sea perfecto en esto. No sé si alguien puede serlo constantemente. Pero es maravilloso cuando te vuelves magnánimo hacia la gente incluso si ellos no son magnánimos contigo.
La otra parte de respetar todas las cosas vivientes es respetar a los animales y a la naturaleza. Cuando entré en este camino, decidí ser vegetariano porque no me sentía bien comiendo carne. No era sólo por motivos espirituales, sino también porque la carne está llena de toxinas, hormonas y antibióticos. Pensaba que respetar a todos los seres vivos incluía respetarme a mi mismo, así que fui vegetariano durante siete años.
Sin embargo, el vegetarianismo es una disciplina difícil de mantener indefinidamente porque hay ciertos nutrientes en la carne que son difíciles de obtener en una dieta completamente vegetariana. Encontré que volando de ciudad en ciudad, de hotel en hotel, no podía sostener mis niveles de energía siendo totalmente vegetariano. Así que, tras siete años, finalmente incluí una pequeña cantidad de carne en mi dieta, y aún la tomo. Diría que como carne una vez a la semana, en pequeña cantidad, pero definitivamente ya no soy vegetariano.
No obstante, respetar a todos los seres vivos también incluye proyectar amor y cuidado a los animales, no matarlos innecesariamente. No estoy de acuerdo personalmente con la caza. Puedo entenderla si eres de una tribu y has de alimentar a tu familia. Pero la mayoría de los cazadores modernos no necesitan internarse en el bosque y empezar a saltarles la tapa de los sesos a los animales. Pero esa es mi opinión personal, y si eres cazador, Dios te bendiga y espero que te vaya bien.
Pero respetar a los seres vivos es volverse una gran persona y ofrecer ese amor que tienes a todo el mundo. Por tanto, cuando te sientes algo gruñón y caminas por la calle abajo es casi un esfuerzo sobrehumano ser agradable con la gente. Sin embargo, si estás en contacto con el infinito dentro de ti, necesitarás ser amable con todos, esa es la tendencia natural. Sé educado, respeta a los demás, y no los discrimines verbalmente ni, incluso mentalmente.
La discriminación de cualquier tipo, racial, sexual o como sea, es definitivamente ilógica. Viene de la arrogancia del ego, la cual, de hecho, enmascara la inseguridad y el miedo. Tememos aquellas cosas a las que no estamos acostumbrados. Así que tendemos a pensar que este grupo de aquí es más peligroso que aquel de allá. Toda discriminación viene del sentido de importancia del ego, que cree que su gente es más importante, o mejor, o más creativa o más aceptable socialmente que alguna otra gente. Vivimos en un planeta que es una increíble mezcla. Sí, hay un montón de maldad en este planeta; sí, hay un montón de gente oscura que de algún modo está haciendo el viaje del ego al espíritu. Pero tenemos una infinita cantidad de tiempo para evolucionar. Nuestro planeta tiene por lo menos otros cuatro o cinco miles de millones de años antes de que se acabe. Puedes estar seguro de que, si eres infinito, si eres eterno, tendrás paciencia. Si tienes paciencia, puedes ser magnánimo y saber que las cosas se arreglarán al final y que la gente adquirirá un sentido sagrado finalmente.
Ver las vidas desde un punto de vista espiritual nos da automáticamente humildad. No puedes fingir la humildad. O eres una persona humilde o no lo eres. Pero lo maravilloso es que, cuando dejas de hablar de ti mismo, de pavonearte, de pedir admiradores, cacareando acerca de tus logros, etc. tu humildad sobreviene automáticamente.
La violencia del ego no es sólo física; es también emocional. Al ego le gusta herir a la gente, empequeñecer a los demás, rebajarlos. Le gusta atacar y hacer sentir incomodidad porque él está incómodo. Parte de respetar a todas las cosas vivas es controlar la violencia física, emocional e intelectual del ego.
Así que no maltrates a la gente. Incluso aunque sepas que lo que alguien te está diciendo es absolutamente ridículo, y sabes que no podrán ponerlo en práctica, no los destruyas. Intenta construirlos. Di “Sí, esa es buena idea. Puede que tengas que hacer pequeños ajustes, pero te deseo lo mejor. Espero que funcione”.
Intenta alejarte de la oscuridad del ego y del modo en que intenta destruir a los demás. Respetar todos los seres vivos es no proyectar violencia innecesaria contra los animales y el planeta, y no proyectar violencia emocional o intelectual contra el resto de la gente. Ese es el camino sagrado.
Conforme entras en tu serenidad interior, en meditación, oración, purificación o disciplina, empiezas a apreciar cómo es la fuerza de Dios, cuánto amor implica, y la autoridad que tiene. Su magneficiencia es indescriptible. Cuando tengas tan sólo un ligero vislumbre de esa fuerza de dios, vas a ser extremadamente humilde.
Como he dicho, he visto el túnel de las cercanías de la muerte en varias ocasiones. He visto la luz al final del túnel, la Fuerza Divina. No hay palabras humanas para describir su magneficiencia. Uno está perdido si la intenta explicar. Es la cosa más hermosa que yo haya visto jamás, y el mayor poder que existe. Un vislumbre de eso y cualquier tonto orgulloso del planeta se sentaría y se callaría. Pero incluso si no has tenido una experiencia cercana a la muerte, serás capaz de sentir la Fuerza de Dios en tu corazón cuando empieces a controlar el ego.
Respetar todos los seres vivos es entender este punto y la magneficiencia de todo, mientras lo haces lo mejor que puedes para que el ego no cree caos por ti. Respeta el aire, el agua, la tierra, los espíritus de la naturaleza, la belleza de este planeta, y todas las dimensiones invisibles que también traspasan este plano físico. Respétate a ti mismo. A través del respeto generamos consideración y amor; aprendemos acerca de nosotros mismos.
lunes, 28 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - Paso 17: PURIFÍCATE CONSTANTEMENTE
Purificarse constantemente significa que serás asediado día a día y hora a hora por la percepción del ego y sus rasgos, urgencias y deseos. La mente no te dejará incorporar un nuevo concepto. Puedes entender un concepto como “Tu palabra es Ley” en tres segundos. Es fácil agarrarlo intelectualmente, pero es mucho más duro que se convierta en parte de tus sentimientos, como parte real de tu vida.
Por tanto, en “Purifícate constantemente” estás siendo vigilante momento a momento contra la negatividad y el poder destructivo del ego. Sé cuidadoso con lo que dices y no expreses energía negativa cuando hables. Vigila y purifica tus pensamientos. Cuando te sientes loco, retírate y relájate. Tómate un momento para estar en la naturaleza. Tómate tiempo para estar solo. Analiza tus emociones y llega a la raíz de los problemas tan rápido como sea posible. Es especialmente importante evitar la ira, porque tiene el efecto de una bomba nuclear sobre tu estructura sutil. Puede mantenerte atrasado si no la abortas rápidamente.
En mi pequeño libro “Weight Loss for the Mind”, hay una sección que muestra como proceder con las emociones, particularmente la ira. Toda la ira viene de la pérdida. No hay ninguna otra clase de ira. Así que cuando estés enfadado, mejor que experimentar esa emoción y destruir tu energía, di: “Eh, espera un minuto, necesito purificarme y guardar mi energía”. Pregúntate “¿Qué he perdido?”. Puedes haber perdido algo tangible, como tu coche, o algo menos tangible, como una oportunidad, un trabajo, una amistad. Tal vez has perdido energía o seguridad o estatus, o tal vez has abandonado un ritmo atonta-mentes y el ego se resiste. Observa lo que has perdido y acepta la pérdida. Si es tu gusto, puedes poner en marcha un plan para recuperar lo que has perdido pero, generalmente hablando, cuando las cosas desaparecen de tu vida, es evidente que la ley universal te está liberando de tu lastre. La mayoría de lo que pierdes, no merece la pena perseguirlo después.
Para purificarte necesitas pasar tiempo contigo, yendo a través de tus emociones, comprendiéndolas. La emoción negativa es el ego volviendo a la lucha. “Eh, ¿cuál es mi motivación aquí? ¿Qué es lo que realmente siento?” Ve hasta el fondo del asunto. Entonces, por supuesto, vas a tener que hacerte con alguna clase de disciplina física, emocional, mental, filosófica, y espiritual para tu vida, para poder controlar el ego, para esquivar su negativa voz interior susurrando en tu oído. Voy a tratar este aspecto de disciplina en una próxima sección de este libro.
La pureza es permanecer dentro de tu energía, conservándola y guardándola. No vas a malgastar tu energía comiendo de repente un montón de basura, saliendo durante una semana o dos a beber, o poniéndote tan “colocado” que no puedes ni moverte. No vas a llevar tu energía a sitios donde será malgastada. No la perderás luchando con la gente. Si parece surgir una confrontación, lárgate. No hay lucha que merezca la pena. Seguro que puedes defenderte si alguien viene a por ti físicamente. Pero normalmente la mejor arma de autodefensa es tu boca porque tu discurso te puede sacar de líos. Tu segunda mejor arma son tus pies, porque pueden echarse a andar incluso si has sido insultado. Un montón de gente se hiere innecesariamente cuando la indignación del ego les fuerza a entrar en una confrontación.
En los entrenamientos espirituales que desarrollo en las montañas de Nuevo México, nos levantamos a las 4 de la mañana y practicamos artes marciales. No lo hacemos para atacar ni herir a nadie. Sólo aprendemos a resonar con una energía más fuerte y a desarrollar la confianza, así como la salud y el bienestar físico. Es como los Shaolin de China, un grupo religioso taoísta que tenía las artes marciales como parte de su cultura. Las artes marciales te ayudan a sentirte fuerte y capaz. Si resuenas con una actitud poderosa, nunca serás una víctima. Los depredadores atacan a la gente débil, no a los tipos fuertes y silenciosos.
Purificarte a ti mismo también significa que estarás constantemente vigilante. No vas a meterte en sitios donde tu energía será malgastada o donde hay algo degradante, donde pasa algo que no es parte de las ideas espirituales y nobles que quieres para ti ahora. Si tus amigos son personas desagradables y de poca honestidad, no los juzgues, libéralos y vete. El mundo está lleno de gente honorable que es divertida e inspiradora, y que ronda por ahí.
Selecciona siempre la energía más elevada, el lugar más fuerte. Cuando vayas a un lugar como un cine, pregúntate ¿Dónde está el lugar de poder aquí?. Entonces tómalo. Siendo un policía de tu propia energía y salvaguardándola, conservas tu poder. Demasiada energía es malgastada en cosa inútiles, en falta de acciones concertadas y en preocupaciones. Por lo tanto purificarse es ver qué funciona y qué no. Normalmente el 80 % de tu dinero proviene del 20 % de tus actos. Tendrás acciones de calidad que te traerán dinero y tendrás montones de otras acciones que son hacer tontadas como fingir estar ocupado o ser importante, pero que realmente no te dan nada. Purifícate y observa, y pronto verás qué funciona y qué no. Si hay cierta gente que te vuelve loco, intenta evitarlos. Si piensas: “Cada vez que les veo discuto con ellos”, plantéate evitarlos de aquí en adelante. Si vas a un restaurante, por ejemplo, y te sientes extraño. Vete. Si cuando entras la camarera está peleando con el chef, vete. Es un aviso. –Si esperas en la cola del autobús y la persona de atrás te parece extraña, cámbiate de sitio. Déjale que pase delante, entonces vete a la parte de atrás de la fila.
Purificar tu energía es vivir desde el punto de decir: El infinito dentro de ti es muy bello y muy importante, y no vas a tirar tu energía llevándola a lugares donde hay gran cantidad de mal rollo. No vas a malgastar tu energía haciendo cosas que la bajarán, como conductas disfuncionales, problemas con la comida, con la bebida, tomar drogas. Seguro que puedes beber algo raro para tu cumpleaños, pero tan sólo permitirte un poco de esto y un poco de lo otro, no cantidades copiosas o estarás enviando tu energía sumidero abajo.
Recuerda lo que te he dicho. Cuanto más rápido va tu energía, más satisfactoria es tu experiencia en esta vida y más profunda tu consciencia. Pero también hay una mayor posibilidad de caer desde gran altura.
Así que, cuando tienes la energía de una piedrecilla en un charco y vas por ahí a 20.000 ciclos por segundo, estás sin poder, pero estás bastante seguro. Una vez que tu energía sube y vas más y más rápido, si te desequilibras, vas a caer muy rápido. Así que guarda tu energía y no permitas que las cosas se descontrolen. Si algo parece que va a ser un problema, arréglalo rápido. Haz algo positivo para restablecer el control.
Hace algún tiempo, probablemente hace mucho, tomaste la heroica determinación de evolucionar espiritualmente. La razón de que tomaras esta decisión fue porque acababas la energía de donde te encontrabas. Es casi como si, en alguna dimensión sagrada, hay un rollo místico con tu nombre escrito en él que dice “Destinado a evolucionar desde el plano terrestre” Si ese es tu destino, ¿por qué merodear por caminos laterales? Purifícate, camina despacio, y observa tu vida. Y no permitas que nadie malogre este viaje.
Esto nos conduce al paso 18, que es “Respeta todo lo viviente; observa la belleza en todas las cosas”.
Por tanto, en “Purifícate constantemente” estás siendo vigilante momento a momento contra la negatividad y el poder destructivo del ego. Sé cuidadoso con lo que dices y no expreses energía negativa cuando hables. Vigila y purifica tus pensamientos. Cuando te sientes loco, retírate y relájate. Tómate un momento para estar en la naturaleza. Tómate tiempo para estar solo. Analiza tus emociones y llega a la raíz de los problemas tan rápido como sea posible. Es especialmente importante evitar la ira, porque tiene el efecto de una bomba nuclear sobre tu estructura sutil. Puede mantenerte atrasado si no la abortas rápidamente.
En mi pequeño libro “Weight Loss for the Mind”, hay una sección que muestra como proceder con las emociones, particularmente la ira. Toda la ira viene de la pérdida. No hay ninguna otra clase de ira. Así que cuando estés enfadado, mejor que experimentar esa emoción y destruir tu energía, di: “Eh, espera un minuto, necesito purificarme y guardar mi energía”. Pregúntate “¿Qué he perdido?”. Puedes haber perdido algo tangible, como tu coche, o algo menos tangible, como una oportunidad, un trabajo, una amistad. Tal vez has perdido energía o seguridad o estatus, o tal vez has abandonado un ritmo atonta-mentes y el ego se resiste. Observa lo que has perdido y acepta la pérdida. Si es tu gusto, puedes poner en marcha un plan para recuperar lo que has perdido pero, generalmente hablando, cuando las cosas desaparecen de tu vida, es evidente que la ley universal te está liberando de tu lastre. La mayoría de lo que pierdes, no merece la pena perseguirlo después.
Para purificarte necesitas pasar tiempo contigo, yendo a través de tus emociones, comprendiéndolas. La emoción negativa es el ego volviendo a la lucha. “Eh, ¿cuál es mi motivación aquí? ¿Qué es lo que realmente siento?” Ve hasta el fondo del asunto. Entonces, por supuesto, vas a tener que hacerte con alguna clase de disciplina física, emocional, mental, filosófica, y espiritual para tu vida, para poder controlar el ego, para esquivar su negativa voz interior susurrando en tu oído. Voy a tratar este aspecto de disciplina en una próxima sección de este libro.
La pureza es permanecer dentro de tu energía, conservándola y guardándola. No vas a malgastar tu energía comiendo de repente un montón de basura, saliendo durante una semana o dos a beber, o poniéndote tan “colocado” que no puedes ni moverte. No vas a llevar tu energía a sitios donde será malgastada. No la perderás luchando con la gente. Si parece surgir una confrontación, lárgate. No hay lucha que merezca la pena. Seguro que puedes defenderte si alguien viene a por ti físicamente. Pero normalmente la mejor arma de autodefensa es tu boca porque tu discurso te puede sacar de líos. Tu segunda mejor arma son tus pies, porque pueden echarse a andar incluso si has sido insultado. Un montón de gente se hiere innecesariamente cuando la indignación del ego les fuerza a entrar en una confrontación.
En los entrenamientos espirituales que desarrollo en las montañas de Nuevo México, nos levantamos a las 4 de la mañana y practicamos artes marciales. No lo hacemos para atacar ni herir a nadie. Sólo aprendemos a resonar con una energía más fuerte y a desarrollar la confianza, así como la salud y el bienestar físico. Es como los Shaolin de China, un grupo religioso taoísta que tenía las artes marciales como parte de su cultura. Las artes marciales te ayudan a sentirte fuerte y capaz. Si resuenas con una actitud poderosa, nunca serás una víctima. Los depredadores atacan a la gente débil, no a los tipos fuertes y silenciosos.
Purificarte a ti mismo también significa que estarás constantemente vigilante. No vas a meterte en sitios donde tu energía será malgastada o donde hay algo degradante, donde pasa algo que no es parte de las ideas espirituales y nobles que quieres para ti ahora. Si tus amigos son personas desagradables y de poca honestidad, no los juzgues, libéralos y vete. El mundo está lleno de gente honorable que es divertida e inspiradora, y que ronda por ahí.
Selecciona siempre la energía más elevada, el lugar más fuerte. Cuando vayas a un lugar como un cine, pregúntate ¿Dónde está el lugar de poder aquí?. Entonces tómalo. Siendo un policía de tu propia energía y salvaguardándola, conservas tu poder. Demasiada energía es malgastada en cosa inútiles, en falta de acciones concertadas y en preocupaciones. Por lo tanto purificarse es ver qué funciona y qué no. Normalmente el 80 % de tu dinero proviene del 20 % de tus actos. Tendrás acciones de calidad que te traerán dinero y tendrás montones de otras acciones que son hacer tontadas como fingir estar ocupado o ser importante, pero que realmente no te dan nada. Purifícate y observa, y pronto verás qué funciona y qué no. Si hay cierta gente que te vuelve loco, intenta evitarlos. Si piensas: “Cada vez que les veo discuto con ellos”, plantéate evitarlos de aquí en adelante. Si vas a un restaurante, por ejemplo, y te sientes extraño. Vete. Si cuando entras la camarera está peleando con el chef, vete. Es un aviso. –Si esperas en la cola del autobús y la persona de atrás te parece extraña, cámbiate de sitio. Déjale que pase delante, entonces vete a la parte de atrás de la fila.
Purificar tu energía es vivir desde el punto de decir: El infinito dentro de ti es muy bello y muy importante, y no vas a tirar tu energía llevándola a lugares donde hay gran cantidad de mal rollo. No vas a malgastar tu energía haciendo cosas que la bajarán, como conductas disfuncionales, problemas con la comida, con la bebida, tomar drogas. Seguro que puedes beber algo raro para tu cumpleaños, pero tan sólo permitirte un poco de esto y un poco de lo otro, no cantidades copiosas o estarás enviando tu energía sumidero abajo.
Recuerda lo que te he dicho. Cuanto más rápido va tu energía, más satisfactoria es tu experiencia en esta vida y más profunda tu consciencia. Pero también hay una mayor posibilidad de caer desde gran altura.
Así que, cuando tienes la energía de una piedrecilla en un charco y vas por ahí a 20.000 ciclos por segundo, estás sin poder, pero estás bastante seguro. Una vez que tu energía sube y vas más y más rápido, si te desequilibras, vas a caer muy rápido. Así que guarda tu energía y no permitas que las cosas se descontrolen. Si algo parece que va a ser un problema, arréglalo rápido. Haz algo positivo para restablecer el control.
Hace algún tiempo, probablemente hace mucho, tomaste la heroica determinación de evolucionar espiritualmente. La razón de que tomaras esta decisión fue porque acababas la energía de donde te encontrabas. Es casi como si, en alguna dimensión sagrada, hay un rollo místico con tu nombre escrito en él que dice “Destinado a evolucionar desde el plano terrestre” Si ese es tu destino, ¿por qué merodear por caminos laterales? Purifícate, camina despacio, y observa tu vida. Y no permitas que nadie malogre este viaje.
Esto nos conduce al paso 18, que es “Respeta todo lo viviente; observa la belleza en todas las cosas”.
sábado, 26 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - PASO 16: NO TE DEFIENDAS
El paso 15, “No te aferres a nada”, nos lleva suavemente al paso 16, que es “No te defiendas”. Fácilmente podrías añadirle a eso “No te expliques” y “No pidas disculpas, tampoco”. Pero, de todos modos, comencemos por “No te defiendas”.
La energía del Yo Infinito es la energía del Iniciado. Nadie va a entenderla desde la lógica, porque existe fuera de esos parámetros. Una vez que has empezado a sentirla, intuitiva y espiritualmente, no serás capaz de explicarla a los otros, y, en verdad, no podrás mostrársela a nadie. El mero hecho de que intentes mostrarla a alguien o explicarla, quiere decir que no está. Es invisible, es un poder silencioso. Es saber sin hablar. Es actuar sin requerir confirmación de los observadores. Es hacer sin esfuerzo. Puede que esto no satisfaga al ego, pero es la realidad del poder. No puedes blandirlo. Si lo haces, te vuelves satánico. Una energía satánica es de efectividad limitada, y al final se da la vuelta y te muerde; y desciendes a un destino oscuro.
Si tienes el poder, intentar mostrarlo es un viaje egóico. La espada invisible se te cae, se desliza entre tus dedos, cortándote al tiempo que te deja. Es como la espada del Rey Arturo, Excalibur. La espada surge de la Dama del Lago, de la feminidad, del silencio, del plácido lago. Entonces, a causa de la confrontación, las guerras y el mal uso, Excalibur cae de las manos del rey y vuelve al lago. El poder infinito es un poder silencioso.
Si tienes que defenderte y explicarte a ti mismo, estás perdido. Como mucho puedes decir:
“No sé nada”.
“¿Qué estás haciendo?”
“No hago nada”
“¿Por qué te levantas a las cuatro de la mañana?”
“Lo hago así. Me siento mejor por la mañana temprano”. No puedes hacer exhibición del poder, porque entonces tu deseo de poder y de admiradores proviene del punto de vista del ego. Si no estás blandiendo el poder, si no estableces observadores, si no caes en la trampa común de tener gente que observa tu espiritualidad, tu santidad, tu bondad, entonces puedes ser invisible. Podrías tener un conocimiento inmenso, un inmenso poder, una bondad magnífica, pero cuando paseas por la calle la gente no sabe si eres el mayor iniciado que ha existido o sólo el tipo que trabaja en el almacén de al lado.
Puedes estar dentro de ti sin promocionarte, sin intentar elevarte, sin buscar reconocimiento. Y no tienes que defender el poder. El poder es indefendible. Así que no entres en discusiones con la gente, no te molestes en argumentar, y no hables acerca de ti. Sé misterioso, no hables sobre tu camino. Es como tener un ramillete de mariposas bajo tu sombrero. Son bellas y coloridas, y crean energía. Si te sacas el sombrero para enseñárselas a los demás, se van volando. Así que, de ahora en adelante, tienes que aprender a interiorizar lo que sabes y tu propia vida.
Interiorizar tu vida es el proceso que describí antes en el cual empiezas a ver la vida exterior como signos símbolos, mensajes y postes indicadores. Conforme interiorizas el poder, no puedes aferrarte a él. Siempre has de permitirle fluir a través de ti, como un viento dorado. El poder ha de fluir y seguro que no vas a salir por ahí a intentar encontrar conversos. No necesitas publicidad; si tienes percepción, actúas en silencio. Quédate en silencio y el poder se duplica y se reduplica.
Por lo tanto, no te defiendas y tampoco te expliques a ti mismo. Cuando te digan: “¿Qué haces?”, sólo sonríe y no digas nada. En la autodefensa, en la explicación, estás disculpándote. No tienes que pedir disculpas por el hecho de decidir tomarte la vida de modo sagrado. No tienes que pedir perdón por el hecho de estar silenciosamente caminando del ego a Dios.
O.K., si le pisas el pie a alguien, puedes decirle, “Lo siento por haberle pisado”. Pero lo que quiero decir es que no te disculpes por tus acciones, ni por tus creencias. No pidas disculpas por el hecho de ser diferente. Por haber tomado el camino de estos 33 pasos, tu energía crece muy rápido, y pronto estarás distanciado de la vida humana ordinaria. Actúas de modo diferente. Tu percepción del mundo y de tu vida cambia. El Yo infinito te enseña lo que no puedes hallar en los libros, y comienzas a operar desde un poder silencioso y una consciencia más elevada, que no es como la gente ordinaria opera.
Cuando estás en tu camino sagrado, no tienes que venderte a nadie, ni convertirlos tampoco, Explicando el poder, lo disminuyes. Mostrándolo a otros estás diciendo que no lo crees, que no es verdad, que no es real, que no eres tú. Así que no hagas nada de esto. Sólo interiorízalo en silencio, y entérate de que está creciendo. Cuando no sientes cómo crece es cuando está creciendo más. Cuando te enganchas con el ego y piensas que lo estás haciendo fantásticamente bien, estás poniéndote tus ropas color azafrán y haciendo sonar tu campanita, y todo el mundo está mirando tus excentricidades; eso es cuando no estás creciendo, porque estás directamente en el terreno del ego. Tener observadores y admiradores, gente que te mira y dice “¿No es él maravilloso? ¿No es increíble?”, es una necesidad para el ego, pero no tiene valor en el mundo del Yo infinito.
Lleva el poder adentro y guárdalo. No lo defiendas, no te disculpes por él, y no intentes dar explicaciones a la gente. Sólo haz lo que haces. El viaje es interior. Es el acto de hacer tu vida sagrada. Esto nos lleva automáticamente al paso 17 que es “Purifícate constantemente”.
La energía del Yo Infinito es la energía del Iniciado. Nadie va a entenderla desde la lógica, porque existe fuera de esos parámetros. Una vez que has empezado a sentirla, intuitiva y espiritualmente, no serás capaz de explicarla a los otros, y, en verdad, no podrás mostrársela a nadie. El mero hecho de que intentes mostrarla a alguien o explicarla, quiere decir que no está. Es invisible, es un poder silencioso. Es saber sin hablar. Es actuar sin requerir confirmación de los observadores. Es hacer sin esfuerzo. Puede que esto no satisfaga al ego, pero es la realidad del poder. No puedes blandirlo. Si lo haces, te vuelves satánico. Una energía satánica es de efectividad limitada, y al final se da la vuelta y te muerde; y desciendes a un destino oscuro.
Si tienes el poder, intentar mostrarlo es un viaje egóico. La espada invisible se te cae, se desliza entre tus dedos, cortándote al tiempo que te deja. Es como la espada del Rey Arturo, Excalibur. La espada surge de la Dama del Lago, de la feminidad, del silencio, del plácido lago. Entonces, a causa de la confrontación, las guerras y el mal uso, Excalibur cae de las manos del rey y vuelve al lago. El poder infinito es un poder silencioso.
Si tienes que defenderte y explicarte a ti mismo, estás perdido. Como mucho puedes decir:
“No sé nada”.
“¿Qué estás haciendo?”
“No hago nada”
“¿Por qué te levantas a las cuatro de la mañana?”
“Lo hago así. Me siento mejor por la mañana temprano”. No puedes hacer exhibición del poder, porque entonces tu deseo de poder y de admiradores proviene del punto de vista del ego. Si no estás blandiendo el poder, si no estableces observadores, si no caes en la trampa común de tener gente que observa tu espiritualidad, tu santidad, tu bondad, entonces puedes ser invisible. Podrías tener un conocimiento inmenso, un inmenso poder, una bondad magnífica, pero cuando paseas por la calle la gente no sabe si eres el mayor iniciado que ha existido o sólo el tipo que trabaja en el almacén de al lado.
Puedes estar dentro de ti sin promocionarte, sin intentar elevarte, sin buscar reconocimiento. Y no tienes que defender el poder. El poder es indefendible. Así que no entres en discusiones con la gente, no te molestes en argumentar, y no hables acerca de ti. Sé misterioso, no hables sobre tu camino. Es como tener un ramillete de mariposas bajo tu sombrero. Son bellas y coloridas, y crean energía. Si te sacas el sombrero para enseñárselas a los demás, se van volando. Así que, de ahora en adelante, tienes que aprender a interiorizar lo que sabes y tu propia vida.
Interiorizar tu vida es el proceso que describí antes en el cual empiezas a ver la vida exterior como signos símbolos, mensajes y postes indicadores. Conforme interiorizas el poder, no puedes aferrarte a él. Siempre has de permitirle fluir a través de ti, como un viento dorado. El poder ha de fluir y seguro que no vas a salir por ahí a intentar encontrar conversos. No necesitas publicidad; si tienes percepción, actúas en silencio. Quédate en silencio y el poder se duplica y se reduplica.
Por lo tanto, no te defiendas y tampoco te expliques a ti mismo. Cuando te digan: “¿Qué haces?”, sólo sonríe y no digas nada. En la autodefensa, en la explicación, estás disculpándote. No tienes que pedir disculpas por el hecho de decidir tomarte la vida de modo sagrado. No tienes que pedir perdón por el hecho de estar silenciosamente caminando del ego a Dios.
O.K., si le pisas el pie a alguien, puedes decirle, “Lo siento por haberle pisado”. Pero lo que quiero decir es que no te disculpes por tus acciones, ni por tus creencias. No pidas disculpas por el hecho de ser diferente. Por haber tomado el camino de estos 33 pasos, tu energía crece muy rápido, y pronto estarás distanciado de la vida humana ordinaria. Actúas de modo diferente. Tu percepción del mundo y de tu vida cambia. El Yo infinito te enseña lo que no puedes hallar en los libros, y comienzas a operar desde un poder silencioso y una consciencia más elevada, que no es como la gente ordinaria opera.
Cuando estás en tu camino sagrado, no tienes que venderte a nadie, ni convertirlos tampoco, Explicando el poder, lo disminuyes. Mostrándolo a otros estás diciendo que no lo crees, que no es verdad, que no es real, que no eres tú. Así que no hagas nada de esto. Sólo interiorízalo en silencio, y entérate de que está creciendo. Cuando no sientes cómo crece es cuando está creciendo más. Cuando te enganchas con el ego y piensas que lo estás haciendo fantásticamente bien, estás poniéndote tus ropas color azafrán y haciendo sonar tu campanita, y todo el mundo está mirando tus excentricidades; eso es cuando no estás creciendo, porque estás directamente en el terreno del ego. Tener observadores y admiradores, gente que te mira y dice “¿No es él maravilloso? ¿No es increíble?”, es una necesidad para el ego, pero no tiene valor en el mundo del Yo infinito.
Lleva el poder adentro y guárdalo. No lo defiendas, no te disculpes por él, y no intentes dar explicaciones a la gente. Sólo haz lo que haces. El viaje es interior. Es el acto de hacer tu vida sagrada. Esto nos lleva automáticamente al paso 17 que es “Purifícate constantemente”.
jueves, 24 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - PASO 15: NO TE AFERRES A NADA
Este paso es de los duros. Eres una energía infinita dentro de un cuerpo; las cosas que te rodean no son realmente tuyas. Son manifestaciones materiales de una infinita abundancia. Por lo tanto, tu coche, tus ropas, son todos unos alquileres de la Fuerza Divina. Nada de eso es tuyo. Cuando partas de este plano terrestre vas a tener que dejarlo todo atrás.
Poniendo un montón de emoción en “tener” incrementas el “no-tener”, porque limitas por definición lo que tienes. Así que todo lo demás que hay en el mundo cae dentro de la categoría “yo no tengo eso”.
Vienes al plano terrenal como energía. Tienes un cuerpo para operar aquí, y generas dinero para sostenerlo, pero esto es diferente de generar dinero por seguridad. No hay dinero suficiente en el mundo que pueda hacer el ego suficientemente seguro. Eso es por lo que los millonarios se machacan sin descanso, a menudo perdiendo lo que ya tienen en la persecución de más. Es en parte un viaje de poder y en parte uno de seguridad.
La función del dinero no es tenerlo; su función es usarlo. La razón principal para generar dinero es comprar experiencias. Quieres llegar al final de tu vida con nada en el banco, y mirar atrás y decir;: “Dios mío, mira esta enorme pila de experiencias”, porque ninguno de tus recuerdos se ha perdido. Todo lo que has hecho está en tu memoria eterna en algún lugar. Así que lo que vas a hacer no es anhelar y adquirir cosas, porque eso te hará neurótico y a menudo te mantendrá pobre. Has de invertir en ti mismo, y ya estás invirtiendo en ti mismo porque estás invirtiendo tiempo y probablemente dinero en leer esta clase de libros, así que, obviamente, lo haces.
Libera el tener o no tener. Si eres dueño de grandes propiedades, bien, es bastante justo. Pero no dejes que tus propiedades te controlen. No quieres que la cosa se convierta en una carga. Si compras un gran coche, eso suena bien. Pero, de hecho, has de cuidarlo, asegurarlo, preocuparte de él. ¿Cuánta energía vas a poner en el coche?. Puede ser mejor que tengas uno viejo que puedas dejar en cualquier sitio con una nota diciendo: “Por favor, róbemelo. Necesito el dinero del seguro”. Si tienes un Ferrari y estás constantemente preocupado por si alguien te destroza los faros a patadas, el coche te controla.
Por tanto, cuando no te agarras a las cosas, eres libre. Esto también se aplica a las relaciones en tu vida. “Estoy con esta persona. Estoy con ella hoy; eso es bonito. Pero no soy su dueño. Si ella está aquí, está aquí; si no está, no lo está. No soy su carcelero”. Si le das espacio a la gente, normalmente se quedan para siempre.
“Estoy en este trabajo hoy, pero mañana puede que haga otra cosa”. Cuando no te aferras, eres libre. Cuanto más “puño cerrado” eres y más defiendes “lo mío”, menos tendrás al final. ¿Cuál es el objetivo de tener millones en el banco si vives una vida triste y avariciosa? Cuanto más defiendas lo tuyo a través de la emoción de “mío”, más pérdidas tendrás y más te desconectarás del Yo Infinito interior.
Todo lo que tienes está en manos de la Fuerza Divina. Si llegas a casa y el estéreo no está, puedes decir: “Ah, han venido a por el estéreo”, mejor que ponerte histérico. Sólo es que ha vuelto a la fuerza Divina. Otra persona lo tiene ahora. Eso deja espacio para que entre otro estéreo en tu vida. O deja espacio para que no haya otro estéreo. Ahora tendrás silencio para meditar y pensar acerca de quién eres y qué quieres en la vida. Entonces te puede venir: “Bien, lo que quiero realmente es un almacén de aparatos hi-fi”. Y sales. Bum!, materializas un almacén de hi-fi. Entonces puedes decir: “Mira todos esos aparatos; soy el dueño de todos. Pero realmente no son míos. Los alquilo a la Fuerza Divina, y voy a venderlos a otra gente que también quiere alquilárselos a la Fuerza Divina. ¡Que sistema tan maravilloso!”.
Así que, una vez que entiendes este concepto, todo es provisional. No aferrándote a nada, eres dueño de todo. Mucho mejor. Más en paz. Y puedes realmente disfrutar la belleza del coche porque no estás sentado allí preocupándote de él. Puedes oler el cuero y conducirlo pensando, ¡Guau, esto es genial!.
La gente iguala seguridad a tener cosas. Las cosas que tienes son, en su mayor parte, como clavos que traspasan tus pies para mantenerte verdaderamente pegado al suelo. Es materia. Te derrumba. La mitad de lo que tienes no merece la pena porque te crea una prisión, no un campo para correr.
Por lo tanto, comienza dándote cuenta de que no tienes nada. No eres nada. Cuando llegues al punto donde puedas decir, “Yo no soy nada”, serás libre, porque en ese punto lo eres todo. Si te defines a ti mismo, entonces hay un montón de cosas que no eres. No te agarres a nada. Usa las cosas, disfrútalas, sé agradecido y da las gracias, y cuando hayas acabado libéralas. Entonces eres libre.
Como dije, he viajado muchísimo en mi vida. Tengo dos maletas y un portátil, que es bastante. Me quedo en un país seis meses y luego me voy. Voy a otro lugar tres meses y lo dejo. Luego vuelvo al primer país durante dos semanas, etc. Al final, mi vida entera está en dos maletas. “Guau, genial; dos maletas, una para cada brazo. Tres maletas sería un problema”.
No soy pobre. Mis ex - mujeres tienen una buena porción de mi dinero, y mis amigos tienen otra buena porción, pero yo tengo un poco en el banco en algún lugar. Lo uso para crear más energía. Extrañamente para mí incluso tengo una casa. Está en Australia. No tengo permiso de residencia allí, así que no voy a menudo. Tuve que quedarme la casa después de uno de mis divorcios; gran mujer. No vivo en ella, ni la alquilo. Las casa no demasiado estacionarias para mi gusto, pero voy una vez al año durante dos semanas.
Es realmente interesante, construí la casa con montones de trampillas y pasadizos secretos; hay como cien yardas de ellos entre las paredes. La casa es misteriosa, pero no lo suficientemente misteriosa para que me quede. Nunca he sido aficionado al patrimonio; pesa demasiado y te aplasta. Y el gobierno siempre puede hallarlo. No hay nada más sexy que montones de dinero en el banco, que usarás para crear energía y comprar experiencias. No tienes que asegurarlo. En América, el gobierno lo asegura por ti. No hay nada más sexy que una mujer con sus bolsillos llenos de billetes, muy sexy.
No te aferres a las cosas, porque al final, es una completa ilusión que seas dueño de algo. No lo eres. Sólo lo tomas prestado de Dios, y un día, Dios va a quererlo de vuelta.
O.K. Vayamos al próximo paso.
Poniendo un montón de emoción en “tener” incrementas el “no-tener”, porque limitas por definición lo que tienes. Así que todo lo demás que hay en el mundo cae dentro de la categoría “yo no tengo eso”.
Vienes al plano terrenal como energía. Tienes un cuerpo para operar aquí, y generas dinero para sostenerlo, pero esto es diferente de generar dinero por seguridad. No hay dinero suficiente en el mundo que pueda hacer el ego suficientemente seguro. Eso es por lo que los millonarios se machacan sin descanso, a menudo perdiendo lo que ya tienen en la persecución de más. Es en parte un viaje de poder y en parte uno de seguridad.
La función del dinero no es tenerlo; su función es usarlo. La razón principal para generar dinero es comprar experiencias. Quieres llegar al final de tu vida con nada en el banco, y mirar atrás y decir;: “Dios mío, mira esta enorme pila de experiencias”, porque ninguno de tus recuerdos se ha perdido. Todo lo que has hecho está en tu memoria eterna en algún lugar. Así que lo que vas a hacer no es anhelar y adquirir cosas, porque eso te hará neurótico y a menudo te mantendrá pobre. Has de invertir en ti mismo, y ya estás invirtiendo en ti mismo porque estás invirtiendo tiempo y probablemente dinero en leer esta clase de libros, así que, obviamente, lo haces.
Libera el tener o no tener. Si eres dueño de grandes propiedades, bien, es bastante justo. Pero no dejes que tus propiedades te controlen. No quieres que la cosa se convierta en una carga. Si compras un gran coche, eso suena bien. Pero, de hecho, has de cuidarlo, asegurarlo, preocuparte de él. ¿Cuánta energía vas a poner en el coche?. Puede ser mejor que tengas uno viejo que puedas dejar en cualquier sitio con una nota diciendo: “Por favor, róbemelo. Necesito el dinero del seguro”. Si tienes un Ferrari y estás constantemente preocupado por si alguien te destroza los faros a patadas, el coche te controla.
Por tanto, cuando no te agarras a las cosas, eres libre. Esto también se aplica a las relaciones en tu vida. “Estoy con esta persona. Estoy con ella hoy; eso es bonito. Pero no soy su dueño. Si ella está aquí, está aquí; si no está, no lo está. No soy su carcelero”. Si le das espacio a la gente, normalmente se quedan para siempre.
“Estoy en este trabajo hoy, pero mañana puede que haga otra cosa”. Cuando no te aferras, eres libre. Cuanto más “puño cerrado” eres y más defiendes “lo mío”, menos tendrás al final. ¿Cuál es el objetivo de tener millones en el banco si vives una vida triste y avariciosa? Cuanto más defiendas lo tuyo a través de la emoción de “mío”, más pérdidas tendrás y más te desconectarás del Yo Infinito interior.
Todo lo que tienes está en manos de la Fuerza Divina. Si llegas a casa y el estéreo no está, puedes decir: “Ah, han venido a por el estéreo”, mejor que ponerte histérico. Sólo es que ha vuelto a la fuerza Divina. Otra persona lo tiene ahora. Eso deja espacio para que entre otro estéreo en tu vida. O deja espacio para que no haya otro estéreo. Ahora tendrás silencio para meditar y pensar acerca de quién eres y qué quieres en la vida. Entonces te puede venir: “Bien, lo que quiero realmente es un almacén de aparatos hi-fi”. Y sales. Bum!, materializas un almacén de hi-fi. Entonces puedes decir: “Mira todos esos aparatos; soy el dueño de todos. Pero realmente no son míos. Los alquilo a la Fuerza Divina, y voy a venderlos a otra gente que también quiere alquilárselos a la Fuerza Divina. ¡Que sistema tan maravilloso!”.
Así que, una vez que entiendes este concepto, todo es provisional. No aferrándote a nada, eres dueño de todo. Mucho mejor. Más en paz. Y puedes realmente disfrutar la belleza del coche porque no estás sentado allí preocupándote de él. Puedes oler el cuero y conducirlo pensando, ¡Guau, esto es genial!.
La gente iguala seguridad a tener cosas. Las cosas que tienes son, en su mayor parte, como clavos que traspasan tus pies para mantenerte verdaderamente pegado al suelo. Es materia. Te derrumba. La mitad de lo que tienes no merece la pena porque te crea una prisión, no un campo para correr.
Por lo tanto, comienza dándote cuenta de que no tienes nada. No eres nada. Cuando llegues al punto donde puedas decir, “Yo no soy nada”, serás libre, porque en ese punto lo eres todo. Si te defines a ti mismo, entonces hay un montón de cosas que no eres. No te agarres a nada. Usa las cosas, disfrútalas, sé agradecido y da las gracias, y cuando hayas acabado libéralas. Entonces eres libre.
Como dije, he viajado muchísimo en mi vida. Tengo dos maletas y un portátil, que es bastante. Me quedo en un país seis meses y luego me voy. Voy a otro lugar tres meses y lo dejo. Luego vuelvo al primer país durante dos semanas, etc. Al final, mi vida entera está en dos maletas. “Guau, genial; dos maletas, una para cada brazo. Tres maletas sería un problema”.
No soy pobre. Mis ex - mujeres tienen una buena porción de mi dinero, y mis amigos tienen otra buena porción, pero yo tengo un poco en el banco en algún lugar. Lo uso para crear más energía. Extrañamente para mí incluso tengo una casa. Está en Australia. No tengo permiso de residencia allí, así que no voy a menudo. Tuve que quedarme la casa después de uno de mis divorcios; gran mujer. No vivo en ella, ni la alquilo. Las casa no demasiado estacionarias para mi gusto, pero voy una vez al año durante dos semanas.
Es realmente interesante, construí la casa con montones de trampillas y pasadizos secretos; hay como cien yardas de ellos entre las paredes. La casa es misteriosa, pero no lo suficientemente misteriosa para que me quede. Nunca he sido aficionado al patrimonio; pesa demasiado y te aplasta. Y el gobierno siempre puede hallarlo. No hay nada más sexy que montones de dinero en el banco, que usarás para crear energía y comprar experiencias. No tienes que asegurarlo. En América, el gobierno lo asegura por ti. No hay nada más sexy que una mujer con sus bolsillos llenos de billetes, muy sexy.
No te aferres a las cosas, porque al final, es una completa ilusión que seas dueño de algo. No lo eres. Sólo lo tomas prestado de Dios, y un día, Dios va a quererlo de vuelta.
O.K. Vayamos al próximo paso.
martes, 22 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - Paso 14: “No juzgar nada, no cuantificar nada”
Cuando juzgamos y criticamos personalmente a la gente, nos definimos alineándonos con el ego. La luz no podría existir si no hubiese oscuridad en la cual poder brillar. La bondad no puede existir si no hay maldad con la que compararla. Por lo tanto todo es relativo. El capítulo 2 del Tao dice:
“Es porque todos bajo el cielo reconocen la belleza como belleza, que la idea de fealdad existe. E igualmente si todos reconocen la virtud como virtud, esto meramente crea la concepción de maldad. Porque realmente Ser y No-Ser surgen uno del otro”
Piénsalo. Si no juzgas y no criticas, lo que estás diciendo es: “Soy Infinito, dejo que la gente sea. No tengo conocimiento de la evolución individual de los demás. No puedo comprender si lo que él hace es malo o bueno, correcto o errado. Ciertamente puede actuar de un modo que yo no elegiría, pero no puedo imponer las normas y decir que esto debería ser de este modo o de aquel otro.
No invadir a la gente implica no interferir, no ofrecerles información si no la han pedido, no ofrecerles sanación si no necesitan ni quieren pedirla, no entrometerse en sus vidas. Significa permitir a la gente ser tan tontos como quieran durante el tiempo que quieran, del mismo modo que la fuerza Divina te permite ser tan tonto como quieres. No juzgas.
O.K., hay ciertas situaciones en las que puedes verte obligado a evaluar, pero eso no es un juicio personal. Digamos que eres el personal que elige los empleados en una empresa. Eso no es juzgar a una persona individual o personalmente; es evaluar la situación, evaluar a dos personas que aspiran a un puesto de trabajo, eligiendo a uno de ellos que es más apropiado para el mismo. Hay una diferencia entre juzgar y evaluar y seleccionar. Tú no vas a juzgar el aliño “mil islas” porque decidas ir a por el aceite y vinagre en su lugar. Elegir no es juzgar, es seleccionar sin una emoción o respuesta negativa, que es muy diferente de hacer un juicio.
Cuando tratas con lo demás, permíteles ser como son. O, si no te gusta lo que ves, vete. O, intenta cambiar la situación lo mejor que puedas sin imponerte sobre ellos, normalmente a través de un buen ejemplo. O háblales de modo afable, preguntándole cosas, llevándoles gradualmente a donde vean de modo más elevado a través de sus propias percepciones y de su voluntad; y permíteles sentirse libres de elegir esa dirección.
Si les influencias, una palabra puede enviar a una persona en una dirección totalmente diferente en su vida, y podría cambiar toda su evolución. Tú no sabes lo que necesitan o lo que su Ser Superior ha decidido. Puede que manejen alta energía o pueden necesitar energía baja en este momento para poder comprender la energía elevada más tarde.
Déjame clarificar la diferencia entre juicio y observación. Enjuiciar es unir tu opinión y tu emoción, juzgando a los otros por un acto o por lo que dicen. Observar no es nada más que comentar lo que tú o los otros estáis observando. Puedes remarcar que el servicio es muy lento en un restaurante, porque han tardado una hora en traer la sopa. No has juzgado a nadie personalmente; has hecho una observación. Esto está O.K.
Gradualmente aprenderás a no cuantificar las cosas demasiado. Así adquieres experiencia de la vida más que definirla. Si vas y ves una película y empiezas a juzgarla, tal vez discutiéndola con un amigo quizás, la pones en una pequeña caja y tu percepción de ella cambia.
Estaba caminando por Filadelfia un día. Estaba helando y yo llevaba sólo unos vaqueros y una camiseta. Existe una meditación que aprendí hace años donde visualizas una pequeña llama en tu corazón. Permites que esa llama se expanda inspirando y espirando, y eso te calienta; como estás pensando en fuego, te sientes más caliente.
Así que iba trotando por allí, calentito, visualizando la llama. La persona que iba conmigo me dijo: “¿No tienes frío?”.. En el momento que lo dijo la llama se apagó y me sentí congelado. En Filadelfia llega a hacer mucho frío. Aquel día estábamos a menos quién sabe cuántos grados, con un alto factor de viento para incrementar más la sensación de frío. Imponiendo su realidad sobre mí, diciendo “Eh, debes tener frío”, me hizo sentir frío. Hasta entonces estaba perfectamente caliente.
Así que sé cuidadoso y no te impongas sobre la gente. Evita decir: “Esta comida es muy buena; esta comida es muy mala”. Sólo cómetela. Una comida mala no debería ser un disgusto emocional; es un regalo. Te permite apreciar una buena comida, te ayuda a hacer una selección. Sé agradecido.
¿Ves como una vez que no tienes que definir ni cuantificar las cosas, puedes concentrarte en experimentarlas?. No metes la vida en una pequeña caja. Al no definirla puedes salir del mundo del ego, que a menudo es frustrante, al agradable estado de resonar con el Yo Infinito. “Yo soy y Yo experimento la vida”. No veo esto como alto y bajo, frío y calor, mojado y seco. Es neutral. Llueve. No tengo reacción. Estoy experimentando la felicidad. No reacciono. Estoy contento.
Vuelo mucho. Habré dado la vuelta al mundo unas 97 veces, así que he hecho muchas horas de aeropuerto, esperando los aviones. Me gusta mirar y ver a la gente pasar mientras espero. Prueba este pequeño ejercicio: Vete a un sitio lleno de gente, como un mercado, un aeropuerto, o algún sitio así, y sólo siéntate y mira la gente. Pero más que mirar intelectualmente, mira desde dentro del yo Infinito. Así que no te digas a ti mismo: “Ese vestido es bonito, ese chico es alto, ella es muy baja, ¿no es precioso ese crío?” No te involucres con la mente; sólo observa.
Hazlo durante 15 minutos cuando vayas de compras el sábado. Descubrirás como tus sentimientos cambian radicalmente. De repente te surge compasión por la gente. Entras dentro de su espiritualidad, dentro de su Yo Infinito. Estarás resonando con un sentimiento de pertenencia, de amor humanitario hacia ellos. No en el sentido de que has de cuidar de la gente, sino que disfrutas de la naturaleza heroica de los seres humanos en vez de ponerlos en cajitas y decir: “Esa es una mujer afro, y aquel un cowboy de Texas”. Ellos son espíritus eternos, arrastrando cuerpos como tú y yo.
Es una disciplina interesante porque aprendes un montón acerca de la gente observándola. Cuando no juzgas, un alto sentido de consciencia surge. Empiezas a tocar su interior, y observas cosas acerca de ellos, informaciones sutiles que normalmente no te son accesibles.
Durante mi seminario de tres días llamado Wildfire, me llevo a los chicos a la ciudad y les hago tocar la energía sutil de los paseantes. Intento mostrarles que la altura de su percepción depende de su propia claridad. A través del conocimiento etérico y con unas técnicas simples, su percepción se multiplica en dos horas. Tocando, percibiendo sin juzgar, los hombres comprenden más; una puerta se abre en otro mundo. Puedes hacerlo tú mismo, no necesitas que te ayude.
Intenta esto: Conforme la gente pasa, visualízate a ti mismo con un brazo extendido, y mete la palma de tu mano imaginaria rápidamente dentro de su corazón; toma una molécula de esa persona, y atráela hacia ti. ¿Cómo se siente? ¿Qué percibes ahora?. ¿Quién es esta persona? Pregúntatelo ¿Cuál es la emoción que predomina en ella?. Poco a poco cuando lo has hecho cien o doscientas veces en el tiempo, te vuelves muy perceptivo; al final no necesitas alcanzar ni tocar mentalmente a la gente. Mirarás y sabrás a partir de las emanaciones que emiten.
Así que recuerda: no juzgues, no critiques; está bien evaluar y seleccionar, pero no critiques personalmente, e intenta no cuantificar las cosas. Sólo experiméntalas.
“Es porque todos bajo el cielo reconocen la belleza como belleza, que la idea de fealdad existe. E igualmente si todos reconocen la virtud como virtud, esto meramente crea la concepción de maldad. Porque realmente Ser y No-Ser surgen uno del otro”
Piénsalo. Si no juzgas y no criticas, lo que estás diciendo es: “Soy Infinito, dejo que la gente sea. No tengo conocimiento de la evolución individual de los demás. No puedo comprender si lo que él hace es malo o bueno, correcto o errado. Ciertamente puede actuar de un modo que yo no elegiría, pero no puedo imponer las normas y decir que esto debería ser de este modo o de aquel otro.
No invadir a la gente implica no interferir, no ofrecerles información si no la han pedido, no ofrecerles sanación si no necesitan ni quieren pedirla, no entrometerse en sus vidas. Significa permitir a la gente ser tan tontos como quieran durante el tiempo que quieran, del mismo modo que la fuerza Divina te permite ser tan tonto como quieres. No juzgas.
O.K., hay ciertas situaciones en las que puedes verte obligado a evaluar, pero eso no es un juicio personal. Digamos que eres el personal que elige los empleados en una empresa. Eso no es juzgar a una persona individual o personalmente; es evaluar la situación, evaluar a dos personas que aspiran a un puesto de trabajo, eligiendo a uno de ellos que es más apropiado para el mismo. Hay una diferencia entre juzgar y evaluar y seleccionar. Tú no vas a juzgar el aliño “mil islas” porque decidas ir a por el aceite y vinagre en su lugar. Elegir no es juzgar, es seleccionar sin una emoción o respuesta negativa, que es muy diferente de hacer un juicio.
Cuando tratas con lo demás, permíteles ser como son. O, si no te gusta lo que ves, vete. O, intenta cambiar la situación lo mejor que puedas sin imponerte sobre ellos, normalmente a través de un buen ejemplo. O háblales de modo afable, preguntándole cosas, llevándoles gradualmente a donde vean de modo más elevado a través de sus propias percepciones y de su voluntad; y permíteles sentirse libres de elegir esa dirección.
Si les influencias, una palabra puede enviar a una persona en una dirección totalmente diferente en su vida, y podría cambiar toda su evolución. Tú no sabes lo que necesitan o lo que su Ser Superior ha decidido. Puede que manejen alta energía o pueden necesitar energía baja en este momento para poder comprender la energía elevada más tarde.
Déjame clarificar la diferencia entre juicio y observación. Enjuiciar es unir tu opinión y tu emoción, juzgando a los otros por un acto o por lo que dicen. Observar no es nada más que comentar lo que tú o los otros estáis observando. Puedes remarcar que el servicio es muy lento en un restaurante, porque han tardado una hora en traer la sopa. No has juzgado a nadie personalmente; has hecho una observación. Esto está O.K.
Gradualmente aprenderás a no cuantificar las cosas demasiado. Así adquieres experiencia de la vida más que definirla. Si vas y ves una película y empiezas a juzgarla, tal vez discutiéndola con un amigo quizás, la pones en una pequeña caja y tu percepción de ella cambia.
Estaba caminando por Filadelfia un día. Estaba helando y yo llevaba sólo unos vaqueros y una camiseta. Existe una meditación que aprendí hace años donde visualizas una pequeña llama en tu corazón. Permites que esa llama se expanda inspirando y espirando, y eso te calienta; como estás pensando en fuego, te sientes más caliente.
Así que iba trotando por allí, calentito, visualizando la llama. La persona que iba conmigo me dijo: “¿No tienes frío?”.. En el momento que lo dijo la llama se apagó y me sentí congelado. En Filadelfia llega a hacer mucho frío. Aquel día estábamos a menos quién sabe cuántos grados, con un alto factor de viento para incrementar más la sensación de frío. Imponiendo su realidad sobre mí, diciendo “Eh, debes tener frío”, me hizo sentir frío. Hasta entonces estaba perfectamente caliente.
Así que sé cuidadoso y no te impongas sobre la gente. Evita decir: “Esta comida es muy buena; esta comida es muy mala”. Sólo cómetela. Una comida mala no debería ser un disgusto emocional; es un regalo. Te permite apreciar una buena comida, te ayuda a hacer una selección. Sé agradecido.
¿Ves como una vez que no tienes que definir ni cuantificar las cosas, puedes concentrarte en experimentarlas?. No metes la vida en una pequeña caja. Al no definirla puedes salir del mundo del ego, que a menudo es frustrante, al agradable estado de resonar con el Yo Infinito. “Yo soy y Yo experimento la vida”. No veo esto como alto y bajo, frío y calor, mojado y seco. Es neutral. Llueve. No tengo reacción. Estoy experimentando la felicidad. No reacciono. Estoy contento.
Vuelo mucho. Habré dado la vuelta al mundo unas 97 veces, así que he hecho muchas horas de aeropuerto, esperando los aviones. Me gusta mirar y ver a la gente pasar mientras espero. Prueba este pequeño ejercicio: Vete a un sitio lleno de gente, como un mercado, un aeropuerto, o algún sitio así, y sólo siéntate y mira la gente. Pero más que mirar intelectualmente, mira desde dentro del yo Infinito. Así que no te digas a ti mismo: “Ese vestido es bonito, ese chico es alto, ella es muy baja, ¿no es precioso ese crío?” No te involucres con la mente; sólo observa.
Hazlo durante 15 minutos cuando vayas de compras el sábado. Descubrirás como tus sentimientos cambian radicalmente. De repente te surge compasión por la gente. Entras dentro de su espiritualidad, dentro de su Yo Infinito. Estarás resonando con un sentimiento de pertenencia, de amor humanitario hacia ellos. No en el sentido de que has de cuidar de la gente, sino que disfrutas de la naturaleza heroica de los seres humanos en vez de ponerlos en cajitas y decir: “Esa es una mujer afro, y aquel un cowboy de Texas”. Ellos son espíritus eternos, arrastrando cuerpos como tú y yo.
Es una disciplina interesante porque aprendes un montón acerca de la gente observándola. Cuando no juzgas, un alto sentido de consciencia surge. Empiezas a tocar su interior, y observas cosas acerca de ellos, informaciones sutiles que normalmente no te son accesibles.
Durante mi seminario de tres días llamado Wildfire, me llevo a los chicos a la ciudad y les hago tocar la energía sutil de los paseantes. Intento mostrarles que la altura de su percepción depende de su propia claridad. A través del conocimiento etérico y con unas técnicas simples, su percepción se multiplica en dos horas. Tocando, percibiendo sin juzgar, los hombres comprenden más; una puerta se abre en otro mundo. Puedes hacerlo tú mismo, no necesitas que te ayude.
Intenta esto: Conforme la gente pasa, visualízate a ti mismo con un brazo extendido, y mete la palma de tu mano imaginaria rápidamente dentro de su corazón; toma una molécula de esa persona, y atráela hacia ti. ¿Cómo se siente? ¿Qué percibes ahora?. ¿Quién es esta persona? Pregúntatelo ¿Cuál es la emoción que predomina en ella?. Poco a poco cuando lo has hecho cien o doscientas veces en el tiempo, te vuelves muy perceptivo; al final no necesitas alcanzar ni tocar mentalmente a la gente. Mirarás y sabrás a partir de las emanaciones que emiten.
Así que recuerda: no juzgues, no critiques; está bien evaluar y seleccionar, pero no critiques personalmente, e intenta no cuantificar las cosas. Sólo experiméntalas.
domingo, 20 de julio de 2008
33 pasos para reclamar tu poder interior de Stuart Wilde - PASO 13: ACEPTACIÓN
Hemos hablado acerca de separarse de la negatividad en el paso 5. Ahora quiero que desarrolles una evolución espiritual real saliendo de la resistencia, lejos del conformismo unido a la mente tribal. Esta es una continuación del proceso de distanciarnos de la emoción. A través de él calmas tus anhelos. Es simple; sólo tienes que tomarlo.
La mente tribal está siempre incómoda a causa del ego. La gente consigue felicidad monetaria, pero no experimentan el éxtasis permanente de la fuerza de Dios en su interior, no pueden sentirlo. En su lugar, consideran que la felicidad es el acto de gratificar el ego. Así que son indulgentes consigo mismos, alimentándose sin descanso con cosas y circunstancias que los mantendrán felices. Lo que la felicidad que consiguen con su gratificación les trae es pronto destruido por la incomodidad del ego que surge de la inseguridad. Darle cosas no le hace sentirse seguro; sólo le distrae. Tú lo sabes. Te compras un nuevo electrodoméstico y te encanta; unas pocas semanas después está en el fondo de la alacena y vas a por otra cosa. Es una rueda de perpetua incomodidad, mientras el ego se queja, suspira, anhela para que las cosas sean diferentes.
Nuestra sociedad está llena de gente implorando para que alguien los eleve, les arregle las cosas, les provea, les haga felices. La gente no está interesada en generar energía para su propia supervivencia y seguridad; quieren alguien que les garantice seguridad. Al hacer esto pierden su poder; la responsabilidad sale de sí mismos, donde duele, hacia alguien diferente, la familia, amigos, una empresa, el gobierno... Este proceso se llama “transferencia”. No es más que el grito del ego para librarse del sufrimiento que se inflige a sí mismo. Esa es la razón por la que la gente dice que el mundo es feo. Están perpetuamente incómodos consigo mismos, perpetuamente inseguros.
Trascender hacia la belleza llena de gracia del Yo Infinito requiere que tomes la responsabilidad de ti mismo. Una vez que lo haces, verás que el dolor que sufres viene de tu reacción a las circunstancias de la vida, no de las circunstancias en sí mismas. Cambiando el modo en que reaccionas, entras en la apreciación espiritual por la vida, y en una belleza y contento que no es accesible en el mundo del ego.
Comienza por ver este lugar, esta tierra, esta vida, como algo bello, y mírate como un ser hermoso. Sé consciente y confía en que todo está bien con el mundo. El estado actual de las sociedades de la humanidad es el resultado de nuestra eterna evolución como seres espirituales. Hemos llegado hasta aquí y el camino de nuestra evolución en este momento es lo que se supone que tiene que ser. Es tonto decir que debería ser diferente.
Sé consciente y confía en que todo está bien en ti. Siéntete satisfecho contigo mismo. Si estás descontento, estarás entrando en el Yo infinito en un estado de perpetua insatisfacción, eternamente frustrado, eternamente enfadado.
Así que la aceptación viene como resultado de desprenderse de la emoción común y de entender que no eres tus emociones, y tampoco eres responsable por las emociones de los demás. Cuando ellos expresan enfado, miedo y frustración, eso es sólo la reacción de la fragilidad del ego. Si te sientes insatisfecho, es como tener un perpetuo picor y no poder rascarse. Has hecho las presentes circunstancias correctas. Circula por tu casa y di: “Esto está bien”. En el trabajo di: “Esto está bien en este momento. Mañana puede que cambie” Recorre mentalmente tu vida y siente cada situación correcta y santa. Mañana puede cambiar, pero justo ahora es perfecta. Las circunstancias de tu vida son una manifestación externa de tus pensamientos y sentimientos. Aprendes de ellos. Bendícelos por ello; no luches en contra.
Cuando paras de luchar, cuando puedes aceptar lo que es como es, eres libre. Repítete tres o cuatro veces al día: “El modo en que es, es el modo en que es. Acepto esto”. Ves, no necesitas perfección, sólo progreso. Todo puede ser gradualmente cambiado para mejor. Mientras, este es el modo como es. Cuando puedes aceptarlo eres libre, completamente libre, porque ya no vuelves a caer en la emoción, luchando contra ti mismo.
Por tanto, ellos te pagarán o no te pagarán. Si te pagan, comes. Si no te pagan, puedes hacer un ayuno y perder algo de peso. Si ellos se presentan a las 7, irás a jugar a la pelota. Si no se presentan a las 7, puedes esperar hasta las 7 y 10, o puedes cancelar el juego o puedes dar un paseo. Tu marido está teniendo una amante o bien no la está teniendo. Si la está teniendo tienes dos opciones. Puedes traerle a casa, fregarlo con desinfectante y decirle que no sea tan estúpido, o puedes dejarlo y encontrar otro.
El hecho es que, una vez que entiendes que el modo en que es, es el modo en que es, no tienes que luchar con las circunstancias. En vez de eso puedes trabajar para cambiar las cosas, y no necesitas gastar energía resistiéndolas. Sé humilde y, en todas las circunstancias que te hagan reaccionar, compra la solución, no la emoción. Pero primero acepta la situación. Cuando lo tengas claro hay sólo dos opciones. Ellos lo harán o no lo harán. Va a suceder o no va a suceder. Si no juegas a pelota, vas a ir al cine. Si no haces ninguna de las dos cosas vas a ir a casa a descansar y meditar.
No hay absolutos, pero la mente decide. “Tiene que ser así. Debe ser así. Tiene que ser a las 8:15 y a las 9 menos 10; tiene que ser rosa y azul, la gente tiene que aceptarme y actuar de este modo”. Esta es la agenda del ego.
Has prestado tu segadora de césped al vecino, y piensas: “Le he dejado mi segadora. Soy una persona amable y me merezco pedirle su moto el próximo sábado”. Desarrollas expectación.
Entonces cuando le pides su moto y se niega, te sientes ofendido. Eh, el modo en que es es el modo en que es. Puede que no sea de carácter generoso; no confía en ti conduciendo su moto. Así que, te encoges de hombros y te vas diciendo: “Me hubiera gustado la moto, pero tomaré el bus”.
Mira el mundo y siéntete satisfecho. Míralo como eterno, y comprende que no tienes que luchar contra el modo como es. Si no te gustan las cosas, vete. En general, se necesita demasiado esfuerzo para cambiar las cosas. Probablemente lo has intentado con tus parientes. A menudo son lo más difícil de cambiar. Has de amarlos tal como son. El amor incondicional es la completa aceptación. Si te amo sin condiciones, te acepto. Si me amas sin condiciones, me aceptas. Eso es fácil cuando tú estás siendo agradable conmigo y yo lo estoy siendo contigo, pero, ¿qué pasa si te trato mal? ¿qué pasa si tú me tratas mal? . Entonces tienes que convertirte en una gran persona y no ser absorbido por la emoción cuando te tratan de esa manera. Esa es la prueba.
El punto a recordar es que no puedes ser libre hasta que dejas de engancharte. Por tanto, permite fluir a la vida tal y como viene. El modo como es, es el modo como es. Repítelo siete veces por hora si es necesario.
Hay una famosa historia en el Tao acerca de un granjero. Su hijo se rompió una pierna. Los vecinos vinieron y dijeron: “¿Qué desgracia!. Tu hijo tiene la pierna rota y no te puede ayudar en el campo!”.
El granjero dijo: “No es una fortuna ni una desgracia”.
Un día después las tropas del gobierno vinieron a llevarse a los jóvenes para alistarlos en el ejército. Tuvieron que dejar al joven de la pierna rota.
Otro día el caballo del granjero saltó la valla y se escapó. Los vecinos dijeron: “¡Qué desgracia! Se te ha escapado el caballo”. Y el granjero repitió: “No es ni desgracia ni fortuna”.
Dos o tres días después el caballo volvió trayendo consigo una docena de caballos salvajes siguiéndole. Los vecinos dijeron: “¡Qué gran fortuna, que tu caballo te ha traído doce caballos más!”. Él replicó: “No es ni desgracia ni fortuna”.
Recuerda la enseñanza del Tao: nada es largo ni corto, caliente o frío, bueno o malo. Si lo defines así has de preguntarte “Bueno ¿en relación con qué?”. “Malo, ¿en relación con qué?” Una vez que aceptas y no te implicas eres libre, y eso es importante.
Parte de esta aceptación nos lleva al paso 14, que es no juzgar y cuantificar las cosas lo menos posible.
La mente tribal está siempre incómoda a causa del ego. La gente consigue felicidad monetaria, pero no experimentan el éxtasis permanente de la fuerza de Dios en su interior, no pueden sentirlo. En su lugar, consideran que la felicidad es el acto de gratificar el ego. Así que son indulgentes consigo mismos, alimentándose sin descanso con cosas y circunstancias que los mantendrán felices. Lo que la felicidad que consiguen con su gratificación les trae es pronto destruido por la incomodidad del ego que surge de la inseguridad. Darle cosas no le hace sentirse seguro; sólo le distrae. Tú lo sabes. Te compras un nuevo electrodoméstico y te encanta; unas pocas semanas después está en el fondo de la alacena y vas a por otra cosa. Es una rueda de perpetua incomodidad, mientras el ego se queja, suspira, anhela para que las cosas sean diferentes.
Nuestra sociedad está llena de gente implorando para que alguien los eleve, les arregle las cosas, les provea, les haga felices. La gente no está interesada en generar energía para su propia supervivencia y seguridad; quieren alguien que les garantice seguridad. Al hacer esto pierden su poder; la responsabilidad sale de sí mismos, donde duele, hacia alguien diferente, la familia, amigos, una empresa, el gobierno... Este proceso se llama “transferencia”. No es más que el grito del ego para librarse del sufrimiento que se inflige a sí mismo. Esa es la razón por la que la gente dice que el mundo es feo. Están perpetuamente incómodos consigo mismos, perpetuamente inseguros.
Trascender hacia la belleza llena de gracia del Yo Infinito requiere que tomes la responsabilidad de ti mismo. Una vez que lo haces, verás que el dolor que sufres viene de tu reacción a las circunstancias de la vida, no de las circunstancias en sí mismas. Cambiando el modo en que reaccionas, entras en la apreciación espiritual por la vida, y en una belleza y contento que no es accesible en el mundo del ego.
Comienza por ver este lugar, esta tierra, esta vida, como algo bello, y mírate como un ser hermoso. Sé consciente y confía en que todo está bien con el mundo. El estado actual de las sociedades de la humanidad es el resultado de nuestra eterna evolución como seres espirituales. Hemos llegado hasta aquí y el camino de nuestra evolución en este momento es lo que se supone que tiene que ser. Es tonto decir que debería ser diferente.
Sé consciente y confía en que todo está bien en ti. Siéntete satisfecho contigo mismo. Si estás descontento, estarás entrando en el Yo infinito en un estado de perpetua insatisfacción, eternamente frustrado, eternamente enfadado.
Así que la aceptación viene como resultado de desprenderse de la emoción común y de entender que no eres tus emociones, y tampoco eres responsable por las emociones de los demás. Cuando ellos expresan enfado, miedo y frustración, eso es sólo la reacción de la fragilidad del ego. Si te sientes insatisfecho, es como tener un perpetuo picor y no poder rascarse. Has hecho las presentes circunstancias correctas. Circula por tu casa y di: “Esto está bien”. En el trabajo di: “Esto está bien en este momento. Mañana puede que cambie” Recorre mentalmente tu vida y siente cada situación correcta y santa. Mañana puede cambiar, pero justo ahora es perfecta. Las circunstancias de tu vida son una manifestación externa de tus pensamientos y sentimientos. Aprendes de ellos. Bendícelos por ello; no luches en contra.
Cuando paras de luchar, cuando puedes aceptar lo que es como es, eres libre. Repítete tres o cuatro veces al día: “El modo en que es, es el modo en que es. Acepto esto”. Ves, no necesitas perfección, sólo progreso. Todo puede ser gradualmente cambiado para mejor. Mientras, este es el modo como es. Cuando puedes aceptarlo eres libre, completamente libre, porque ya no vuelves a caer en la emoción, luchando contra ti mismo.
Por tanto, ellos te pagarán o no te pagarán. Si te pagan, comes. Si no te pagan, puedes hacer un ayuno y perder algo de peso. Si ellos se presentan a las 7, irás a jugar a la pelota. Si no se presentan a las 7, puedes esperar hasta las 7 y 10, o puedes cancelar el juego o puedes dar un paseo. Tu marido está teniendo una amante o bien no la está teniendo. Si la está teniendo tienes dos opciones. Puedes traerle a casa, fregarlo con desinfectante y decirle que no sea tan estúpido, o puedes dejarlo y encontrar otro.
El hecho es que, una vez que entiendes que el modo en que es, es el modo en que es, no tienes que luchar con las circunstancias. En vez de eso puedes trabajar para cambiar las cosas, y no necesitas gastar energía resistiéndolas. Sé humilde y, en todas las circunstancias que te hagan reaccionar, compra la solución, no la emoción. Pero primero acepta la situación. Cuando lo tengas claro hay sólo dos opciones. Ellos lo harán o no lo harán. Va a suceder o no va a suceder. Si no juegas a pelota, vas a ir al cine. Si no haces ninguna de las dos cosas vas a ir a casa a descansar y meditar.
No hay absolutos, pero la mente decide. “Tiene que ser así. Debe ser así. Tiene que ser a las 8:15 y a las 9 menos 10; tiene que ser rosa y azul, la gente tiene que aceptarme y actuar de este modo”. Esta es la agenda del ego.
Has prestado tu segadora de césped al vecino, y piensas: “Le he dejado mi segadora. Soy una persona amable y me merezco pedirle su moto el próximo sábado”. Desarrollas expectación.
Entonces cuando le pides su moto y se niega, te sientes ofendido. Eh, el modo en que es es el modo en que es. Puede que no sea de carácter generoso; no confía en ti conduciendo su moto. Así que, te encoges de hombros y te vas diciendo: “Me hubiera gustado la moto, pero tomaré el bus”.
Mira el mundo y siéntete satisfecho. Míralo como eterno, y comprende que no tienes que luchar contra el modo como es. Si no te gustan las cosas, vete. En general, se necesita demasiado esfuerzo para cambiar las cosas. Probablemente lo has intentado con tus parientes. A menudo son lo más difícil de cambiar. Has de amarlos tal como son. El amor incondicional es la completa aceptación. Si te amo sin condiciones, te acepto. Si me amas sin condiciones, me aceptas. Eso es fácil cuando tú estás siendo agradable conmigo y yo lo estoy siendo contigo, pero, ¿qué pasa si te trato mal? ¿qué pasa si tú me tratas mal? . Entonces tienes que convertirte en una gran persona y no ser absorbido por la emoción cuando te tratan de esa manera. Esa es la prueba.
El punto a recordar es que no puedes ser libre hasta que dejas de engancharte. Por tanto, permite fluir a la vida tal y como viene. El modo como es, es el modo como es. Repítelo siete veces por hora si es necesario.
Hay una famosa historia en el Tao acerca de un granjero. Su hijo se rompió una pierna. Los vecinos vinieron y dijeron: “¿Qué desgracia!. Tu hijo tiene la pierna rota y no te puede ayudar en el campo!”.
El granjero dijo: “No es una fortuna ni una desgracia”.
Un día después las tropas del gobierno vinieron a llevarse a los jóvenes para alistarlos en el ejército. Tuvieron que dejar al joven de la pierna rota.
Otro día el caballo del granjero saltó la valla y se escapó. Los vecinos dijeron: “¡Qué desgracia! Se te ha escapado el caballo”. Y el granjero repitió: “No es ni desgracia ni fortuna”.
Dos o tres días después el caballo volvió trayendo consigo una docena de caballos salvajes siguiéndole. Los vecinos dijeron: “¡Qué gran fortuna, que tu caballo te ha traído doce caballos más!”. Él replicó: “No es ni desgracia ni fortuna”.
Recuerda la enseñanza del Tao: nada es largo ni corto, caliente o frío, bueno o malo. Si lo defines así has de preguntarte “Bueno ¿en relación con qué?”. “Malo, ¿en relación con qué?” Una vez que aceptas y no te implicas eres libre, y eso es importante.
Parte de esta aceptación nos lleva al paso 14, que es no juzgar y cuantificar las cosas lo menos posible.
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